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Economía

'El hundimiento del gasto social', clave en la estabilización macroeconómica del régimen de Cuba

Pedro Monreal muestra cómo la caída de la inversión en salud, asistencia social, educación, y seguridad social marcan lo que es un modelo de 'austeridad'.

La Habana
Cola en un banco en La Habana.
Cola en un banco en La Habana. Diario de Cuba

Las cifras económicas divulgadas por las autoridades cubanas en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) ponen en evidencia un rasgo de su política que explica la generalizada crisis social que padece el país: las inversiones en sectores clave para el bienestar de las personas se hunden.

El economista Pedro Monreal lo define como "la consolidación en Cuba de un esquema low cost de 'estado de bienestar socialista'. El hundimiento del gasto social ha sido pieza clave en la búsqueda de estabilización macroeconómica", enfatizó en su blog El Estado como tal.

"Si en 2008 las tres mayores partidas sociales del presupuesto (salud y asistencia social, educación, y seguridad social) representaron el 22,9% del PIB, en 2024 ese peso relativo se había desplomado hasta un nivel de 13,3%, una notable pérdida de casi diez puntos del PIB", apuntó.

En un gráfico comparativo que utiliza cifras oficiales y los datos de la liquidación del presupuesto nacional presentados por las autoridades esta semana, Monreal mostró cómo la caída abrupta de las inversiones en esos sectores clave se produjo entre 2020 y 2021, con una acentuación en el caso de salud y educación a partir del segundo año, cuando el régimen aplicó el paquetazo de la Tarea ordenamiento, que las propias autoridades reconocieron fue un fracaso.

A la altura de 2024, según el gráfico, el gasto en salud fue del 5,1%, en educación del 4,3% y en seguridad social del 3,9% del PIB nacional.

"La contracción de la base de recursos reales que sustentan programas sociales (por ciento que representa su gasto en el PIB) se produce a pesar de mantenerse su prioridad presupuestaria (por ciento en el gasto total del presupuesto) porque el marco general es una política de austeridad fiscal", señaló Monreal.

"No queda claro por qué el informe de liquidación del presupuesto 2024 no divulgó el gasto en 'administración pública y seguridad nacional', que entre 2008 y 2023 fue el 'ganador', con un salto hasta llegar a 8% del PIB. ¿Mantuvo o aumentó ese peso relativo en 2024?"

Para resumir, Monreal apuntó: "la reducción del déficit presupuestario a 6,5% del PIB en 2024 es una 'buena noticia' empañada por la política de austeridad fiscal en que se enmarca y por haber incorporado una notable reducción de la base económica real que sustenta los programas sociales".

Según dijera a la ANPP Manuel Marrero, primer ministro cubano, al referirse al llevado y traído "programa de estabilización macroeconómica", si bien las cifras oficiales esperaban un déficit fiscal entre enero y abril de 2025, por el contrario, "se sostuvo un superávit. Es decir, en los cuatro primeros meses del año se trabajó con un superávit".

No obstante, dijo, "ahora, en mayo y después con el cierre de julio, se registró un resultado deficitario de 7.000 millones de pesos, solo un 21% de lo planificado. Se mantiene similar tendencia a lo informado en diciembre de 2024, pero con un déficit muy inferior", celebró.

Con superávit en este periodo hay cuatro provincias: La Habana, Matanzas, Artemisa y Villa Clara, y un total de 58 municipios.

De lo anterior deriva, que el presupuesto del Estado haya tenido superávit todos los meses del año del orden de los 27.000 millones de pesos. En lo anterior incide el aumento de los ingresos brutos, entre ellos los tributarios, en un 6%. Justo por el cobro de impuestos o tributos, se han recaudado 21.000 millones de pesos.

Y, sin especificar, Marrero comentó que "en este resultado incidió que hubo subsidios que no fue necesario ejecutar".

El régimen hace énfasis en los ingresos, si bien reconoce que ello no necesariamente está conectado con el incremento de las producciones o las ventas. Por ejemplo, el 26% de las cuentas bancarias fiscales abiertas por empresas tienen saldo cero, una cantidad que en diciembre de 2024 ascendía al 55%. ¿Significa ello que ha habido circulación de ganancias? Difícil saberlo.

Eso sí, Marrero enfatizó en la importancia que da el régimen a la vigilancia fiscal, indisoluble del enorme nivel de multas que se imponen en el país y cuyos ingresos no son menores dentro de ese presupuesto que las autoridades esperan sanear.

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