El próximo 1 de octubre se cumple el primero de seis años del Gobierno de Claudia Sheinbaum, quien ha hecho historia al ser la primera mujer en ocupar la Presidencia de México. Su ascenso al poder no fue obra suya, pero en sus primeros 12 meses como presidenta ha apostado a construir un estilo presidencial que la desmarque de quien la condujo al poder, Andrés Manuel López Obrador.
La llegada al poder de Sheinbaum, el 1 de octubre de 2024, bajo el ala protectora de López Obrador, fue un proceso cuidadosamente orquestado por el expresidente junto a una dirección fiel de su partido, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Sin embargo, a lo largo de este primer año, Sheinbaum ha buscado desmarcarse de la sombra de su antecesor, proyectando un liderazgo más técnico, sobrio y menos populista, aunque no exento de críticas.
Sheinbaum asumió la Presidencia con el respaldo de la maquinaria política de Morena y el carisma de López Obrador, quien la posicionó como su sucesora natural. Sin embargo, a diferencia de este, conocido por su estilo populista y confrontacional, Sheinbaum ha optado por un enfoque más mesurado, que fue descrito por la edición mexicana de El País como un "liderazgo sereno".
Este estilo, caracterizado por un discurso técnico y menos polarizante, ha sido tanto una fortaleza como un punto de crítica. Mientras algunos sectores aplauden su capacidad para mantener la estabilidad política, otros señalan que su sobriedad ha carecido de la fuerza necesaria para enfrentar los retos estructurales de México.
De acuerdo con el reconocido medio especializado de México Animal Político, esta transición entre lo que simbolizó López Obrador y la administración que arriba su primer año, no ha sido del todo exitosa, ya que la presidenta ha enfrentado dificultades para consolidar una identidad propia, atrapada entre las expectativas de los seguidores de Andrés Manuel López Obrador y la necesidad de responder a una ciudadanía cada vez más exigente.
Valente Tallabs González, académico de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), cuestionó las cifras oficiales presentadas en el primer informe de gobierno presentado por Claudia Sheinbaum sobre la reducción de homicidios y feminicidios. Tallabs González señaló que, a pesar de la narrativa gubernamental de avances en seguridad, la percepción ciudadana sigue siendo alarmante, con siete de cada diez mexicanos sintiéndose inseguros según datos del INEGI, el ente público de las estadísticas en México.
Este académico también criticó la militarización de la seguridad a través de la Guardia Nacional, argumentando que responde más a presiones internacionales (de EEUU, principalmente) que a la búsqueda de respuestas para la ciudadanía.
El panorama social de México bajo el Gobierno de Sheinbaum refleja una mezcla de avances parciales y problemas estructurales no resueltos. Según datos del INEGI, al mes de agosto de 2025, tres de cada diez mexicanos estaban en la pobreza. Aunque esta cifra simboliza una mejora pregonada por las autoridades, un análisis del diario El Economista, los propios datos oficiales "muestran que la carencia por acceso a servicios de salud se duplicó entre 2018 y 2024. Había 20 millones en 2018 y seis años después hay 44,5 millones de mexicanos con carencia por acceso a servicios de salud".
Entretanto, la migración, otro tema candente, sigue siendo un desafío. México continúa siendo un país de origen, tránsito y destino de migrantes, con flujos significativos hacia EEUU. Sheinbaum prometió abordar las causas estructurales de la migración, como la pobreza y la violencia, pero hasta ahora las políticas implementadas (como el programa "Sembrando Vida" en el sur del país) han tenido resultados limitados, según reportes periodísticos.
Además, la militarización de la frontera sur con Guatemala para contener la migración centroamericana ha generado críticas de organismos internacionales por violaciones a los derechos humanos. Así como el rol de "perro guardián", según organismos de sociedad civil, que pasó a tener México de la frontera con EEUU.
Sheinbaum asumió el poder con un discurso ambicioso que incluía promesas de continuidad de la "Cuarta Transformación", eje central de la gestión de Andrés Manuel López Obrador, y mejoras en áreas clave como seguridad, economía y justicia social. Sin embargo, según un editorial de El País en México, muchas de estas promesas no han cristalizado en resultados concretos.
