El peso cubano continúa su trayectoria de depreciación acelerada frente a las principales divisas internacionales. Así, luego de días de estabilidad y de que el Banco Central de Cuba se viese obligado a poner en circulación nuevos billetes de alta denominación, la tasa representativa que publica el medio digital independiente El Toque exhibe este jueves una subida del euro que, tras permanecer durante casi dos semanas con una cotización de 580 pesos, llegó hoy a los 585, acercándose así a su próxima barrera a romper: los 600 pesos.
Mientras el dólar se mantuvo estable en los 517 pesos, la Moneda Libremente Convertible (MLC), que el régimen creó en 2019 para estimular las remesas desde el exterior —como reconoció en su momento Raúl Castro— y que actualmente solo es aceptada en tiendas desabastecidas, volvió a perder valor. Así, este jueves se cotiza en 390 pesos, diez menos que en la jornada precedente.
Asimismo, el dólar canadiense experimentó una ligera subida, hasta los 340 pesos, lo que lo sitúa como la cuarta divisa más popular en la Isla.
El ascenso del euro no es exclusivo de la tasa informal, toda vez que también ha subido en la tasa flotante oficial creada por el régimen en diciembre con el objetivo de controlar el mercado cambiario —luego de sostenidos ataques contra El Toque—, y que no solo no ha logrado contener la devaluación del peso, sino que la ha profundizado. Tal panorama evidencia el rotundo fracaso del régimen cubano para detener el hundimiento de los salarios de los trabajadores.
Así, el régimen ha institucionalizado una devaluación gradual que erosiona día a día el ingreso real de los cubanos, sin que exista una política creíble para respaldar la moneda: ni aumento de la producción, ni entrada significativa de divisas ni confianza en la gestión monetaria del Estado.
La prueba más fehaciente de lo anterior es que el Banco Central, incapaz de contener la inflación, ha terminado por asumirla y normalizarla, al poner en circulación esta semana nuevos billetes de 2.000 y 5.000 pesos, lo que significa un reconocimiento velado del fracaso de sus políticas antiinflacionarias.
"La emisión de los nuevos billetes tiene como objetivo facilitar las transacciones en efectivo, responder a las necesidades reales de la economía, que demanda altas cantidades de dinero en efectivo, facilitar la reducción de los costos por la logística del efectivo y ganar en agilidad en la operatoria en los momentos actuales de inflación por la que atraviesa el país", refirió la entidad.
En este contexto, "lo que antes se solucionaba con una simple transacción, hoy requiere fardos de billetes para completar compras básicas", sostuvo Samuel Valladares Colón en un texto reciente publicado por DIARIO DE CUBA.
Así, con una inflación que seguirá subiendo sin freno, como consecuencia del resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, el Banco Central demuestra a diario su incompetencia para cumplir uno de sus principales mandatos constitucionales: mantener el valor del peso cubano.
Es muy probable que Cuba desemboque en una hiperinflación, al ritmo que viene. El sistema político no es creible, no produce, no exporta, los servicios turísticos están al mínimo... Cómo sobrevive un país en esta situación, si se mantienen estas variables negativas en el tiempo?