El anuncio de que el Partido Demócrata Cristiano de Chile apoyará en la campaña por la Presidencia de ese país a Jeanette Jara, candidata del Partido Comunista, provocó el rechazo de sus homólogos demócrata cristianos del mundo, incluido el Partido Demócrata Cristiano de Cuba (PDC).
En una declaración pública, el grupo político hizo manifiesta su adhesión a comunicados previos de la Internacional Demócrata de Centro (IDC) y la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), que también cuestionaron el apoyo de la Democracia Cristiana de Chile a Jara.
"Las recientes declaraciones de la señora Jara, en las que afirma que 'Cuba no es una dictadura, es una democracia distinta', ofenden la memoria de millones de víctimas del régimen comunista que ha sembrado terror y pobreza en nuestra nación", afirman.
Recuerda el PDC que la afirmación de Jara "no es un hecho aislado, sino que refleja la visión histórica del Partido Comunista de Chile, conocido por su apoyo o silencio ante regímenes dictatoriales y corruptos de izquierda".
"Respetamos plenamente el proceso democrático de Chile y confiamos en que sus ciudadanos elegirán lo que consideren mejor, mientras puedan. De nuestros correligionarios, esperamos un mayor respeto y sensibilidad cristiana ante el sufrimiento causado por las tiranías. Deseamos para el pueblo chileno paz, libertad y prosperidad", finaliza la declaración.
En un comunicado, la Internacional Demócrata de Centro, que reúne a diversos partidos conservadores de inspiración cristiana alrededor del mundo, recordó que "la Democracia Cristiana nació como una alternativa histórica frente a los extremos".
"Inspirada en una visión profundamente humanista, surgió para abordar las injusticias del capitalismo sin abrazar jamás el totalitarismo del marxismo-leninismo. Se fundó sobre la idea de que el progreso y la justicia social solo son sostenibles cuando nacen del respeto a la persona humana, de la libertad responsable, del bien común y de una ética pública basada en convicciones firmes", señala.
"En Chile, esa convicción tomó cuerpo en una colectividad que reformó sin destruir, que democratizó sin caer en populismos y que defendió la libertad frente a la dictadura. Fue Eduardo Frei Montalva quien afirmó, con la claridad de quien no transaba sus principios, que no se podía ser neutral entre libertad y dictadura, entre democracia y totalitarismo. Esa brújula moral, que guio a miles de líderes y ciudadanos, es la que hoy parece haber sido abandonada", advierte.
Finalizan señalando que "el verdadero humanismo cristiano no pacta con visiones autoritarias, porque entiende que ninguna justicia puede sostenerse si niega la libertad; que ningún proyecto social es legítimo si anula a la persona; y que ninguna mayoría justifica traicionar lo esencial".
Tras recibir el apoyo de los democristianos chilenos, Jara escribió en X que asume "con humildad la tarea de ganarme el corazón y la confianza del pueblo democratacristiano. Este no es solo un acuerdo político, es un compromiso con un Chile más justo y unido".
Alguien me comentó que el Partido Democristiano de Cuba, solo está compuesto por exiliados y que no admiten miembros que vivan en Cuba. ¿Es verdad?
J. Jara, buena hija de la grandísima, quiere destruir el país con la mejor economía del continente.