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Remesas

Avanza en el Congreso de EEUU la propuesta de un impuesto a los envíos de remesas de los inmigrantes

De ser aprobado, el impuesto afectaría a millones de migrantes, entre ellos, cubanos.

Miami
Un billete de 100 dólares estadounidenses.
Un billete de 100 dólares estadounidenses. CEO

Una propuesta para gravar con un 5% las remesas que envían los inmigrantes a sus países de origen avanzó este miércoles en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, como parte del paquete de cambios fiscales propuestos por el Partido Republicano, reporta el diario El Economista

De ser puesta en práctica, la medida afectaría a millones de migrantes que viven en Estados Unidos, entre ellos, los cubanos.

Con 26 votos republicanos a favor y 19 demócratas en contra, el Comité de Medios y Arbitrios respaldó la propuesta, que aún requiere de la aprobación de la Cámara Baja.

Según la agencia AP, los republicanos de la Cámara de Representantes incluyeron el impuesto especial del 5% en un proyecto de ley prioritario del presidente Donald Trump, que es conocido como como "El Único, Grande y Hermoso Proyecto de Ley". El impuesto afectaría a más de 40 millones de personas, incluidos los titulares de permisos de residencia permanente y los titulares de visas de no inmigrante, como las de tipo H-1B, H-2A y H-2B. Los ciudadanos estadounidenses estarían exentos.

Trump también anunció recientemente que está finalizando un memorando presidencial para "acabar con las remesas" enviadas por personas que están en Estados Unidos sin autorización.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó el miércoles de "injusticia" la propuesta, reportó EFE.

"No, no estamos de acuerdo", dijo Sheinbaum, y recordó que los migrantes, en este caso los mexicanos, ya pagan sus respectivos impuestos en Estados Unidos.

"¿Cómo van a gravar si ya pagan impuestos los mexicanos allá (…) Todos los mexicanos que viven en Estados Unidos pagan impuestos, tengan documentos o no tengan documentos, todos pagan impuestos. Incluso, hay estados que ya gravan las remesas", afirmó. El Senado mexicano también rechazó la propuesta y llamó a la mesura.

México recibió 14.269 millones de dólares en remesas en el primer trimestre de 2025, un alza interanual del 1,3%, mientras que los ingresos repuntaron un 2,7% en marzo, tras una reducción en febrero.

Estados Unidos es el origen de casi todos estos envíos, que representan casi el 4% de la economía de México. El país hila 11 años de incrementos anuales de remesas tras terminar 2024 con un récord de 64.745 millones de dólares.

La Comisión Permanente del Congreso mexicano acordó conformar un grupo plural de legisladores que viaje a Estados Unidos para dialogar con congresistas de aquel país, en un intento por frenar el impuesto a las remesas.

"Sería lamentable que se impusiera este impuesto o este gravamen a las remesas que los mexicanos envían a su país, pero también se trata de una propuesta que viola los derechos humanos", consideró el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Adán Augusto López.

"Es injusto que un ciudadano cualquiera pague una doble tributación", porque cuando reciben el salario que es fruto de su trabajo ya les descuentan un porcentaje por impuestos, añadió.

El viaje de los senadores mexicanos, dijo, "es para que se escuche la voz de México, que está en posición de hablar, no nada más por nuestros migrantes, sino por todos los migrantes del mundo".

Impuestos sobre remesas vs. inmigración ilegal

Expertos en remesas, líderes locales y antiguos migrantes citados por la AP opinaron que prohibir, limitar o agregar un impuesto a ciertas remesas podría dañar a las comunidades que dependen de ellas, resultar oneroso para los ciudadanos y empresas estadounidenses y, paradójicamente, terminar causando aún más migración ilegal a Estados Unidos.

El flujo de dinero es un importante sustento económico para residentes de pueblos más pobres que a menudo tienen poco acceso a empleos o ingresos. Las remesas brindan oportunidades a las personas en su país de origen, lo que hace menos probable que tomen el riesgo de migrar a Estados Unidos, dijeron los expertos.

