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Vietnam

Vietnam: Luces y sombras de la Doi Moi

Jun Du, profesora de la Universidad de Aston, analiza el resultado de las reformas económicas de Vietnam en los últimos 40 años.

Madrid
Jun Du y empleados vietnamitas.
Jun Du y empleados vietnamitas. UNIVERSIDAD DE ASTON/ PIXABAY

En 1986, tras años de crisis postguerra, hambrunas y centralismo comunista, el régimen de Vietnam emprendió reformas económicas que ayudaron a paliar la pobreza, aunque sin ceder un ápice de control político. Bajo la denominación de Doi Moi (Renovación), se liberalizó la economía con el apoyo de una población joven, en un contexto de mano de obra barata, difusión del conocimiento y énfasis manufacturero, de acuerdo con diversos estudios.

El aniversario 40 de la Doi Moi se cumple en diciembre de 2026, aunque el Gobierno vietnamita ya ha dado el pistoletazo de las celebraciones y la propaganda oficial ensalza sus "logros milagrosos".

En entrevista con DIARIO DE CUBA, la profesora Jun Du, de la Universidad de Aston, en Reino Unido, analiza las luces y sombras de las reformas en Vietnam y abre el primer capítulo de una serie sobre el tema. No se han podido abordar los graves problemas de derechos humanos, porque la académica asegura no ser "especialista".

¿Cuáles son los aspectos más destacados de casi 40 años de reformas en Vietnam?

Podemos mencionar el crecimiento sostenido y la reducción de la pobreza. Vietnam pasó de ser una economía agraria de bajos ingresos a un centro manufacturero diversificado orientado a la exportación, con una marcada disminución de la pobreza y avances constantes en el desarrollo humano.

También una integración global exitosa, con una apertura comercial, la adhesión a la Organización Mundial de Comercio y tratados de libre comercio de alta calidad que consolidaron las reformas, mejoraron el acceso al mercado e integraron al país en las cadenas de valor de la electrónica, los textiles y el calzado.

La reforma agraria (Resolución 10) y de la legislación empresarial y la liberalización de la inversión precedieron a cambios financieros y administrativos más profundos, manteniendo al mismo tiempo una política macroeconómica generalmente prudente.

El alto nivel de educación básica y la inversión a gran escala en transporte y parques industriales impulsaron una rápida industrialización. Su población es relativamente joven, lo que representa una ventaja significativa en comparación con China o Japón.

¿Y los negativos?

Sobre todo, la dependencia de la inversión extranjera directa y los escasos vínculos internos. El éxito de las exportaciones depende en gran medida de las multinacionales extranjeras. La modernización de los proveedores locales y la difusión de la tecnología, siguen siendo desiguales.

También la privatización ha sido gradual. La mala asignación de recursos, los episodios de corrupción y la imprevisibilidad de las políticas, ocasionalmente disuaden la inversión privada. Sumado a temas de productividad y al desafío de los "ingresos medios". Los indicios de desaceleración de la productividad y la limitada capacidad de innovación interna, corren el riesgo de atrapar el valor añadido en las etapas de ensamblaje.

¿Cuáles son las diferencias fundamentales entre las reformas económicas de China y Vietnam?

Sí, hay diferencias. A pesar del gradualismo compartido y el liderazgo del Partido [Comunista], los modelos divergen en varios aspectos fundamentales.

En cuanto a escala y cronograma, China comenzó antes (1978) y a una escala mucho mayor, transformando los mercados globales; Vietnam se sumó más tarde (1986), aprovechando las lecciones aprendidas.

La reforma china ha estado altamente centralizada, con un fuerte control tecnocrático. El liderazgo colectivo de "cuatro pilares" de Vietnam introduce más controles internos entre las elites, un espacio legislativo algo más abierto y votos de confianza.

China se basó, en gran medida, en la experimentación interna y la discreción administrativa; Vietnam ha utilizado los acuerdos internacionales como mecanismos de compromiso externo para consolidar las reformas. China combinó poderosas empresas estatales con privadas líderes a nivel mundial; el motor de Vietnam es la manufactura impulsada por la inversión extranjera directa, con empresas privadas nacionales más pequeñas y una reestructuración más lenta de las estatales.

China se convirtió en un creador de normas (Iniciativa de la Franja y la Ruta, etcétera), mientras que Vietnam aplica la "diplomacia del bambú": flexible, multilateral y con equilibrio entre las grandes potencias para maximizar el espacio estratégico y económico.

En cuanto a la información y el control social, la gestión digital y social más estricta de China contrasta con el entorno informativo relativamente más permisivo de Vietnam. Por lo tanto, sus sistemas presentan diferentes fortalezas y debilidades, dependiendo de las perturbaciones y las oportunidades económicas.

En un mundo globalizado, ¿es viable el desarrollo económico a largo plazo bajo un sistema de partido único?

Condicionalmente, sí, pero no es automático. Los sistemas de partido único pueden lograr una convergencia rápida cuando combinan objetivos de desarrollo claros, capacidad burocrática, corrección del rumbo basada en la evidencia, normas predecibles, cumplimiento de contratos y protección de los derechos de propiedad, a menudo reforzados por tratados internacionales.

Los riesgos a largo plazo también son reales, y el éxito no está garantizado: la supresión de información, la debilidad de los controles y contrapesos, la politización financiera y la centralización excesiva pueden erosionar la innovación, frenar la inversión privada y amplificar los errores de política.

En un mundo de fragmentación geoeconómica, la resiliencia también requiere un comercio diversificado, credibilidad regulatoria y restricciones institucionalizadas que perduren tras la intervención de líderes individuales.

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3 comentarios

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Profile picture for user Weston

Le propongo al autor de este artículo que haga una comparación entre Vietnam y por ejemplo, Chile o Uruguay que aparentan ser los países más pujantes de América Latina. Ahora bien, el análisis que no sea exclusivamente dirigido a los logros económicos sino también sociales. Mi punto es que a Vietnam solamente le queda nominalmente el nombre de “país comunista” aún cuando sigue siendo autoritario. Mi teoría es que un país de gobierno autoritario que garantice una economía abierta como la de Vietnam, funciona mejor que la democracia representativa.

Profile picture for user Pedro Benitez

Interesante

No pasan hambre y le regalan comida a Cuba.