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Foro DDC

'La memoria debe estar en el centro de la transición, diseñando el horizonte ético de la Cuba futura'

¿Cómo abordar los derechos humanos, la justicia transicional y la memoria histórica en un periodo de cambio? El análisis del III Foro DDC: 'Para la Cuba de mañana'.

Madrid
Hernán Alberro, Sergio Ángel Baquero, Yusimí Rodríguez, Carolina Barrero, Lester Álvarez y Michel Suárez. DDC
Mesa sobre derechos humanos, justicia transicional y memoria histórica del III Foro DDC: 'Para la Cuba de mañana'.
Mesa sobre derechos humanos, justicia transicional y memoria histórica del III Foro DDC: 'Para la Cuba de mañana'. Diario de Cuba

Los derechos humanos, la justicia transicional y la memoria histórica serán elementos clave en una eventual transición en Cuba. Sobre el tema reflexionaron en la tercera mesa del III Foro DDC "Para la Cuba de mañana" la abogada Laritza Diversent, la investigadora de Amnistía Internacional Johanna Cilano, el periodista y humorista Jorge Fernández Era, la jurista colombiana Julieta Lemaitre, y el experto en memoria histórica argentino Rubén Chababo.

Los presos políticos son el punto de partida para la justicia transicional

"La liberación de las personas presas por motivos políticos en Cuba es una condición indispensable para cualquier proceso futuro de transición democrática, pero también un desafío jurídico y político que debe ser pensado con garantías", dijo la directora ejecutiva del grupo de asesoría legal Cubalex, Laritza Diversent.

Sostuvo que "dicha liberación es una exigencia inmediata". Sin embargo, debemos tener en cuenta a qué tipo de liberación nos encaminamos. "No se puede permitir una libertad sin derechos", ni con destierro, enfatizó. 

En la Cuba actual hay un grave "riesgo de que las excarcelaciones sean utilizadas como instrumentos de negociación, control social o destierro, sin restitución plena de derechos ni reconocimiento de la criminalización del disenso", argumentó Diversent.

En tal sentido, en el marco de la justicia transicional, "la liberación no debe limitarse a indultos, licencias extrapenales o medidas reversibles, sino formar parte de una ruta integral que incluya verdad, reparación, preservación de archivos, reforma del sistema penitenciario y garantías de no repetición", destacó.

Diversent resaltó que la liberación de presos políticos no debe ser entendida "solo como un gesto de descompresión política, sino como el primer paso hacia una transición democrática fundada en la dignidad de las víctimas, la memoria y el Estado de Derecho".

La sociedad civil tiene un papel clave, dijo: "No debemos esperar a que la transición esté en marcha para acompañar a las víctimas y dar asesoría jurídica, tanto dentro como fuera de Cuba. "La patria no puede ser un privilegio concebido desde el poder", resaltó y añadió que "tiene que haber verdad para que haya transición".

Los estándares internacionales en la defensa de los derechos humanos en Cuba

Johanna Cilano reflexionó en torno a "los retos de Cuba en materia de derecho internacional y de derechos humanos, como un elemento clave para pensar el futuro".

"La criminalización de toda forma de disenso está desalineada con los estándares internacionales, así como la utilización de delitos vagos y la imposición de medidas cautelares", dijo y advirtió que "el cierre del espacio cívico cubano impide el desarrollo".

En cuanto a los estándares jurídicos internacionales, Cilano detalló que "si bien Cuba ha asumido compromisos importantes, persisten vacíos significativos en la ratificación de instrumentos fundamentales, en particular el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales".

"A ello se suman desafíos estructurales en la implementación interna, incluyendo restricciones a libertades fundamentales, debilidades en la independencia judicial y limitaciones en el acceso efectivo a la justicia", agregó.

Estas brechas no son, en su opinión, solamente un ejercicio técnico, "sino una oportunidad para imaginar vías de fortalecimiento institucional, ampliación de derechos y mayor alineación con estándares internacionales, en beneficio directo de la ciudadanía".

Es fundamental entonces "el escrutinio internacional", dijo, pero recordó que "el régimen ha sido muy reacio a esto". Las organizaciones de derechos humanos deberían acceder al país y contar con plena colaboración estatal, consideró.

La justicia transicional desde la experiencia colombiana

La abogada colombiana Julieta Lemaitre Ripoll, miembro de la Jurisdicción Especial para la Paz, compartió con el auditorio su experiencia como miembro del organismo de justicia transicional creado en Colombia luego del acuerdo de paz de 2016 entre el Gobierno y la extinta guerrilla FARC-EP.

"Debemos ponderar la adaptación de la experiencia de otros países", dijo y advirtió que "cada transición es diferente". 

La justicia transicional, entonces, "debe concentrarse en la reconstrucción, y en un lenguaje y unas formas para tramitar la transición".

En el caso colombiano, dijo, "la persecución penal se concentra en los máximos responsables y se renuncia a su ejercicio para quienes no lo fueron, así fueran ejecutores directos". Dicho modelo "asume un reproche sin castigo, aun cuando sabemos lo polémico que es este método", agregó.

Lemaitre Ripoll se refirió a la justicia restaurativa y a "la necesidad de aportar verdad, reconocer el daño causado, y dar la cara a las víctimas, con miras a la sanación y la reconciliación".

Memoria y aprendizaje de la libertad

Rubén Chababo, profesor de la Universidad Nacional de Rosario, subrayó que "todas las transiciones requieren de mucho tiempo". Si bien "estamos tratando de pensar como será la Cuba de mañana, todos sabemos que ese cambio no será inmediato", agregó.

"Más allá de las discusiones sobre como serán los tribunales, hay que preguntarse cómo esa nueva sociedad será capaz de liberarse de la domesticación a la que ha sido sometida", dijo.

En tal sentido, destacó que "la sociedad cubana deberá emprender el diseño de una red de pedagogía social". Así, recalcó que "el tránsito a la democracia requiere un largo aprendizaje de la libertad".

"La memoria debe estar en el centro de la transición, diseñando el horizonte ético de la Cuba futura", concluyó.

"Guillermo Tell y su hijo ya están en Villa Marista"

Jorge Fernández Era, recién llegado al exilio, sostuvo que "uno de los errores fundamentales de quienes creen que un cambio en el estado de cosas que se sufre desde hace más de 60 años radica en considerar que todo está listo para realizar 'la mezcla'".

"Se subestima la capacidad del Gobierno y su aparato represivo de poner freno a cualquier intento de dinamitar los cimientos construidos por Fidel Castro y el rascacielos que disfrutan sus 'continuadores'", enfatizó.

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