El régimen chavista, que desde el 5 de enero encabeza Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, ha comenzado a expulsar de su territorio a las guerrillas colombianas, según informó el ministro de Defensa de Bogotá, Pedro Sánchez, en entrevista con la agencia de noticias AFP.
Ambos países comparten una frontera de 2.200 kilómetros, en la que varios grupos armados se disputan el control del contrabando, el tráfico de drogas y la minería ilegal.
"La información que tenemos es que están avanzando en operaciones en zona fronteriza y algunos integrantes de los carteles del ELN (Ejército de Liberación Nacional), de las disidencias, ya no se sienten seguros en esa zona", dijo Sánchez, al preguntársele si después del 3 de enero, fecha en la que fuerzas estadounidenses capturaron en Caracas al dictador Nicolás Maduro, ha notado cambios con respecto a la situación anterior —cuando el mencionado grupo armado y facciones disidentes de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) usaban el territorio de Venezuela como retaguardia.
Las operaciones llevadas a cabo por tropas del chavismo en la zona fronteriza obligan a los grupos armados a moverse "hacia el lado colombiano, o en zona un poco más pegada a la frontera", explicó el ministro.
Ello "nos ha permitido actuar, como lo hicimos ahorita en frontera con Venezuela, en el Catatumbo", añadió Sánchez, en referencia a una operación llevada a cabo por militares colombianos la semana pasada, en la que fueron abatidos al menos 15 miembros del ELN.
El 9 de enero, cuatro días después de la juramentación como presidenta en funciones de Delcy Rodríguez, quien se había desempeñado como vicepresidenta del depuesto Maduro, Ignacio Rodrígo alertó en DIARIO DE CUBA que las guerrillas colombianas apuntaban a recomponerse en el nuevo escenario.
Las disidencias de las FARC-EP, lideradas por Néstor Vera Fernández, alias "Iván Mordisco", llamaron a unificarse al ELN y a los otros grupos que se apartaron del proceso de paz de 2016, lo que constituyó un giro sorpresivo, propiciado por la caída del dictador venezolano.
Mordisco admitió en un video difundido el 7 de enero que los cambios ocurridos en Caracas habían llevado a las guerrillas a un replanteamiento, tras pasar años enfrentados por el control del territorio asociado a la producción y tráfico de drogas en Colombia.
Al invocar el legado bolivariano y denunciar la "agresión imperialista" estadounidense en Venezuela, el llamado a una "cumbre de comandantes insurgentes" con el ELN, la Segunda Marquetalia, el EPL y la Coordinadora Nacional Bolivariana no constituyó solo retórica ideológica, como señaló Rodrigo hace poco más de un mes: implicó un reconocimiento implícito de vulnerabilidad y una apuesta por la supervivencia colectiva ante la pérdida de un aliado clave como el chavismo.
El pronunciamiento de Iván Mordisco apuntaba a trascender rivalidades internas para formar un "gran bloque insurgente" que pueda contrarrestar la ofensiva hemisférica de Washington.
"Empero, las implicaciones van más allá: podría intensificar la violencia en regiones fronterizas, complicar un agonizante proceso de paz en Colombia bajo la presidencia de Gustavo Petro y sabotear la transición venezolana, dado que estos grupos habían operado históricamente con el visto bueno de Chávez y Maduro, y se presume que habrá un giro con Rodríguez", advirtió entonces Rodrigo.
El "regimen chavista" va bien...(dirigido por Trump y Marquitos)...expulsar a TODOS esos terroristas marxistas es PRIORIDAD.