Por otro lado, Sheinbaum se sometió a las directrices de López Obrador en un tema espinoso que de una u otra manera marcará lo que resta de su gestión de gobierno: la falta de independencia del sistema judicial.
Luis Astorga, reconocido académico y especialista en temas de seguridad y crimen organizado, ha expresado una crítica contundente sobre la reforma judicial impulsada por Claudia Sheinbaum, una pesada herencia que recibió de su antecesor, particularmente en relación con la elección popular de jueces y magistrados.
Astorga argumenta que esta reforma, presentada como la democratización del Poder Judicial, representa un riesgo significativo para el sistema democrático mexicano. Este punto de vista se basa en su preocupación de que la elección popular de jueces, combinada con el control de Morena sobre el Congreso y la falta de independencia judicial, elimina el carácter de contrapeso del sistema de justicia ante las decisiones del Poder Ejecutivo.
Al tener, además, ya la mayoría legislativa, Sheinbaum tiene una alta concentración de poder, por encima de la que tuvo López Obrador y solo comparable con los años de dominio del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en los 70 y 80, cuando fue catalogado de tener "la dictadura perfecta".
Finalmente, como la primera presidenta mujer, Sheinbaum generó expectativas de avances en materia de género. Y, aunque ha implementado programas de apoyo a mujeres víctimas de violencia, Animal Político reporta que los índices de feminicidios no han disminuido significativamente. Además, las críticas a la militarización de ciertas funciones públicas, como la gestión migratoria, han puesto en duda el compromiso del Gobierno con los derechos humanos.
El "liderazgo sereno" de Sheinbaum ha sido aplaudido por algunos tras los años de cotidiana polarización y ataques verbales de López Obrador con sus intervenciones diarias de radio y televisión. Sin embargo, esta sobriedad también ha sido interpretada como una falta de carisma y conexión emocional con la ciudadanía, un contraste notable con el estilo de su antecesor, quien dominaba la narrativa pública en México.
Mientras López Obrador lograba galvanizar a sus seguidores con un discurso combativo, Sheinbaum ha optado por un enfoque más institucional, lo que ha generado críticas de quienes esperaban un liderazgo más enérgico frente a los desafíos del país.
El gran desafío para Sheinbaum en los próximos años será traducir su liderazgo sereno en resultados tangibles que respondan a las expectativas de una ciudadanía cada vez más exigente. En un país marcado por la desigualdad y la violencia, la sobriedad no será suficiente si no va acompañada de acciones audaces que aborden las causas estructurales de los problemas de México.
El camarada Cañizáles se pasó con la caña ...
Esta Señora compañera de lucha de Petro, que podemos esperar!!!
Esta mujer tiene lo que en buen cubano se llama una pachocha enorme. Que mataron a un funcionario(a)? Estamos...haciendo...todo...lo ...posible...para ...investigar (habla en camara lenta) y asi cada vez que asesinan a alguien. Una cosa es cierta, si los yanquis no entran por Venezuela y regresan por Tijuana nada se va a arreglar en esta area.
jjajajaa, jajaja que articulo mas gracioso, que Claudia se ha distanciado de Lopez Obrador, muy buen sarcasmo jaja, ...verdad ?
El que lee este articulo y no conoce bien a Mexico ni la "imparcialidad" militante del articulista, pudiera pensar que se trata de la gestion de un gobernante en Irlanda o Suecia.
Ni una palabra de la condicion de narco estado. Ni una palabra de la asociacion y apoyo a tiranias comunistas sanguinarias como la de Venezuela, Nicaragua y Cuba, incluyendo el envio regular de miles de barriles de petroleo y el pago por profesionales de la salud y la subversion.
Ni una palabra tampoco sobre el aumento exponencial de la inflacion y el desempleo. Y solo marginalmente se menciona la violencia, pues es mas importante resaltar los supuestos avances en la igualdad de los 100s de generos wokeistas, la energia verde o recordarnos el legado del antecesor.