El expiloto e investigador cubanoamericano George Fariñas afirmó que es "totalmente falso" que el colapso del transporte aéreo en Cuba se deba a los efectos del embargo de Estados Unidos, y lo atribuyó "a un sistema donde los administradores no saben lo que están haciendo y son ineptos".
Durante su participación en el programa Los Puntos a las Íes, de DIARIO DE CUBA, el experto dijo que el embargo no permite la importación de aviones con más de 10% de piezas americanas, "pero, empezando en 1972, Cubana de Aviación arrendó tres DC-8 de fabricación americana y le puso matrícula cubana, sin ninguna oposición de Estados Unidos ni de nadie".
"No fue la única vez. Después, en 1991, hicieron un acuerdo en Francia y arrendaron DC-10 fabricados en Estados Unidos. No han podido comprar aviones extranjeros porque no tienen financiamiento para hacerlo", explicó Fariñas.
El economista Elías Amor coincidió en que "al Gobierno cubano lo que le falta es dinero para poder hacer estas operaciones".
"El problema es la incapacidad económica de ese régimen para poder obtener recursos con los cuales financiarse. Y Cuba incumple de manera sistemática sus responsabilidades en los mercados mundiales de capitales. Por eso fue llevada a los tribunales de Londres", indicó.
George Fariñas, autor del libro Estrella de Cuba: La historia de Cubana de Aviación, recordó que en 1958 la aerolínea nacional "fue reconocida como número uno de Latinoamérica y 15 del mundo, de acuerdo con la IATA".
En relación con un futuro políticamente distinto al actual, Amor Bravo dijo que si Cuba entra en un proceso de transición política a la democracia, "el transporte aéreo volverá a tener una actividad en desarrollo".
"Con el alto nivel de cualificación que existe y un suelo relativamente barato, debería poder desarrollar proyectos de inversión en el mantenimiento de aeronaves", ejemplificó.
A la pregunta de si Cuba necesitará en el futuro una aerolínea estatal de bandera, George Fariñas respondió que "absolutamente, no".
"Lo primero es cambiar de sistema político. Número dos, privatizar Cubana de Aviación y devolverla a su propietario. No hay línea aérea estatal con un sistema comunista que tenga ganancias. Todas son pérdidas y pérdidas", afirmó.