México ha enviado un promedio de 17.900 barriles de petróleo diarios a Cuba durante los seis primeros meses de 2025, informó este miércoles el medio local TV Azteca citando datos del comercio exterior del país, mientras los cubanos sufren apagones de récord.
Ese volumen supera los 17.400 barriles por día registrados en el mismo periodo de 2024. Esto responde "a las crecientes necesidades de la Isla", señaló el medio mexicano.
Según las estadísticas de la Secretaría de Energía (SENER) de México, los envíos a Cuba han aumentado un 6%, alcanzando un valor de 289 millones de dólares.
TV Azteca recordó que las exportaciones se realizan a través de la empresa Gasolinas Bienestar, SA de CV, subsidiaria de PEMEX, que se encarga de gestionar las transacciones con Cuba conforme a la legislación y las tasas de mercado vigentes.
Cuba se beneficia, además, de que los contratos para la exportación se denominan en pesos mexicanos, indicó el canal televisivo.
En marzo pasado, transcendió que PEMEX registra una abultada deuda con sus proveedores y contratistas.
En la deuda global de Pemex se incluyen millonarios envíos a Cuba, que hasta la fecha se desconoce quién paga.
TV Azteca subrayó que el constante flujo de crudo mexicano no es solo "una operación comercial", sino que se ha convertido en "un pilar estratégico para la estabilidad energética de Cuba", aunque la situación actual de la Isla, calificada de "extremadamente tensa" por el Gobierno, demuestra que no existe tal estabilidad.
Apenas un mes atrás, el medio mexicano Reforma contrastó las remesas de petróleo a Cuba con los desabastecimientos de gasolina reportados en Ciudad de México, Edomex, Nuevo León y Chiapas.
La realidad es que el salvavidas en forma de barriles de petróleo mexicano no alcanza para aliviar la crisis energética que sume a los cubanos en prolongados apagones diarios. El martes, el déficit superó los 2.000 MW y se produjeron cortes masivos del servicio eléctrico durante las 24 horas.
Este miércoles, el ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, admitió en declaraciones a la prensa oficial que no hay dinero para solucionar el desastre de infraestructuras envejecidas y mantenimientos postergados en las termoeléctricas.