La empresa Fifth Avenue Products Trading GmbH, distribuidor oficial del monopolio estatal cubano Habanos S.A. para Alemania, Austria y Polonia, comenzó un proceso por bancarrota, después que anunciara la suspensión de sus actividades comerciales debido a las sanciones de la Unión Europea contra el empresario chino camboyano Chen Zhi, accionista indirecto de la firma a través de un entramado corporativo que controlaba el 50% de Habanos.
Según el medio alemán Verbraucherschutzforum, el Tribunal de Distrito de Waldshut-Tiengen ordenó la administración provisional de la insolvencia el pasado 9 de septiembre y nombró un comité provisional de acreedores que deberá gestionar la continuidad de la empresa, una posible reestructuración, la selección de un inversor o la venta de las operaciones del negocio.
De acuerdo con el reporte, si bien por el momento la empresa seguirá existiendo y podrá continuar con sus operaciones comerciales, para su futuro es clave decidir si mantendrá su relación exclusiva con Habanos S.A. Sin ese acuerdo, Fifth Avenue perdería su negocio más importante.
En caso de sostenerse el contrato exclusivo, la empresa podría despertar el interés de inversores o de otras compañías tabacaleras, pues este incluye la red de concesionarios construida a lo largo de décadas, el conocimiento del mercado y los derechos de distribución para tres países.
Está por ver si Habanos S.A. y los actuales accionistas de Fifth Avenue apoyarían una reestructuración dentro de la empresa existente, la entrada de un inversor o la transferencia de ventas a otra firma.
La empresa distribuía en exclusiva las marcas cubanas Cohiba, Montecristo, Romeo y Julieta, Partagás, H. Upmann, Bolívar, Trinidad, Hoyo de Monterrey, Ramón Allones, Golpe, Quai d'Orsay, Vegas Robaina, José L. Piedra y La Gloria Cubana.
Fifht Avenue importaba los puros y los vendía principalmente a través de tiendas especializadas en tabaco. El negocio incluía el pedido, importación, almacenamiento, fijación de precios y entrega de productos, y estaba conectado con La Casa del Habano, cadena de tiendas especializadas que reportan ganancias millonarias al régimen de Cuba.
Fundada como una empresa conjunta con socios cubanos y el grupo suizo-alemán Villiger en 1989, la firma fue una de las primeras empresas conjuntas entre el negocio tabacalero de La Habana y un fabricante o socio de distribución occidental de puros. El objetivo era la importación exclusiva y el control de la comercialización de puros cubanos premium en Alemania.
Posteriormente, su zona de ventas se amplió a Austria y Polonia.
Habanos S.A. gestiona los derechos de marca registrada y la distribución internacional de los puros fabricados en Cuba. El sistema de distribución mundial se basa en importadores exclusivos seleccionados para países o regiones específicas. Con ello se pretende controlar la distribución, garantizar la autenticidad de los productos y dificultar las falsificaciones.
El medio especializado L' Amateur de cigare reportó que Fifth Avenue envió un correo electrónico a los minoristas alemanes el viernes 4 de septiembre en el que indicó que no podrá aceptar nuevos pedidos ni distribuir productos.
Según el mensaje citado, la empresa sufrió restricciones que afectan sus relaciones bancarias, como parte de una "revisión de cumplimiento y sanciones" relacionada con uno de sus accionistas.
El mensaje, firmado por Christoph Puszkar, director general de Fifth Avenue, indicó textualmente que la empresa sufre una "restricción temporal" de sus "actividades empresariales".
Aunque el aviso no lo dice explícitamente, la suspensión de operaciones derivaría de las sanciones de la Unión Europea contra Chen Zhi.
En agosto, la empresa sueca Elite Trading Scandinavia AB, históricamente conocida en la industria como Habanos Nordic AB y distribuidora oficial de Habanos S.A. en los países nórdicos y bálticos, entró en un proceso de liquidación voluntaria que puso fin a uno de los negocios más lucrativos de La Habana en varios países del continente.
El principal varapalo para el funcionamiento de la firma es el escándalo en torno a Zhi, detenido en China desde enero de este año. En junio, Pekín anunció que será procesado y se enfrentaba a la pena de muerte.
El empresario fue sancionado a finales de julio por la Unión Europea. En octubre de 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EEUU lo sancionó también, tras acusarlo de un fraude masivo con criptomonedas y lavado de dinero, entre otros delitos.
Zhi, nacido en China y presidente del Grupo Prince en Camboya, país del que obtuvo la nacionalidad en 2014, compró en 2020 el negocio de puros de alta gama perteneciente al gigante británico del tabaco Imperial Brands. Este incluía una participación del 50% en Habanos S.A., que compartían la empresa estatal Cubatabaco y la española ITI Cigars, S.L.U.
Además de Elite Trading Scandinavia AB y Fifth Avenue Trading, los vínculos con Zhi causaron interrupciones similares en los importadores británicos Hunters & Frankau y Tabacalera USA. Ambas compañías tuvieron que esperar varios meses antes de obtener licencias que les permitieran reanudar sus operaciones.
Fifth Avenue afirmó que está trabajando "con expertos externos" para restablecer sus operaciones lo antes posible. No obstante, varios bancos han cerrado cuentas bancarias de empresas como precaución en relación con el caso de Chen Zhi.
De acuerdo con el registro mercantil alemán, la firma Altabana, el intermediario de Habanos S.A. para sus participaciones en negocios con sus distribuidores europeos, es el accionista mayoritario (80%) de Fifth Avenue, mientras que el grupo germano-suizo Villiger posee una participación minoritaria del 20%.
Pacific Cigar Company (PCC), distribuidor exclusivo de Habanos S.A. para la región Asia-Pacífico, también experimentó en junio graves dificultades bancarias tras las sanciones contra Chen Zhi. Las facturas de la empresa fueron transferidas a Tang Tobacco Limited, su accionista del 50%, que no está sujeta a las sanciones, según L' Amateur de cigare.
Las últimas cifras disponibles muestras que Alemania fue el quinto mercado más grande de Habanos S.A. en 2024, solo por detrás de China, España, Suiza y el Reino Unido. Ese año, Fifth Avenue tuvo una facturación de 63,8 millones de euros (74,1 millones de dólares), con un beneficio de 14,4 millones de euros (16,7 millones de dólares).
En 2025, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de Cuba aseguró que Alemania se había consolidado como el mayor mercado mundial para la red de franquicias de Habanos, S.A., al contar con 20 tiendas oficiales de La Casa del Habano en todo su territorio nacional. Todos esos negocios eran abastecidos por Fifth Avenue.
Desconozco este caso en particular, pero ya vemos por las diferentes situaciones de los últimos años, especialmente en aquellos negocios que tomó el timón López-Callejas, que se trata de vínculos turbios en todo lo amplio de la palabra "turbio".