La liberación de los presos políticos en Cuba no puede reducirse a una medida humanitaria ni convertirse en una moneda de negociación política. Para la abogada y directora ejecutiva de Cubalex, Laritza Diversent, ese proceso debe ser entendido como el punto de partida de una verdadera justicia transicional.
Así lo plantea en declaraciones previas a su participación los días 1 y 2 de junio en el III Foro DDC: "Para la Cuba de mañana", donde intervendrá en la mesa sobre derechos humanos, justicia transicional y memoria histórica en un período de cambio.
"Liberar no es suficiente: la transición cubana debe empezar con justicia", sostiene Diversent.
La jurista explica que una de las cuestiones centrales para pensar el futuro de Cuba no es solamente cuándo serán excarceladas las personas presas por motivos políticos, sino bajo qué condiciones recuperarán su libertad.
"Una excarcelación puede aliviar el sufrimiento inmediato de una persona y de su familia, pero si mantiene intactas las condenas, los antecedentes penales, la vigilancia, las prohibiciones de viajar o la amenaza de reencarcelamiento, entonces no estamos ante una verdadera restitución de derechos", advierte.
Diversent considera especialmente preocupante que, en un eventual proceso de negociación o apertura política, los presos políticos sean utilizados como "fichas de intercambio" y no reconocidos como víctimas de un sistema represivo.
"La experiencia de Cuba y de otros países de la región demuestra que los indultos, las licencias extrapenales, los destierros forzados o las liberaciones condicionadas al silencio pueden producir una libertad precaria: personas fuera de la cárcel, pero todavía sometidas al control del Estado", señala.
Desde esa perspectiva, insiste en que cualquier proceso de transición democrática debe incorporar mecanismos concretos de reparación y garantías jurídicas.
"Por eso considero que la liberación debe ser el punto de partida de la justicia transicional. Debe incluir la anulación de las condenas injustas, la cancelación de antecedentes, la restitución plena de derechos civiles y políticos, medidas de rehabilitación para las víctimas, garantías de no repetición, la preservación de los archivos de la represión y la participación de las víctimas y sus familiares", afirma.
La directora de Cubalex subraya además la importancia de documentar desde ahora las violaciones de derechos humanos y de preservar evidencias para futuros procesos de verdad, justicia y reparación.
"Desde Cubalex hemos documentado patrones represivos, acompañado a víctimas y desarrollado metodologías para preservar información útil para la verdad, la justicia y la reparación", explica.
"No podemos esperar a que exista una transición para pensar sus garantías. Debemos llegar a ese momento con propuestas, archivos, criterios y una idea clara", sostiene.
Esa idea, resume Diversent, pasa por rechazar cualquier intento de impunidad disfrazada de reconciliación. "Liberar no es borrar; reconciliar no es encubrir; perdonar no puede significar destruir la verdad", concluye.
Las sesiones del III Foro DDC: "Para la Cuba de mañana" se transmitirán en directo a través de la plataforma de DIARIO DE CUBA, nuestro canal de YouTube y redes sociales, y quedarán disponibles posteriormente para verse en diferido.
Consulta aquí el programa del III Foro DDC: "Para la Cuba de mañana"