Una encuesta realizada por la firma brasileña AtlasIntel por encargo de la agencia Bloomberg dejó en evidencia la mirada de preocupación que existe sobre Venezuela en el continente americano.
Los resultados del sondeo, que incluyó a 6.757 adultos latinoamericanos (2.777 en Venezuela y 3.980 en el resto del continente, incluyendo Canadá y EEUU), dejan en claro de que la crisis venezolana en sus diversas aristas es motivo de preocupación en el vecindario. Los resultados revelan un consenso amplio sobre la gravedad de la situación, aunque con matices en las propuestas de solución.
"Es una encuesta muy interesante ya que investiga temas de una manera transversal en todo el continente y algo así no se había hecho antes. Tenemos el Latinobarómetro, pero es una mirada sobre la región, no se había hecho un estudio de esta magnitud enfocado exclusivamente en Venezuela", explica desde España a DIARIO DE CUBA la experta en campañas y encuestas electorales Carmen Beatriz Fernández, venezolana y actualmente profesora de la Universidad de Navarra (España).
Existe una preocupación generalizada por la crisis. El 78% de los encuestados expresa preocupación alta o muy alta por la situación política y social en Venezuela. Dentro del país, la cifra asciende al 85%, mientras que en el resto de encuestados ronda el 72%. Entre los aspectos más alarmantes destacan la crisis humanitaria (82% muy preocupado), la migración masiva (79%) y la represión política (76%). Solo el 12% se muestra poco o nada preocupado, concentrado principalmente en segmentos de mayor edad y menor educación.
Preguntados por el principal responsable de la crisis humanitaria, que ha forzado una migración masiva que las agencias de la ONU ubican en casi ocho millones de personas en la década 2015-2025, el 68% señala al Gobierno de Nicolás Maduro. Un 15% atribuye culpa a la oposición, 10% a factores externos como sanciones internacionales y 7% a otros actores.
Un 72% califica a Venezuela como una dictadura, frente a un 22% que la considera democracia y 6% indecisos. La percepción es más acusada dentro del país (79% considera que vive en dictadura). En cuanto a las elecciones presidenciales de julio de 2024, donde Maduro fue proclamado ganador, el 65% las tilda de fraudulentas, 25% de legítimas y 10% no opina. El rechazo a los resultados oficiales dados a conocer tras el 28J, alcanza el 71% en Venezuela y el 61% en el exterior.
Sobre las acusaciones de narcoestado, el sondeo aborda directamente las acusaciones por narcotráfico contra altos funcionarios venezolanos en EEUU, incluyendo a Maduro. El 62% considera justificadas estos señalamientos, 24% injustificadas y 14% no sabe. En Venezuela, el apoyo a la justificación es del 68%; en la región, del 58%. Seguidamente, según esta encuesta continental, un 59% cree que, sin intervención externa, Venezuela se convertirá en un narcoestado controlado por carteles. El 29% lo descarta y 12% duda. La afirmación es más aceptada en el país (65%) que afuera (55%).
Por otro lado, se midió la imagen que existe en otros países sobre los venezolanos como población y los actores políticos relevantes del país. Los venezolanos como pueblo gozan de una imagen positiva del 72%; en contraste, el Gobierno de Maduro tiene una evaluación negativa del 90% y la oposición una opinión positiva del 62%.
Entre figuras específicas, María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, obtiene un 58% de imagen positiva (negativa un 18%). Maduro registra un 15% positivo (negativa un 80%), Edmundo González Urrutia un 45% positivo (negativa un 22%). Asimismo, el 62% aprueba el Nobel de Machado (desaprueba un 24%), y el 55% confía en ella para liderar una transición democrática (no confía un 30%).
El apoyo a una hipotética intervención militar estadounidense para un cambio de gobierno en Venezuela es del 45% (se oponen 42% e indecisos 13%). Dentro del país, el respaldo a una acción de este tipo sube al 52%. En un eventual cambio de régimen en Caracas, el 68% anticipa una mejora económica rápida, 55% un retorno masivo de migrantes y 48% ve riesgos de violencia interna, aunque solo el 22% percibe alta la probabilidad de guerra civil.
Tras analizar los resultados de la encuesta y en particular este último ítem, en relación al papel de EEUU en el combate al narcotráfico (como sostiene la Casa Blanca) o en propiciar un cambio de Gobierno en Venezuela (como denuncia el chavismo), a Carmen Beatriz Fernández le resulta muy llamativo que el respaldo sea uniforme en términos geográficos y que se perciba una diferencia es el campo ideológico.
En una suerte de corte ideológico, entre personas que se identifican como centro, derecho, centro-derecha "e incluso centro-izquierda" están a favor de las acciones estadounidenses, y quienes están en el extremo que se catalogan de izquierda serían los que están en desacuerdo, especifica Fernández.
Según ella, que en un tema que está en el tapete —la actuación estadounidense en el Caribe— exista un número tan elevado de personas manifestándose indecisos puede en realidad ser un termómetro del miedo a responder por las consecuencias que pudiera conllevar su respuesta, algo que en materia de opinión pública se conoce como la espiral del silencio.