Solo el 5,8% de los ancianos encuestados en la Isla por DIARIO DE CUBA considera que el Estado lo ha ayudado a resolver sus problemas en los últimos años, un dato que evidencia que el régimen cubano ha fallado a las generaciones que dedicaron sus mejores años a la "construcción del socialismo".
Sus respuestas forman parte del estudio "Horizontes de futuro en Cuba y experiencia comparada con Venezuela", el primero de diez que realizará DIARIO DE CUBA, implementado por Cubadata entre el 15 de enero y el 6 de febrero de 2026.
La encuesta fue aplicada a 2.138 cubanos con acceso a internet de todas las provincias y la Isla de la Juventud. De ellos, 209 son personas mayores de 60 años, 1.412 tienen entre 30 y 59 años, y 538 tienen entre 18 y 29.
El desglose por grupos etarios de las respuestas al sondeo revela que, mientras han perdido la fe en ese Estado socialista que les pidió sacrificios con la promesa de un futuro próspero, los ancianos encuestados han visto con ilusión la caída del dictador venezolano Nicolás Maduro.
Entre las opciones que describen el panorama del país, el 70,8% de los cubanos de la tercera edad que participaron en el estudio marcaron la respuesta "muy malo". En el otro extremo se ubicó un ínfimo 2,2%, que lo describió como "muy bueno".
El 32,5% dijo tener una situación "muy mala en su hogar", mientras solo el 3,3% la calificó de "muy buena".
La cantidad de ancianos cubanos que no creen que el Estado lo ha ayudado en los últimos años, ni esperan su ayuda, es mucho mayor dentro del sondeo.
Ante la pregunta sobre quién ha sido más importante en los últimos tiempos para resolver problemas, el 94,2% de este grupo etario ignoró la opción "el Estado sus instituciones". En su lugar, marcó repuestas que iban desde "la familia" (40,9%) hasta "nadie" (6,3%), pasando por "cada persona por su cuenta" (29,8%) y los "vecinos, amistades o redes cercanas" (17,3%).
Respecto a quien será más importante en el futuro en la solución de los problemas del día a día en Cuba, solo el 6,2% marcó la opción "el Estado y sus instituciones".
El sostenido retroceso del poder adquisitivo de las pensiones por jubilación y el creciente número de ancianos que mendiga en las calles o busca comida en la basura explica estas cifras que, como apuntan los investigadores de Cubadata, reflejan "la muerte definitiva del contrato social revolucionario".
Este grupo etario es también el más pesimista con respecto al futuro del país, asumiendo que todo continúe igual. Si se suman los ancianos que esperan que Cuba esté "mucho peor" en los próximos dos años (39,2%), los que creen que estará "algo peor" (13,9%), los que creen que estará "más o menos igual" (13,9%) y los que prefieren no pensar en eso (17,2%), más del 85% no espera mejoría.
Entre los participantes de mediana edad, el 79,8% desconfía de que la situación de la Isla sea mejor en los próximos años. Entre los jóvenes de 18 a 29 años, ese nivel de desconfianza alcanza al 67,1%.
Sin embargo, los ancianos son el grupo que más esperanzado se mostró tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses y también el que más confianza expresó en que el rumbo de Cuba cambie, entre los encuestados por DIARIO DE CUBA.
Mientras esa fue la emoción elegida por el 31,5% de los cubanos de mediana edad que respondieron el sondeo y por el 28,3% de los jóvenes de 18 a 29 años, entre los ancianos abarcó al 33%.
A la vez, el 52,4% de los encuestados de la tercera edad se sintió identificado con la frase: "aunque el Gobierno no quiera, el rumbo terminará cambiando". Entre los jóvenes, menos de la mitad marcó esa opción (49,5%) y entre los que tienen de 30 a 59 años fue el 50,7% .
También fue en el grupo de la tercera edad en el que tuvo más peso la idea de que "tarde o temprano el rumbo va a cambiar" (50%), como interpretación del derrocamiento del dictador venezolano, frente a los jóvenes (37,9%) y los cubanos de mediana edad (47,2%).
Aunque en los adultos mayores predominó la suposición de que, ante un suceso similar al de Venezuela, en Cuba "aumentarían la incertidumbre y el miedo" (21,5%) —por 15,8% entre quienes tienen de 30 a 59 años y 12,1% entre los más jóvenes— también fueron los ancianos los que más confiaron en que los cubanos intentarían "organizarse para sostener la vida" (32,5%) frente al 26,3% entre los más jóvenes y el 27,6% entre los de 30 a 59 años.
Para Cubadata, esto implica que "el cambio en Cuba podría no venir de una explosión juvenil organizada, sino de una implosión sistémica donde los mayores (quienes aún conservan una ética de soporte mutuo) sean los que sostengan el tejido básico mientras el Estado termina de retirarse".
El régimen sólo ha servido para promover el bienestar de... ADN Castro. El resto de la gente ha sido tratado como si fueran niños, sin ningún tipo de libertad.