Un grupo de inversores estadounidenses que incluye al gigante minero Glencore ofreció recapitalizar la minera canadiense Sherritt International y adquirir su control, luego de que su supervivencia fuera puesta en duda tras la suspensión de sus operaciones en Cuba, anunciada en mayo.
El consorcio, que también incluye a Kyma Capital, con sede en Londres, al cofundador de Brevan Howard Asset Management, Trifon Natsis, y a un inversor ancla estadounidense no identificado, presentó su oferta a Sherritt el 26 de junio, según un comunicado emitido el lunes 10 de agosto.
La oferta incluye financiación inmediata de capital a 12 centavos por acción sin estar condicionada a financiación mediante deuda de terceros. Además, otorga a los accionistas elegibles el derecho a invertir al mismo precio que el consorcio.
"Esta es una propuesta financiada e inclusiva a un precio sin descuento, por parte de inversores que conocen esta empresa, con un camino creíble para obtener el consentimiento de los titulares de pagarés que requiere cualquier transacción y con un compromiso constructivo ya en marcha en Washington", declaró el grupo de inversores estadounidenses en un comunicado citado por Financial Times.
"No estamos pidiendo a la junta que abandone su proceso. Le pedimos que compare las propuestas y que deje que la mejor transacción gane por sus méritos", apuntó, en referencia a las demás ofertas que estudia la minera canadiense.
La propuesta llegó mientras Sherritt se enfrenta a una aguda crisis de liquidez tras la suspensión de sus actividades en la empresa conjunta cubana en Moa, Holguín, y el posterior cierre de su refinería de níquel y cobalto en Fort Saskatchewan, en Alberta.
El consorcio presentó su propuesta como una alternativa a la transacción que Sherritt está negociando con Gillon Capital, la firma privada de inversión de EEUU con la cual tiene un acuerdo de exclusividad y cuyo gerente es cercano a Donald Trump. Ese acuerdo implica una orden judicial que podría finalmente darle a Gillon el control de la empresa, en lugar de proporcionar capital social inmediato.
Las conversaciones con Gillon continúan, informó Sherritt en julio.
Las acciones de Sherritt subieron un 26%, hasta unos 15 centavos, el lunes por la mañana en Toronto, por lo que el valor de la empresa es de unos 107 millones de dólares. La acción cotizó entre 6 y 25 centavos de dólar en el último año.
Según los términos del acuerdo revelados el lunes, Sherritt sería adquirida por una estructura estadounidense que mantendría al menos el 55% de la empresa sobre una base totalmente diluida.
Las autoridades estadounidenses ya han confirmado por escrito que el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro no se oponen a que el consorcio negocie con Sherritt, según el comunicado del grupo inversor.
Si se cierra un acuerdo, el consorcio estadounidense afirma que trabajará con Sherritt para estabilizar su estructura de capital y liquidez; preservar y mejorar la capacidad de procesamiento de níquel y cobalto de Fort Saskatchewan y de la empresa en Norteamérica; y establecer una "vía de conformidad" para que la empresa sirva a las cadenas de suministro de minerales críticos.
También se creará un comité dedicado a atender los temas de sanciones y seguridad nacional.
El viernes pasado, un grupo de tenedores de bonos de Sherritt que poseen la mayoría de los bonos con un interés del 9,25% de la compañía con vencimiento en 2031, pidieron al consejo de administración que se involucrara inmediatamente "en todas las alternativas creíbles".
Cualquier intento de Sherritt de presentar a los inversores en deuda "una operación de lo tomas o lo dejas después que los resultados hayan sido efectivamente predeterminados" será rechazado, advirtió el grupo de los tenedores.
"El compromiso significativo con los titulares de pagarés debe producirse antes de que finalicen los términos económicos y de gobernanza clave en cualquier transacción que requiera el consentimiento del titular", apuntaron en una declaración.
El autodenominado Grupo Ad Hoc apuntó que "la transacción pública de Sherritt con Gillon Capital se basa en una estructura de garantía no vinculante, no en una inyección inmediata de capital. Esa garantía otorgaría a Gillon Capital el derecho a adquirir el control en una fecha posterior, sería ejercible por hasta nueve meses y se espera que se valore con un descuento respecto al precio de las acciones de la compañía, lo que resultaría en una dilución sustancial para los accionistas existentes al ejercerlo. No se ha identificado públicamente ningún socio operativo o estratégico comparable".
Sherritt suspendió su participación directa en sus actividades conjuntas cubanas el 7 de mayo después de que Washington ampliara las sanciones contra el régimen de Cuba. Aunque Sherritt no ha sido sancionada formalmente bajo la orden estadounidense, las medidas alteraron de manera significativa la capacidad de la empresa para operar con normalidad.
Los problemas de Sherritt preceden a la crisis cubana. La planta de Moa tuvo una producción inferior a la esperada durante 2025. Sherritt atribuyó el descenso a menores volúmenes de mineral, mantenimientos no planificados y condiciones operativas difíciles en Cuba, en especial debido a los apagones.
El mes pasado, Sherritt dijo que necesitaba un capital significativo para financiar un reinicio y advirtió que la liquidez limitada generaba incertidumbre sobre su capacidad para continuar como una empresa en funcionamiento. También señaló que el coste de reiniciar había aumentado debido al alza de los precios del azufre.
El consorcio estadounidense sostiene que su propuesta aportaría no solo capital fresco, sino también experiencia estratégica y operativa a la plataforma de níquel y cobalto de Sherritt. Glencore proporcionaría experiencia técnica, de refinación, marketing y en minerales críticos relevante, según el grupo.
Según comentó el Consejo Comercial y Económico EEUU-Cuba, el beneficiario inmediato en la puja por la minera canadiense sería el régimen cubano. "El valor sobre el papel de su participación en la empresa conjunta ha aumentado con el incremento del precio de las acciones de Sherritt International Corporation. Simultáneamente, con el aumento del valor de la participación accionarial, la deuda que el Gobierno de la República de Cuba tiene con Sherritt ha disminuido en porcentaje".