El arrendamiento de los hoteles por parte de las autoridades cubanas, estrategia a la que se han visto obligadas a recurrir ante el descalabro del sector, permitiría a las empresas extranjeras tener libertad para comprar suministros que hoy escasean en las instalaciones de la Isla.
"El Gobierno ya no interviene. Por ejemplo, antes, si querían poner unos nuevos uniformes, ellos podían decir que se pondrían otros de otra marca; a veces era difícil manejarlo así", aseguró una fuente conocedora del sector turístico cubano que habló bajo condición de anonimato con la publicación especializada Reportur.
"Pero si ahora dan más libertad a las cadenas hoteleras, eso va a ayudar mucho, pero también deben ayudar para que entren los productos, porque están tan acostumbrados a que sean propiedad pública... Hay que ver cómo van a gestionar, porque para ellos es dinero; si no pueden encargar productos, no van a ganar más", señaló.
Lo anterior supondría que todos los hoteles arrendados tendrían la facilidades con las que ya cuentan firmas como Meliá o Royalton (antes Blue Diamond Resorts). La primera creó en 2024 una importadora para mantener abastecidas sus más de 30 instalaciones en Cuba, mientras que la segunda obtuvo un permiso especial para hacer lo mismo en cayo Largo del Sur, que administra en exclusiva.
Los hoteles cubanos, señaló la fuente a Reportur, "dependían de la cadena de distribución, como el Ministerio de Turismo, o la de los militares. Ellos ordenaban los productos para todos sus hoteles, especialmente de España. Por esto las cadenas españolas tenían la oportunidad de manejar 50% y 50% el suministro de productos. Meliá, por ejemplo, tenía un acuerdo diferente a las demás cadenas".
"Después de la pandemia el país no se levantó. Ahora tienen problemas de electricidad enormes, una crisis muy grande, y es por eso que permiten que la gente pueda salir más fácilmente de la Isla para ir a otros países. Hay menos turismo porque hay muy poco qué hacer y qué comprar, es decir, hay más que todo un mercado todo incluido, pero no hay de calidad, porque el turismo ha bajado mucho, sobre todo el canadiense, y no han tenido tanto apoyo como antes de China, Rusia y países así", comentó.
La fuente anticipó: "Cuba va a ser española. Están esperando a que se abra el mercado", en referencia a las oportunidades que verían las hoteleras ibéricas en el nuevo modelo de negocio.
A mediados de octubre, la agencia de noticias EFE reportó que "el Gobierno de Cuba va a rentar algunos de los hoteles de la Isla a las cadenas internacionales", citando a "fuentes conocedoras de esas negociaciones".
Iberostar habría sido la primera en concertar un acuerdo de esa naturaleza para manejar el Iberostar Origin Laguna Azul, de Varadero, luego de que el presidente del Grupo de Turismo Gaviota, Carlos Latuff, y el delegado de Iberostar Cuba Hotels & Resorts, Alejandro Barrios, rubricaran el pacto en días recientes.
Gaviota es la hotelera del conglomerado empresarial de los militares cubanos, GAESA.
La nueva forma de gestión entrará en vigor el 1 de enero de 2026 y, según Iberostar, "impulsará el reposicionamiento del hotel a nivel local e internacional, alineándolo con la calidad y la excelencia de la marca Iberostar Cuba y fortaleciendo su competitividad".
"La iniciativa implica una transformación integral de áreas estratégicas, incluyendo la renovación del activo", precisó la agencia oficial Prensa Latina.
Esta estrategia había sido anunciada por el primer ministro, Manuel Marrero, durante la más reciente Feria Internacional de Turismo (FIT Cuba), en la que se refirió a las "medidas que estudiaba el Ejecutivo para dinamizar el sector".
"El movimiento, apuntaron fuentes consultadas, tiene un doble objetivo. De un lado, persigue elevar los ingresos del país, que se encuentra sumido en una grave crisis y precisa con urgencia divisas para importar básicos como alimentos y combustible", indicó EFE.
"De otro, quiere dotar a las grandes cadenas hoteleras que operan en la Isla de una mayor autonomía y flexibilidad para mejorar el servicio —una de las principales rémoras del sector en la actualidad— y, en consecuencia, la imagen de estos establecimientos, que se ha resentido en los últimos años con la crisis que sufre el país", agregó el reporte.
El régimen pone en marcha esta estrategia poco después de que la tasa de ocupación hotelera en la Isla cayera casi siete puntos porcentuales en el primer semestre de 2025 respecto al año precedente. Según la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), dicha tasa fue del 21,5%, lo que confirma la caída sostenida del sector.
De lo que si deben cuidarse los españoles inversionistas en la isla ,es que ante un cambio de "bola" en nuestra querida isla ,es probable que todas sus inversiones sean decomisadas por el ácapite punitivo de "Cooperación con el enemigo" y todos sabemos quienes son los enemigos de la población cubana .Me refiero a los "barrigones" que dicen dirigir a nuestra otrora nación ,que hoy no es más que un estado fallido y totalmente miserable!
Cuba va a ser espanola hasta que levante el turismo, ya despues volveran a expoliar a los gallegos ilusos.
Los españoles lo han dicho bien claro y por escrito más de una vez, y sin pudor alguno: "España no puede perder a Cuba por segunda vez."
Sigan soñando que va a ser española: cuando un dia despierten y hayan desaparecidos los biranos no habran espacios para sus boinas alpargatas y amoladores de tijeras gallegos apestosos.
Este titular lo que busca es el clic. Luego lees, y te das cuenta, de que la fuente se refiere, al dominio del mercado hotelero por empresas españolas.
Como apunta Âlvarez Quiñones esta es otra brasada de ahogado. El asunto clave no es mejorar los abastecimientos de los hoteles, sino la infraestructura en general del país. Sol y playa ofrecen muchos destinos con calidad de primera clase a nivel de 3 estrellas. La gente no paga unas vacaciones para ver basuras en las calles sin recoger, ruinas, solares abandonados, mosquitos contaminados con virus y la „corte de los milagros“ detras de los turistas pidiendo dinero y pacotilla.
Esta nueva estrategia castrista es otra ilusión. No va a funcionar por cuanto el país sufre la crisis terminal del socialismo en Cuba y la actividad turistica no puede escapar de eso. Es más, puede convertirse en un boomerang, pues al gastar ahora mas dinero los inversionistas extranjeros para prestar un mejor servicio y no recibir muchos más turistas, perderán dinero. El turismo en Cuba solo se recuperará, y bien en grande, cuando regrese al sector privado. Entonces a Cuba irán hasta 20 millones de vacacionistas, o más, cada año, sobre todo estadounidenses,