Es un hecho, confirmado por el presidente de EEUU, Donald Trump, y el secretario de Estado, Marco Rubio, que la vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, estará al frente de Venezuela durante el periodo de transición. Esto significa que, al menos por ahora, la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, y el presidente electo en julio de 2024, Edmundo González, permanecerán alejados del poder, aunque no se descarta su presencia en el futuro.
Así, en una entrevista con NBC News este domingo, Rubio dijo que Washington pretende abordar de inmediato asuntos a corto plazo, para luego pensar en una "transición hacia la democracia".
Esta lógica responde a que, según diversos analistas, las actuales autoridades del régimen, encabezadas por la ya presidenta interina Delcy Rodríguez, son quienes tienen el control del ejército y pueden desatar la violencia, algo que EEUU no busca, aunque afirma estar preparado para ello.
Además, según The New York Times, Rodríguez "había impresionado a los funcionarios de Trump con su gestión de la crucial industria petrolera de Venezuela". Según el medio, "la capacidad de Rodríguez para negociar por encima del abismo ideológico de Venezuela podría resultar útil para aliviar las tensiones".
"La realidad inmediata es que, desafortunada y tristemente, la gran mayoría de la oposición ya no está presente dentro de Venezuela. Tenemos asuntos a corto plazo que deben abordarse de inmediato", dijo Rubio y sostuvo que los leales al régimen serán "mucho más obedientes" que Maduro.
"No estoy afirmando que ella sea la solución permanente a los problemas del país, pero sin duda es alguien con quien pensamos que podemos trabajar a un nivel mucho más profesional de lo que pudimos hacer con él (Maduro)", dijo un alto funcionario estadounidense al citado medio, quien sostuvo, además, que los intermediarios convencieron al Gobierno de que ella protegería y defendería las futuras inversiones energéticas estadounidenses en el país.
Este domingo, en entrevista con The Atlantic, Trump lanzó una advertencia a Rodríguez: "Si ella no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro".
En tal sentido, el secretario de Estado dijo que EEUU juzgará a Rodríguez por lo que haga en el futuro, más allá de sus declaraciones. "Ella está esencialmente dispuesta a hacer lo que creemos necesario para que Venezuela vuelva a ser grande", sostuvo.
EEUU "evaluará en función de lo que hagan (los actuales responsables de Venezuela), no de lo que digan públicamente mientras tanto, ni de lo que sabemos que han hecho en el pasado en muchos casos, sino de lo que hagan en el futuro", afirmó, y añadió que espera "ver más cumplimiento y cooperación de lo que hemos recibido hasta ahora".
"Todos deseamos un futuro brillante para Venezuela, una transición hacia la democracia. Todas estas cosas son estupendas y todos queremos verlas", dijo, pero "hay que ser un poco realistas: llevan 15 o 16 años con este sistema del chavismo y todo el mundo se pregunta por qué, 24 horas después de la detención de Nicolás Maduro, no hay elecciones previstas para mañana. Es absurdo", agregó, y elogió a María Corina Machado, luego de que, este sábado, Trump dejara claro que la Premio Nobel de la Paz no tendría el poder de Venezuela.
"Creo que sería muy difícil para ella ser la líder. No tiene el apoyo ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene apoyo", dijo Trump, en una conferencia de prensa en la que no mencionó ni una vez la palabra democracia.
En este sentido, el analista Francisco Poleo opinó: "Delcy Rodríguez y el núcleo duro de la cúpula del régimen están negociando con EEUU en estos momentos. No se trata de un cambio repentino. Es el resultado de una conclusión a la que se llegó en Washington durante meses: EEUU no cree que María Corina Machado y la oposición tengan la capacidad operativa para tomar el poder en Venezuela porque no controlan ni fracturan significativamente a las Fuerzas Armadas".
Otros analistas infieren de esta situación que Rodríguez habría vendido a Maduro y se presenta ahora como el rostro amable de un poder que, al menos en lo fáctico, sigue al mando en Venezuela.
Rubio, además, defendió el plan de Trump de destituir solo a Maduro y no a otros altos cargos del régimen que también han sido acusados por Washington de delitos relacionados con el narcotráfico. "Ya se están quejando por esta operación. Imaginen los gritos que tendríamos de todos los demás si tuviéramos que ir allí y quedarnos cuatro días para capturar a otras cuatro personas", dijo.
"Conseguimos a la máxima prioridad", añadió, evidenciando que el interés era sacar del juego a Maduro y trabajar ahora con quienes mantienen el control de Venezuela y, en esta ecuación, al menos en el tablero actual, González Urrutia y Machado quedarían fuera.
Yo veo como que Trump quiere que Delcy se queme en su propia hoguera, a fuego lento. Y de paso, haya alguna purga de militares y fanáticos. Si sobrevive a esta situación y colabora, tal vez le hayan prometido un exilio dorado en la clandestinidad.
Corina Machado le dio las gracias a Trump cuando recibió el Nobel. Pero Trump es un hombre elemental. Todavía se acuerda las cartas y el intercambio de Corina con la Harris buscando apoyo por la causa de Venezuela,algo lógico y voherente. Ha ignorado a Corina, peto no sabe que si hay nuevas elecciones libres en Venezuela Corina gana de calle. Eso de wue no es popular es un resenntimiento de Trump, siempre elegantes y educado.
**Delcy Rodríguez, sí; María Corina Machado, no por ahora**... REVANCHA por el premio NOBEL. No lo duden!!!