Miguel Díaz-Canel repitió las promesas que ya hizo en Vietnam al empresariado de China durante su visita a ese país, a pesar de las quejas y críticas que muchos de ellos hacen a La Habana por las deudas y trabas que pone la parte cubana a sus inversiones y negocios.
En un encuentro organizado en Shenzhen, adonde llegó la delegación de la Isla en la madrugada del viernes 5 de septiembre, procedente de Pekín, y de donde seguirá rumbo a Laos, final de su gira asiática, el gobernante y sus ministros sostuvieron un encuentro con empresarios y políticos locales.
Según el reporte del sitio oficial de la Presidencia de Cuba, Díaz-Canel se reunió "con representantes de 70 empresas de 15 provincias, regiones y municipios del país", a quienes dijo que Cuba "está abierta a todas las propuestas" de negocios.
El gobernante cubano dijo apreciar la representación de sectores económicos y comerciales presentes en el encuentro, tanto de las empresas que ya trabajan en Cuba como de otras que tienen interés en hacerlo.
Asimismo, dijo que el encuentro "permite aclarar dudas y tomar nota para dar inmediata respuesta a todo un grupo de planteamientos que ustedes han hecho", citó la Presidencia, sin precisar qué habrían pedido los empresarios.
Por su parte, el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga reconoció "el destacado rol que han jugado las empresas chinas en el desarrollo de proyectos en Cuba y en el suministro de diversos productos, equipos, materias primas, alimentos y otros destinados a actividades fundamentales de la economía cubana, así como para la ejecución de importantes donativos como parte de la ayuda ofrecida por el Gobierno chino".
Añadió el funcionario que todo lo alcanzado es "siguiendo la premisa del acompañamiento del Gobierno, la orientación del mercado, el protagonismo de las empresas sobre la base del beneficio mutuo y la ganancia compartida".
Para finalizar, Pérez Oliva invitó a los empresarios chinos a participar en la próxima XLII edición de la Feria Internacional de La Habana, que se celebrará del 24 al 29 de noviembre próximo, y reiteró que "las puertas de Cuba están abiertas para que las empresas chinas participen activamente en el desarrollo socioeconómico cubano en el corto, mediano y largo plazos. Ello es esencial para continuar construyendo la Comunidad de Futuro Compartido que han declarado nuestros líderes en favor del desarrollo sostenible y el bienestar de nuestros países y pueblos".
Pese a tales declaraciones, en 2024 trascendió que Pekín enfrió sus relaciones comerciales con La Habana, cansado de esperar que el régimen de Cuba haga cambios de mercado en su economía. El diario Financial Times citó a diplomáticos y funcionarios del gigante asiático, quienes comentaron que en privado los chinos han instado al régimen cubano durante mucho tiempo a pasar de una economía planificada verticalmente a un modelo más orientado al mercado, como en China.
La Habana debe cientos de millones de dólares a grandes empresas chinas, como Huawei y Yutong, que le suministraron vehículos, maquinarias y tecnología. Pekín anuló el contrato de importación de azúcar de Cuba, una cuota anual de poco más de 400.000 toneladas que para La Habana era una prioridad. La caída de la producción azucarera de la Isla acabó con ese acuerdo.
Y si bien aún existe un intercambio que, por parte de La Habana, implica la venta de níquel, productos del mar, tabacos de lujo, cooperación biotecnológica, entre otros, si en 2017 las compras de la Isla en China fueron de 1.700 millones de dólares, en 2022 solo llegaron a 1.100 millones, según cifras oficiales.
Lo anterior es muy significativo, si se compara con los 160.000 millones de dólares que invirtió China en América Latina y el Caribe a partir de 2005. Hoy los principales aliados comerciales regionales de Pekín son Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México, Perú y Venezuela, todos ellos importantes exportadores de materias primas y donde el gigante asiático ha financiado la construcción de infraestructuras.
Díaz-Canel se reunió el jueves último con Xi Jinping y firmó documentos de cooperación bilateral en áreas como la agricultura local, la cooperación práctica e inteligencia artificial.
La delegación cubana asistió el miércoles en Pekín al desfile militar conmemorativo del 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, junto a autócratas como Vladímir Putin y Kim Jong-un.
En una Declaración Conjunta entre Cuba y China, ambos regímenes afirman que "son buenos amigos, buenos camaradas y buenos hermanos", subrayando que los vínculos bilaterales "se encuentran en su mejor momento histórico" y que ambos partidos comunistas "reafirman la firme voluntad política de avanzar hacia un nivel más alto de las relaciones bilaterales a través de la aceleración de la construcción de una Comunidad de Futuro Compartido Cuba-China".
Además, La Habana certifica "su apego irrestricto e invariable al principio de 'una sola China' y al reconocimiento de que existe una sola China en el mundo, Taiwán forma parte inalienable del territorio chino y el Gobierno de la República Popular China es el único Gobierno legítimo que representa a toda China".
Pese a alienarse con Pekín en la cuestión de Taiwán, prosigue la nota señalando que "la parte cubana subraya su reconocimiento de la cuestión de Taiwán como un asunto interno de China y su oposición resuelta a la injerencia de ninguna fuerza externa. La parte cubana apoya firmemente al Gobierno chino en todos sus esfuerzos por lograr la reunificación de la nación y se opone firmemente a cualquier forma de 'Independencia de Taiwán'. La parte cubana sostiene que la autoridad de la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas no puede ser cuestionada ni desafiada".
Se suma a lo anterior que "la parte cubana apoya firmemente la posición de la parte china en los temas de Xinjiang, Xizang, Hong Kong y los derechos humanos, y rechaza resueltamente los intentos de injerencia en los asuntos internos de China", avalando así las violaciones que comete Pekín en esas regiones.
Por si no bastara, La Habana "da la bienvenida a la Iniciativa de Gobernanza Global que el compañero Xi Jinping ha propuesto recientemente, y considera que la misma favorecerá la construcción de un sistema de Gobernanza Global más justo y razonable, y el avance hacia la comunidad de futuro compartido de la humanidad. La parte cubana también reitera su apoyo a las iniciativas globales propuestas por el compañero Xi Jinping, incluidas la Franja y la Ruta, así como las de Desarrollo, Seguridad, la Civilización y la Gobernanza Global; y reconoce su carácter inclusivo y sostenible, en correspondencia con las aspiraciones tanto de los países del Sur Global como con los deseos comunes de todos los pueblos de construir un mundo mejor. La parte cubana está dispuesta a participar activamente en la cooperación en el marco de las iniciativas arriba mencionadas", dice la declaración.
"Ambas partes coinciden en que la seguridad de datos concierne a la seguridad y al desarrollo socioeconómico de todos los países. La parte cubana da la bienvenida a la Iniciativa Global de Seguridad de Datos propuesta por China, y ambas partes están dispuestas a profundizar la cooperación práctica en la economía digital y promover la formulación de normas de gobernanza digital global, teniendo en cuenta las tendencias actuales en el ciberespacio", añade, avalando el férreo control y censura de las redes que ejerce Pekín.
'Se escuchan todas las propuestas'..."Estamos de espaldas y enjabonados"
El limosnero Canelo.
Ya los chinos están enterados de lo que le paso y le está pasando a los vietnamitas. Y como es una cultura de milenios en mercadeo, dudo que pongan un centavo que no seas garantizado por Xi y su comparsa.
Los narras no son bobos ni comekk, mueve el anzuelo a otra parte que ahi no pican