Washington anunció el jueves 16 de abril un endurecimiento de su política de visados "para proteger los intereses de EEUU en el Hemisferio Occidental" e impedir que "las potencias adversarias posean o controlen activos vitales o amenacen la seguridad y la prosperidad" del país en la región.
En una nota de prensa, el Departamento de Estado de EEUU señaló que la medida, en consonancia con la Estrategia de Seguridad Nacional de la Administración de Donald Trump, busca "promover el liderazgo estadounidense en nuestro hemisferio, proteger nuestro territorio nacional y garantizar el acceso a rutas y zonas vitales en toda nuestra región".
Las restricciones de visado apuntan a "quienes trabajan en nombre de adversarios de Estados Unidos para socavar nuestros intereses nacionales en nuestro hemisferio, incluida la seguridad regional y la soberanía democrática".
"Esta política ampliada nos permite restringir los visados estadounidenses para los ciudadanos de países de nuestra región que, mientras se encuentren en países del Hemisferio Occidental y actúen intencionadamente por países adversarios, sus agentes o empresas, dirijan, autoricen, financien con conocimiento o les presten un apoyo significativo, o lleven a cabo actividades que sean adversas y socaven los intereses de Estados Unidos en nuestro hemisferio. Estas personas, y sus familiares directos no podrán, por regla general, ingresar en Estados Unidos", precisa la declaración.
Las actividades que supondrán penalizaciones serán, entre otras, "permitir que potencias adversarias adquieran o controlen activos clave y recursos estratégicos en nuestro hemisferio; desestabilizar los esfuerzos de seguridad regional; socavar los intereses económicos estadounidenses; y llevar a cabo operaciones de influencia destinadas a socavar la soberanía y la estabilidad de los países de nuestra región".
Según el Departamento de Estado, como parte de la iniciativa ya se impusieron restricciones de visado a 26 personas del hemisferio que han participado en las actividades señaladas. La nota no menciona los nombres de los sancionados.
No obstante, también el jueves Tommy Pigott, viceportavoz principal del Departamento de Estado, anunció la imposición de sanciones a dos de los hijos de Daniel Ortega y Rosario Murillo, cabecillas del régimen de Nicaragua, a otras cinco personas y a siete empresas que "han facilitado el control corrupto de la dictadura sobre el sector minero del oro de Nicaragua y la expropiación de propiedades pertenecientes a ciudadanos estadounidenses".