Solo un 5,4% de encuestados por DIARIO DE CUBA en la Isla confía principalmente en el Estado y sus instituciones para resolver sus problemas. El dato pulveriza el mito del Estado protector, que por décadas ha utilizado el régimen para justificar el modelo político y económico impuesto a los cubanos.
Este es uno de los principales hallazgos de la encuesta "Horizontes de futuro en Cuba y experiencia comparada con Venezuela", aplicada por Cubadata, la primera de una serie de diez que realizará DIARIO DE CUBA. En el sondeo participaron 2.138 cubanos con acceso a internet de las 15 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud.
Para el 32% de los entrevistados, el papel más importante en la solución de sus problemas lo ha tenido "la familia", y para el 25,9% han sido "las amistades y las redes cercanas". El 29,8% cree que "cada persona por su cuenta" se ocupa de sus asuntos. Un 6,9% afirma que "nadie" lo ayuda.
Según estos datos, un 94,6% de los encuestados considera que el Estado no ha sido en los últimos tiempos el solucionador de sus problemas.
El sondeo se realizó entre el 15 de enero y el 6 de febrero pasados, antes de que en Cuba comenzaran sentirse los efectos de la declaración de emergencia nacional en Estados Unidos respecto al régimen declarada por el presidente Donald Trump (29 de enero). Por tanto, no se puede atribuir al embargo petrolero de EEUU que más de la mitad de los encuestados, 1.129 (equivalentes al 52,3%), considerara que la situación de Cuba es "muy mala", mientras apenas 17 (0,8%), marcaran la opción "muy buena".
Antes de que Trump amenazara con aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, la población enfrentó una emergencia epidemiológica por la circulación simultánea de chikungunya, dengue y oropouche, que las autoridades tardaron en reconocer.
El silencio oficial, mientras en la prensa independiente y las redes sociales crecían los reportes sobre la expansión de los casos y los decesos, más la acumulación de basura en las calles y el drama de hospitales sin recursos, explican que para los encuestados por DIARIO DE CUBA se haya desplomado la ficción de Estado benefactor que ha vendido por décadas el discurso oficial.
La pérdida de confianza en el Estado y sus instituciones expresada en el sondeo de DIARIO DE CUBA no parece reversible en el corto o mediano plazo para la mayoría los participantes, que no esperan ni que la situación del país mejore, ni que acudir al Estado les sirva para superar las dificultades que surjan.
Si sumamos a los encuestados que consideraron que la situación de Cuba será "mucho peor" en los próximos dos años (27,6%), los que marcaron la opción "más o menos igual" (21,3%), los que opinaron que será "algo peor" (15,6%) y los que prefirieron "no pensar en eso" (12,5%), vemos que el pesimismo sobre el futuro del país prevalece abrumadoramente sobre el optimismo. Solo el 9,7% espera que la situación sea "mucho mejor", mientras el 13,3% señaló la opción "algo mejor".
El porciento de los cubanos encuestados que cree que el Estado tendrá el rol más importante en la solución de las complicaciones del día a día en los próximos dos años es incluso menor que el de los que confían en una mejoría de la situación del país.
Solo el 5,7% cree que el Estado será quien sostendrá la vida diaria, frente al 48,5%, que opina que lo hará "cada persona por su cuenta" y al 34,4%, que confía en "las redes familiares y comunitarias". Para el 11,4%, nadie (ni siquiera cada persona por su cuenta) será el sostén de la vida cotidiana en la Isla.
Esos datos respaldan los constantes pedidos de auxilio de los cubanos en las redes sociales para resolver medicinas, insumos necesarios para una operación o alimentos para los hijos, que el Estado y sus instituciones no proveen.
Recordemos que, tras el paso del huracán Melissa por el oriente del país, muchos damnificados se quejaron la falta de preocupación de las autoridades, que incluso vendieron el agua en comunidades donde las personas lo habían perdido todo.
En una de esas comunidades, una de los afectadas por el fenómeno meteorológico le dijo a Miguel Díaz-Canel que no tenía ni una cama en la que dormir. La desatinada respuesta del gobernante cubano fue "ni yo tengo pa' dártela ahora".
En un contexto represivo como el de Cuba, con más de 1.000 ciudadanos encarcelados por motivos que van desde corear "Patria y Vida" hasta criticar a las autoridades en Facebook, la mayor parte de las personas opta por tragarse su descontento con las autoridades y las instituciones.
Sin embargo, la anonimización de datos que garantiza Cubadata, que hace de la protección de los encuestados el eje de su diseño metodológico, facilita que los encuestados se expresen con honestidad.
La muestra del estudio de DIARIO DE CUBA está compuesta por un 58,1% de hombres y 41,9% de mujeres, con diversidad de niveles educativos y situaciones ocupacionales: 37,5% trabaja en el sector estatal, 24,2% como independiente, 13,2% en empleo privado, 8,9% se declara ama de casa, 7,8% estudiante, 5,3% desempleado y 3,0% jubilado.
Y calculo que ese 5,4% son de ADN Castro...