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Paraguay

Paraguay desafía a China al confirmar visita de presidente de Taiwán

El presidente Peña enfatizó que su país no desconoce la existencia e importancia de China, pero defendió la autodeterminación del pueblo de Taiwán.

Buenos Aires
Santiago Peña es recibido por Lai Ching-te, 2024.
Santiago Peña es recibido por Lai Ching-te, 2024. RTI

En una postura cada vez menos común en el mundo, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, enfatizó que su país no desconoce la existencia e importancia de China, pero defendió la autodeterminación del pueblo de Taiwán, al confirmar la visita del presidente Lai Ching-te al país sudamericano durante el mes próximo.

El gesto diplomático de Peña desafía las presiones de Beijing, que ha ido logrando reducir la interacción diplomática de Taiwán, bajo el argumento de que ese país forma parte de una sola China y que no debería ser reconocido como una nación soberana. De hecho, Paraguay es el único país sudamericano que reconoce a Taiwán.

Peña confirmó este 14 de julio la visita de su homólogo asiático para el mes venidero y lo hizo en el marco de un foro de inversiones Paraguay-Taiwán. La decisión paraguaya, en opinión de observadores, tiene lugar en un contexto de creciente influencia china en América Latina, y añade complejidad a la dinámica diplomática en el Cono Sur, al tiempo que simboliza el esfuerzo de Taiwán por consolidar sus escasos aliados frente a la campaña de Beijing para aislarlo internacionalmente.

Paraguay es el único país de Sudamérica y uno de los 12 en el mundo que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán, una isla que China considera una provincia rebelde desde 1949 y sobre la cual ha amenazado con recuperar el control, incluso por la fuerza.

"Paraguay hoy se encuentra en una fase de su desarrollo donde tiene la suficiente solvencia económica para decir que elige con qué países ser amigo sin tener que ser extorsionado por ningún país", afirmó Peña en un mensaje que parece dirigido directamente al régimen comunista de China.

Las relaciones entre Paraguay y Taiwán, que cumplieron 68 años el 12 de julio, se han fortalecido a través de la cooperación en áreas como educación, tecnología, salud y comercio. La visita de Lai Ching-te, la primera en el Gobierno de Peña, busca no solo conmemorar esta alianza, sino también explorar nuevas oportunidades de inversión, especialmente en sectores estratégicos como semiconductores, inteligencia artificial y energías renovables, de acuerdo con medios de prensa en Asunción.

Lai Ching-te ya estuvo de visita en el país sudamericano hace exactamente dos años, para asistir a la toma de posesión de Peña. En ese momento era vicepresidente de Taiwán.

La presencia global de Taiwán está severamente restringida por la política de "una sola China" promovida por Beijing, que exige a los países romper relaciones con Taipéi como condición para establecer lazos diplomáticos con la República Popular. Desde 2016, cuando el Partido Democrático Progresista (PDP) asumió el poder en Taiwán, China ha intensificado su ofensiva diplomática, logrando que diez países, incluidos Panamá (2017), El Salvador (2018), Nicaragua (2021) y Honduras (2023), retiraran su reconocimiento a Taipéi.

Actualmente, solo 12 países reconocen como nación a Taiwán, siete de estos están en América Latina y el Caribe: Paraguay, Guatemala, Belice, Haití, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, y San Cristóbal y Nieves.

Esta reducción drástica de aliados refleja la presión económica y política ejercida por China, que utiliza su creciente influencia financiera para chantajear a los países, según confirman a DIARIO DE CUBA diplomáticos en Centroamérica, que en los últimos años fue el terreno principal para la avanzada de Beijing en su política de aislar y cercar a Taiwán.

Según un informe de AidData, Beijing ha convencido a los países de que rompan relaciones diplomáticas con Taiwán ofreciendo incentivos económicos como inversiones en infraestructura y comercio. En contraste, Taiwán, con recursos más limitados, apuesta por una cooperación basada en valores democráticos y proyectos de desarrollo sostenible, como la digitalización de sistemas de salud en Paraguay o la construcción de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay.

China se ha convertido en un actor dominante en América Latina y el Caribe, con inversiones que superan los 140.000 millones de dólares entre 2005 y 2020, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Países como Brasil, Chile y Argentina han recibido flujos significativos de capital chino, principalmente en infraestructura, minería y energía. Esta presencia económica ha sido acompañada por una estrategia diplomática agresiva que busca consolidar la hegemonía de Beijing en la región, a menudo condicionando el apoyo financiero a tomar distancia de Taiwán y alinearse con la política de la república comunista de China.

La decisión de Paraguay de recibir al presidente taiwanés no solo refuerza una alianza de casi siete décadas, también envía un mensaje al mundo sobre la importancia de la soberanía y los principios democráticos frente a las presiones económicas.

Por su parte, Taiwán tiene en Paraguay un aliado estratégico para mantener su relevancia en el escenario internacional. El canciller Lin Chia-lung, quien estuvo en Asunción en el foro de inversiones donde Peña defendió la autodeterminación del pueblo taiwanés, destacó la estabilidad de las relaciones con los 12 aliados diplomáticos de la isla y abogó por un enfoque multilateral para contrarrestar el aislamiento impuesto por China.

En un contexto donde China busca expandir su influencia en América Latina, la postura paraguaya destaca como un ejemplo de resistencia a la diplomacia coercitiva de Beijing. Sin embargo, apuntan analistas, Asunción enfrenta el desafío de equilibrar su relación con Taiwán con las oportunidades comerciales que ofrece China, especialmente en el marco de Mercosur, donde Beijing busca ampliar su presencia, apalancada por el peso que tienen Brasil y Argentina.

Argentina se ubica entre los países de América Latina más influenciados por la República Popular China (RPC). Así lo muestra el China Index 2024, un estudio internacional elaborado por la organización taiwanesa Doublethink Lab para medir el grado de influencia de Beijing en un centenar de países y publicado en español por el portal centroamericano Expediente Público.

En este ranking Argentina se posiciona en el puesto 15, con puntajes que superan el 60% en áreas clave como la política exterior, la política interior y la tecnología. Una influencia que el Gobierno de Javier Milei no ha podido detener pese a que siendo candidato el ultraliberal anunció que tomaría distancia de China por ser un país comunista.

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Profile picture for user Ramon Santis

Taiwan es un ejemplo de como un pais pequeno, con libre empresa, libertad y ciudadanos libres emprendedores puede avanzar tecnologicamente, financieramente en paz y libertad para sus ciudadanos. Todo se puede sin comunismo, ni politicas con flojeras. La clave: Libertad en todos los aspectos, respeto a la propiedad privada, respeto a las leyes y a sus ciudadanos.
Solo; observar que es uno de los cuatro tigres economicos de Asia; no hace falta decir mas. Alguien cree que este pais habria alcanzado los estandares de vida y desarrollo que tiene hoy bajo el comunismo? Hay que ser un castrado genital y cerebral para creer eso. Viva Taiwan y su pueblo, valiente y laborioso!

Taiwán merece ser reconocida como república independiente por todos los países del mundo. Más de 75 años separada políticamente de China justifican su independencia.