El Gobierno de Estados Unidos ha presentado múltiples solicitudes de órdenes judiciales para confiscar decenas de buques cisterna vinculados al comercio de petróleo venezolano, en un esfuerzo por consolidar su control sobre los envíos de crudo desde y hacia Venezuela, dijeron fuentes conocedoras del asunto a Reuters.
La ofensiva marítima se produce en el marco de la campaña de Washington para presionar al régimen de Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero pasado.
En las últimas semanas, el Ejército estadounidense y la Guardia Costera han intervenido cinco embarcaciones en aguas internacionales, tanto por transportar petróleo venezolano como por haberlo hecho anteriormente.
Las fuentes citadas por la agencia británica señalaron que el Departamento de Justicia ha presentado acciones civiles de decomiso ante tribunales federales —especialmente en Washington DC— que habilitan la confiscación de cargamentos de crudo y de los propios tanqueros implicados en el comercio petrolero bajo sanciones. El número exacto de órdenes judiciales presentadas y otorgadas no es público, pero las fuentes indicaron que se trata de docenas de casos.
La campaña estadounidense incluye embarcaciones que operan dentro de la denominada "flota sombra", compuesta por navíos sin regulación que ocultan su procedencia para mover petróleo de países sancionados como Venezuela, Irán o Rusia. Aunque ha habido una pausa temporal en las acciones desde el viernes pasado, el Pentágono advirtió que reanudará la persecución y detención de buques que transporten crudo venezolano sin autorización de Washington.
La Administración del presidente Donald Trump impuso en diciembre un bloqueo para impedir que tanqueros sancionados transportaran petróleo venezolano, deteniendo casi por completo las exportaciones, que ahora han vuelto a operar bajo supervisión estadounidense. Trump ha declarado que el objetivo de estas medidas es controlar indefinidamente los recursos petroleros de Venezuela con miras a reconstruir la debilitada industria petrolera del país sudamericano.
Las acciones de incautación de buques representan una escalada significativa respecto a operaciones anteriores, en las que las autoridades estadounidenses únicamente confiscaban cargamentos de petróleo y no los tanqueros en sí. Entre los casos recientes figura también la captura de un buque ruso (Bella-1) con vínculos al petróleo venezolano, que fue interceptado tras semanas de seguimiento por la Guardia Costera y el Ejército de Estados Unidos, en una operación que generó protestas de Moscú al calificarlas como un uso "ilegal de la fuerza".
Delcy Rodríguez dice que la renta petrolera será destinada al sistema de salud de Venezuela
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este martes que los ingresos provenientes de la venta de petróleo serán destinados a la recuperación y reestructuración del sistema de salud del país, pese a la advertencia de Estados Unidos de que controlará la venta de crudo por tiempo "indefinido" y que depositará los ingresos de esas transacciones en cuentas administradas por Washington.
En una breve alocución transmitida por el canal estatal VTV, Rodríguez indicó que trabaja en un plan especial para el área de salud —afectada por años de crisis— y que el primer compromiso es que cada dólar que ingrese a Venezuela de la industria petrolera y gasífera vaya destinado a atender los requerimientos del sistema sanitario, reportó EFE.
Además, dijo que con este plan ya hay 75 centros de salud que se equiparán con "los ingresos provenientes del petróleo".
El pasado 7 de enero, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseguró que su país controlará la venta de petróleo de Venezuela por tiempo "indefinido" y depositará los ingresos de esas transacciones en cuentas administradas por Washington.
En una conferencia en Miami, el secretario dijo entonces que está "trabajando directamente en cooperación con los venezolanos", tras el anuncio realizado previamente por el presidente, Donald Trump, de que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos para su comercialización.
Wright señaló que Washington permitirá la venta de crudo venezolano a refinerías estadounidenses y a mercados internacionales, pero precisó que "esas ventas las hará el Gobierno de EEUU y los fondos se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de EEUU".
El pasado 9 de enero, en una reunión mantenida en la Casa Blanca, Trump ofreció a los ejecutivos de las principales petroleras del mundo "protección y seguridad del Gobierno" a largo plazo para compañías petroleras nacionales e internacionales y les urgió invertir en Venezuela.
Trump aseguró entonces que el plan es que las empresas petroleras estadounidenses inviertan "al menos 100.000 millones de dólares de su propio capital, no del dinero del Gobierno", para revitalizar las infraestructuras en el país caribeño y, con el tiempo, aumentar la producción de petróleo.
El mandatario estadounidense invitó también a China y Rusia a comprar todo el crudo venezolano gestionado por Washington "que necesiten".
Es una especie de enmienda Platt moderna.