La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó el martes 17 de marzo la muerte de Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij, encargada de la represión contra las protestas ciudadanas y vinculada a esa fuerza.
Posteriormente, Teherán también confirmó en redes sociales la muerte del secretario general del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani. Tanto la muerte de Gholamreza Soleimani, víctima de los bombardeos de EEUU e Israel, como la de Alí Lariyai, habían sido anunciadas previamente por Tel Aviv.
La Guardia Revolucionaria, en un comunicado recogido por las agencias iraníes Fars y Tasnim, vinculadas con este cuerpo militar, explicó que Soleimani murió "en un ataque terrorista" y elogió el papel "estratégico e inigualable" del comandante dentro de la Basij, uno de los cuerpos más odiados por la ciudadanía.
Además, aseguró que, a pesar de este "asesinato", la Basij no cesará en la lucha.
La milicia Basij, bajo el mando de Soleimani, lideró las principales operaciones de represión, "empleando violencia extrema y arrestos masivos", según Tel Aviv, contra los manifestantes que protagonizaron a principios de enero las protestas más multitudinarias contra el régimen de los últimos años, donde decenas de miles de personas fueron asesinadas.
La muerte de Alí Lariyani, por su parte, fue anunciada en su propia cuenta de X y después confirmada por la oficina de información del Gobierno.
Además de Lariyani, también murieron en el ataque su hijo, uno de sus adjuntos y varios guardaespaldas, según confirmó el propio Consejo, citado por la agencia de noticias Mizan.
Lariyani (Irak, 1958) estaba considerado una de las figuras políticas más influyentes del régimen iraní, y había sido descrito por la prensa árabe como el "hombre más importante por detrás de figuras clave como Mojtaba Jameneí".
La última vez en la que apareció en público fue el pasado viernes, cuando participó junto a otros responsables y miles de personas en una marcha en la capital iraní para desafiar las amenazas contra Teherán y manifestar su rechazo a la guerra contra el régimen.
Además, fue presidente del Parlamento iraní durante más de una década y excomandante de la Guardia Revolucionaria. Poseía también una formación con un máster en Filosofía por la Universidad de Teherán y una licenciatura en Matemáticas e Informática por la Universidad iraní de As Sharif.