El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que se encontraba desde agosto pasado en prisión domiciliaria, fue encarcelado el sábado 22 de noviembre por riesgo de "fuga", tras ser acusado por la Justicia de intentar retirarse la tobillera electrónica para escaparse.
Bolsonaro fue condenado en septiembre a 27 años de cárcel por haber conspirado para impedir la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva, tras perder los comicios en 2022.
Desde agosto cumplía prisión domiciliaria en su vivienda en un acomodado condominio de Brasilia, monitoreado a través de una tobillera electrónica. El juez a cargo de la causa, Alexandre de Moraes, le había impuesto esas restricciones por estimar que el líder político intentaba obstruir el proceso en su contra.
El magistrado ordenó ahora su traslado a prisión de forma preventiva, al considerar que hay indicios de "una estrategia para posibilitar la fuga" del expresidente, de acuerdo con el documento con la decisión obtenido por la agencia de noticias AFP.
Entre esos indicios está una convocatoria del senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario, a una manifestación en la tarde del sábado frente a la residencia de su padre.
Además, en la madrugada del sábado el expresidente intentó "romper el dispositivo electrónico de rastreo para asegurar el éxito de su fuga, facilitada por la confusión causada por la manifestación convocada por su hijo", según el documento.
En un video difundido por la Corte Suprema, el expresidente admitió haber intentado quemar la tobillera electrónica con un equipo de soldadura. En la grabación difundida por el tribunal, Bolsonaro aparece con la tobillera aún colocada y con marcas de quemaduras.
Al ser interrogado por una agente policial sobre el estado del dispositivo, el expresidente respondió: "Metí un soldador ahí (por) curiosidad". Las autoridades detectaron la manipulación del equipo de monitoreo a las 00:08 hora local del sábado, lo que activó la alarma sobre un posible intento de fuga.
Los abogados de Bolsonaro dijeron que recibieron la noticia del encarcelamiento con "profunda perplejidad".
El exmandatario, de 70 años, está en un "delicado" estado de salud y "su prisión puede poner su vida en riesgo", afirmó en un comunicado la defensa, y anticipó que presentará un recurso contra la decisión.
Bolsonaro fue trasladado a un complejo de la Policía Federal en Brasilia donde los presos son sometidos a exámenes médicos antes de ser enviados a la cárcel, señaló una fuente cercana al tema.
Por su condición de expresidente, Bolsonaro deberá ser separado de los demás reclusos en una sala sin barrotes y con "comodidades dignas", de acuerdo con la ley brasileña.
Flavio Bolsonaro había convocado el viernes a una "vigilia" por la salud de su padre y "la libertad de Brasil".
"¿Vas a luchar por tu país o simplemente vas a mirar todo desde tu celular en el sofá de tu casa? Te invito a luchar con nosotros", arengó el senador en un video divulgado en redes sociales.
Según el juez, esa manifestación abriría la posibilidad de una "fuga hacia alguna de las embajadas cercanas a la residencia del acusado".
El documento judicial señala que el condominio de Bolsonaro está ubicado a unos 15 minutos en auto del sector de embajadas en Brasilia, entre ellas la de Estados Unidos.
La orden de prisión preventiva deberá ser refrendada el lunes venidero por los demás magistrados de la primera sala del tribunal en una votación virtual, precisó la Corte Suprema.
"Sacar a un hombre de 70 años de su hogar, sin tener en cuenta su grave estado de salud e ignorando todos los llamamientos (…) no sólo es irresponsable, sino que también viola el principio de la dignidad humana", escribió en X el gobernador del estado de Sao Paulo, Tarcisio de Freitas, que suena entre los posibles aspirantes de la derecha a las elecciones presidenciales del año próximo.
La defensa adelantó el viernes que presentará nuevos recursos para apelar la sentencia de cárcel contra Bolsonaro. El periodo para hacerlo vence el lunes.
La condena es exagerada y obedece a la venganza política. Un poder judicial parcializado es lo peor que puede ocrrrir. Pero él no cumplirá.