El antiguo jefe de la inteligencia militar de Venezuela, Hugo Carvajal, conocido como "El Pollo", podría ser testificar para la Fiscalía en el juicio que se celebrará en Estados Unidos contra el dictador Nicolás Maduro, según opiniones expresadas por varios expertos.
Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, enfrenta cargos de conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
El exoficial venezolano, quien fue extraditado a EEUU desde España en 2023 y se declaró culpable el año pasado de delitos relacionados con el narcotráfico, está interesado en cooperar con la Justicia estadounidense.
Su abogado, Rovert Feitel, aseguró a la agencia de noticias AP que El Pollo tiene información de "extraordinaria importancia" para la seguridad nacional de EEUU.
Varios analistas consideran que, dada la gravedad de los delitos imputados a Nicolás Maduro, al colaborar, Carvajal podría recibir una importante rebaja de su condena, que debe anunciarse en febrero.
Pero más que un simple testigo, el exgeneral venezolano podría ser el principal testigo de la acusación, según expertos legales.
El exfiscal federal Neama Rahmani señaló a The New York Post que Carvajal es el tipo de testigo presentado en juicios federales. Explicó que si el exjefe de la inteligencia venezolana decide testificar y ofrece un testimonio verídico, podría obtener una "reducción significative" de su sentencia.
El exfiscal Dick Gregorie, quien participó en el juicio por narcotráfico contra el exdictador panameño Manuel Noriega en 1988, consideró "muy probable" que Carvajal sea preparado para testificar por parte de la Fiscalía.
Esa preparación habría comenzado semanas o incluso meses atrás, si existiera ya un acuerdo entre las autoridades de EEUU y Carvajal, sugirió Gregorie.
Ya a inicios de diciembre, Carvajal escribió una carta al mandatario estadounidense, Donald Trump, en la que contó que fue el régimen cubano el que concibió la estrategia de inundar a EEUU con cocaína como arma política, un plan adoptado por Chávez y ejecutado durante años por Nicolás Maduro y la cúpula del llamado Cártel de los Soles.
En aquel momento, el exgeneral afirmó que escribía para "expiar sus pecados" y revelar "toda la verdad" sobre dos décadas de operaciones clandestinas.
Además del exjefe de inteligencia militar venezolano, la Fiscalía prevé presentar otros testigos, que incluyen a antiguos funcionarios del chavismo y a narcotraficantes involucrados en la logística del tráfico de cocaína.
Especialistas en derecho penal e internacional apuntan que la defensa de Maduro prevé usar varios argumentos para que las acusaciones sean desestimadas. Uno de los principales es la inmunidad soberana, partiendo de la premisa de que, como jefe de Estado, el dictador gozaría de protección ante los tribunales de EEUU.
Sin embargo, en sus declaraciones a The New York Post, el exfiscal Rahmani, recordó que Washington no reconoce a Maduro como el legítimo presidente de Venezuela.
La defensa también prevé alegar que el dictador desconocía las actividades de narcotráfico que llevaban a cabo sus subordinados. Pero esto podría ser fácilmente refutado por los testigos de la Fiscalía, en opinión de expertos.
Los abogados de Maduro pretenden además esgrimir que tanto el arresto como la obtención de las pruebas incriminatorias, en particular las escuchas telefónicas, violaron los procedimientos legales de Venezuela.
Al respecto, el exfiscal Gregorie recordó que argumentos similares fueron presentados sin éxito en el juicio contra Noriega.