Back to top
Inversión extranjera

'No queremos vender el país', dice el régimen cubano al detallar sus concesiones al capital extranjero

El MINCEX reconoce que varias normas emblemáticas del sistema eran un obstáculo para atraer inversiones, como la contratación obligatoria mediante empleadoras estatales.

La Habana
Buque en la Terminal de Contenedores Mariel.
Buque en la Terminal de Contenedores Mariel. MINCEX/Facebook

El régimen cubano salió este lunes a defender el mayor paquete de flexibilizaciones a la inversión extranjera y al comercio exterior de los últimos años, insistiendo en que las nuevas medidas "no significan vender el país" ni representan "un retroceso al capitalismo", pese a que desmontan algunos de los mecanismos de control que durante décadas presentó como pilares del modelo socialista.

Durante una comparecencia en la Mesa Redonda, el viceministro primero de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (MINCEX), Carlos Luis Jorge Méndez, trató de responder a las críticas que las reformas han despertado incluso dentro de sectores afines al oficialismo.

"No queremos vender el país para nada", aseguró el funcionario, quien defendió que el objetivo consiste en "poner en valor" los activos materiales e intangibles del Estado para captar divisas en medio de la profunda crisis económica.

El viceministro insistió además en que las transformaciones "no son una cortina de humo" —como las calificó Washingtonni implican un abandono del socialismo, sino la continuidad del proceso de "actualización del modelo económico" iniciado bajo Raúl Castro.

Sin embargo, buena parte de las medidas anunciadas supone desmontar restricciones que el propio Gobierno defendió durante décadas como garantías del sistema socialista.

Fin de una de las principales barreras para la inversión extranjera

Entre los cambios más significativos figura la eliminación de la obligación de que las empresas con inversión extranjera contraten a sus trabajadores a través de entidades empleadoras estatales.

El mecanismo, vigente desde la apertura a la inversión extranjera en los años 90, permitía al Estado controlar la contratación y la intermediación laboral, además de apropiarse de una parte sustancial de los salarios pagados por los inversionistas.

Ahora, las empresas extranjeras podrán contratar directamente a su personal y decidir si recurren o no a las empleadoras estatales, que pasarán a ofrecer sus servicios de manera opcional.

Jorge Méndez reconoció que esa obligación constituía "un viejo reclamo de los inversionistas extranjeros" y admitió que el propio desarrollo del sector privado hacía insostenible mantener ese esquema.

"El escenario cubano ha ido evolucionando", afirmó, al justificar el cambio.

Más incentivos para atraer capital

Las transformaciones también incluyen concesiones destinadas a hacer más atractivo el mercado cubano para los inversionistas.

Entre ellas destacan la ampliación hasta 99 años de los derechos de superficie, la extensión de los plazos de usufructo, la posibilidad de abrir cuentas bancarias en el exterior sin autorización previa del Banco Central, un acceso más flexible a divisas, la simplificación de trámites y la aplicación del denominado "silencio administrativo positivo", mediante el cual determinados proyectos podrán considerarse aprobados si las autoridades no responden dentro de los plazos establecidos.

Asimismo, el Gobierno permitirá que empresas estatales, cooperativas y mipymes realicen operaciones directas de comercio exterior, aunque bajo autorización previa del MINCEX.

También se facilitarán asociaciones entre inversionistas extranjeros y empresas privadas cubanas, una posibilidad que existía en la legislación, pero que —según reconoció el propio viceministro— permanecía bloqueada por "cuestiones de implementación" y contradicciones regulatorias.

El Gobierno admite viejas trabas

Más allá de los anuncios, la comparecencia dejó varias admisiones por parte del Gobierno.

El MINCEX reconoció que la excesiva burocracia, las demoras en la aprobación de proyectos, las restricciones regulatorias y la imposibilidad de cumplir en ocasiones con la repatriación de dividendos han afectado el atractivo de Cuba para la inversión extranjera.

"Si usted no da garantía, no da facilidad, es muy difícil que eso se logre", admitió Jorge Méndez al referirse a la competencia internacional por captar capitales.

Pese a ello, el funcionario volvió a atribuir la crisis económica fundamentalmente al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y al embargo, al que responsabilizó de la escasez de combustibles, la crisis energética y las dificultades financieras del país.

El paquete de reformas llega en un momento en que el régimen intenta atraer desesperadamente nuevas fuentes de divisas, tras años de caída de la inversión extranjera, desplome del turismo y agravamiento de la crisis económica, mientras Washington endurece nuevamente las sanciones contra entidades estatales vinculadas al aparato económico y represivo de La Habana y las empresas extranjeras han practicado una desbandada en los últimos meses.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

3 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.
Profile picture for user Siento un bombo mamita me esta llamando

es verdad, no quieren vender el país, lo estan regalando al mejor postor, como siempre hacen...

Profile picture for user Pedro Benitez

Están dando vueltas en el mismo círculo. ⭕️ ¿Cómo van a gestionar la entrada de petróleo a la isla? 🛢️

Profile picture for user Ex-cubano

El que no sabe nada de economía pero si mucho de totalitarismo habla esas imbecilidades. Cuando una propiedad se vende el estado gana dinero de la venta, el estado gana dinero de los impuestos de la propiedad de por vida aunque cambie de dueño, si produce también tienen que pagar impuestos sobre las ventas, el estado controla lo que se puede construir en la propiedad y la propiedad no se la pueden llevar con ellos, Y si la abandonan pierden el dinero invertido y regresa a manos del estado....... todo ganancias sin poner un centavo.... pero en cuba no hay cerebro para eso porque todo es basado en la ideología castrista que nadie puede ser dueño de nada que pueda producir ingresos.