Manuel Orozco, director del Programa de Migración, Remesas y Desarrollo en Diálogo Interamericano, señaló que cualquier medida para reducir las remesas tendrá un impacto negativo en el interés nacional de Estados Unidos y en el país de origen.

Los defensores de los esfuerzos para gravar las remesas creen que son un impuesto efectivo a las personas que están sin permiso en Estados Unidos y podrían ser una fuente de ingresos para el Gobierno estadounidense.

Mark Krikorian, director ejecutivo del Centro de Estudios de Inmigración, que aboga por menos migración, reconoció que limitar, prohibir o gravar las remesas haría la vida más difícil para los inmigrantes que están en Estados Unidos sin autorización.

"Una de las principales razones por las que la gente viene aquí es para trabajar y enviar dinero a casa", comentó Krikorian. "Si eso es mucho más difícil de hacer, se vuelve menos atractivo venir aquí", consideró.

Iniciativas para controlar las remesas a través de impuestos sobre las transferencias de dinero, nacionales e internacionales, se ha propuesto en 18 estados en los últimos años, pero hasta ahora solo Oklahoma tiene un impuesto de ese tipo, aprobado en 2009: una tarifa de cinco dólares por cualquier transferencia de dinero inferior a 500 dólares y un 1% sobre cualquier cantidad superior.

Steven Yates, investigador de alto nivel en el Heritage Institute, escribió para el America First Policy Institute que cada estado debería adoptar esta política como una forma de combatir el impacto de la inmigración ilegal. Otros altos funcionarios del Gobierno de Trump también han apoyado los esfuerzos para endurecer los controles sobre las remesas. Cuando era senador de Ohio en 2023, el vicepresidente JD Vance fue uno de los impulsores de la Ley WIRED, que proponía un impuesto del 10% a las remesas enviadas desde Estados Unidos. La propuesta fue rechazada.

Según El Economista, que citó al economista jefe de BBVA para México, Carlos Serrano, Florida, donde reside la mayor comunidad de emigrandos cubanos, también tiene una iniciativa para gravar remesas.

En enero de este año, el gobernador Ron DeSantis anunció que propondría la verificación de identidad para las transferencias de remesas, de manera que los emisarios tengan que demostrar que trabajan legalmente en el país, antes de hacer el envío.

Para DeSantis, esta sería una forma de que los inmigrantes ilegales quedarán expuestos y localizables para las autoridades migratorias.

De acuerdo con el laboratorio de ideas Cuba Siglo 21, en 2023 el envío de remesas a Cuba habría alcanzado los 1.972 millones de dólares. Sin embargo, a partir de entonces la diáspora cubana habría optado por "redes informales" para enviar alrededor del 95% del dinero, "desplazando a las estructuras estatales que durante décadas monopolizaron este sector vital", señaló el economista Emilio Morales.

El Grupo de Administración Empresarial de las Fuerzas Armadas (GAESA), considerado el conglomerado económico más poderoso de Cuba, habría perdido el control del negocio de las remesas, consideró Cuba Siglo 21 en un dossier sobre el tema.

GAESA habría cerrado 2024 con apenas 81,6 millones de dólares recaudados por este concepto.

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2 comentarios

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Profile picture for user Ana J. Faya

Como ya se dijo aquí, los inmigrantes, los cubanos, encontrarán la manera de enviar ayuda a sus familiares, con ley, sin ley, con impuestos y sin ellos porque es una necesidad ante la miseria que hay en la isla. Esa propuesta es absurda, y el título más que ridículo, va y lo inscribe también en oro en la Oficina Oval.

Parece difícil controlar el flujo de remesas por la "izquierda". Ni los aceitados mecanismos del castro-comunismo lo han logrado. Y me alegra que así sea.