En un intento de calmar a los visitantes extranjeros ante los crecientes reportes de cierre de hoteles en Cuba, el Ministerio de Turismo anunció este viernes que el sector opera "con normalidad" y que la seguridad y el bienestar de los clientes están garantizados.
En una nota en inglés difundida por el perfil del MINTUR en Facebook y firmada por la Oficina de Turismo de Cuba en el Reino Unido, las autoridades de la Isla aseguran que los hoteles son energéticamente autosuficientes, cuentan con generadores y combustible asegurado, y que el país avanza en la incorporación de energías renovables. Según la versión oficial, el 55% de la generación eléctrica proviene de petróleo y gas nacionales, con capacidad fotovoltaica y sistemas de baterías en expansión.
El anuncio también asegura que la situación sanitaria está bajo control, con "fumigación activa en los destinos turísticos"; que el "abastecimiento de alimentos e insumos está garantizado" mediante nuevos esquemas de importación y comercio; que las operaciones aéreas funcionan sin contratiempos; y que la percepción del destino ha mejorado respecto al año anterior. El comunicado concluye reafirmando a Cuba como un destino seguro y atractivo para los visitantes.
Sin embargo, el cierre repentino de hoteles en importantes destinos turísticos de la Isla en las últimas horas, según confirmaron trabajadores y visitantes, contradice los esfuerzos del discurso oficial por proyectar normalidad. Las clausuras se atribuyen principalmente al colapso energético, que se suma a la caída del turismo internacional, aunque no se han ofrecido explicaciones oficiales claras.
Trabajadores del polo turístico de Holguín —uno de los más importantes del país junto con Varadero y los cayos del norte— describieron a DIARIO DE CUBA un clima de creciente incertidumbre, tras reuniones internas en las que se les informó que "van a cerrar la mayoría de los hoteles" y que "a partir del lunes ya no se trabaja", sin explicaciones ni plazos definidos. Las fuentes calificaron la situación como "desesperante" y aseguran que el anuncio tomó por sorpresa a empleados y mandos intermedios.
En cayo Santa María, también se ordenaron cierres inmediatos de hoteles y la reubicación de huéspedes debido a la falta de combustible. Trabajadores y visitantes debieron alojarse en una sola instalación para reducir los traslados diarios.
"Están moviendo a los turistas a Estrella 2 y les están diciendo a los trabajadores que se alberguen para que no viajen a diario, porque no hay combustible", dijo una trabajadora del resort a DIARIO DE CUBA.
Uno de los establecimientos afectados, el Valentin Perla Blanca, comunicó por escrito a sus huéspedes en la mañana del jueves que el hotel cerraría ese mismo día a las 4:00 p.m., y que serían trasladados al Hotel Playa Cayo Santa María. La información fue difundida por el activista Adelth Bonne Gamboa en su perfil de Facebook y confirmada por testimonios de los propios huéspedes.
Según trabajadores del cayo, al menos siete hoteles habrían cesado sus operaciones ese mismo día, concentrando a todos los turistas en una única instalación aún operativa. En ninguno de los casos, ni empleados ni visitantes recibieron explicaciones sobre las causas del cierre, más allá de instrucciones logísticas para el traslado inmediato.
La situación no se limita a Villa Clara y Holguín. En Ciego de Ávila, la usuaria Vicky Volovik confirmó en Facebook que afecta también a Cayo Coco.
"Los rumores sobre el cierre de los hoteles son ciertos. Estamos en el Mojito y acabamos de enterarnos de que cerrará el domingo. Aún no sabemos a dónde nos enviarán. La razón es que no hay suficiente combustible para mantener todos los hoteles en funcionamiento. Parece que Cuba realmente atraviesa una situación de crisis. Es muy triste para el personal, que acaba de perder sus empleos", escribió. Otros usuarios comentaron sobre el cierre de hoteles en Cayo Guillermo.
Un listado compartido en redes sociales por una turista afectada, menciona a Gran Muthu Ensenada en Holguín, Cayo Santa María Meliá Buenavista, Iberostar Playa Pilar en Cayo Coco, Gran Muthu Imperial en Cayo Guillermo y Hotel El Patriarca en Varadero entre los hoteles clausurados.
Los testimonios coinciden en señalar problemas de combustible y de generación eléctrica que impiden mantener abiertas simultáneamente varias instalaciones, garantizar el transporte diario de los trabajadores y asegurar el suministro de servicios básicos a los huéspedes.
Estos cierres se producen en un momento particularmente delicado para el turismo cubano. De acuerdo con datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), la ocupación hotelera se ha mantenido en niveles históricamente bajos, tras la caída en un 53% de 2018 a 2023, y con menos de un 20% de ocupación hotelera durante amplios periodos de 2024 y 2025. Las llegadas de turistas internacionales continúan muy por debajo de las cifras previas a la pandemia y de los objetivos anunciados por el Gobierno.
El polo de Holguín ocupa un lugar estratégico en la política turística del Estado, con una fuerte presencia de mercados como Canadá, país que hace dos días elevó el nivel de advertencia sobre los viajes a Cuba, recomendando ejercer un alto grado de precaución ante posibles interrupciones en vuelos y servicios turísticos. En tanto, Cayo Santa María forma parte de la expansión hotelera más ambiciosa de las últimas dos décadas, caracterizada por una alta concentración de resorts construidos con inversión estatal y gestión extranjera. La clausura parcial o total de las instalaciones en estas zonas impacta directamente en el empleo local, la entrada de divisas y la credibilidad del destino Cuba.
La ausencia de comunicación oficial sobre el alcance y la duración de los cierres, así como sobre las medidas para empleados y visitantes, refuerza la percepción de improvisación y profundiza la incertidumbre, lo que destaca la gravedad inédita de la crisis en el sector turístico cubano.
Y cómo no creerles, sólo llevan 67 años diciendo mentiras 🤥
No hay nadie confiable en el gobierno que pueda opinar sin mentir. Un funcionario del MinTur no es la excepción. Creo que hoy por hoy se vive peor que en el Período Especial, con el agravante que ningún país serio y decente, avala la dictadura cubana.