Luego de arrestarlo de forma arbitraria en la tarde de este domingo mientras caminaba por Santa Clara, el régimen cubano soltó al manifestante del 11J y exprisionero político cubano Andy García Lorenzo, tras casi 24 horas de detención, en una nueva muestra del hostigamiento continuo del aparato represivo contra activistas y exprisioneros políticos, informó la hermana de García Lorenzo en su perfil de Facebook.
Asimismo, la organización Justicia 11J informó que "también fue liberado el disidente Guillermo 'Coco' Fariñas, quien estuvo detenido brevemente luego de acudir a los exteriores de la estación policial a solidarizarse con el joven y su familia".
García Lorenzo fue arrestado sin que existiera un motivo claro para ello, toda vez que, según el relato de su familia, lo único que hizo fue "sacar su teléfono para grabar algo en la calle". "Mi hermano no estaba en ninguna manifestación", apuntó Roxana García Lorenzo.
"Andy no estaba cometiendo ningún delito. Pasaba por el lugar donde varias personas se encontraban hablando con alguien relacionado con el servicio o la empresa eléctrica y, al observar lo que sucedía, sacó su teléfono para utilizarlo según entendió necesario", detalló su madre, Tayri Lorenzo Prado.
Mientras el joven estuvo detenido, varios miembros de su familia y otros activistas permanecieron apostados en la puerta de la Tercera Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en Santa Clara, donde García Lorenzo pasó sus horas de arresto.
La preocupación en su entorno, además de por la arbitrariedad y el acoso represivo del régimen, estaba alimentada por una amenaza que el ex prisionero político recibió hace apenas dos meses de agentes de la Seguridad del Estado: volver a enviarlo a prisión con cualquier justificación o incluso sin necesidad de ella.
En tal sentido, el 24 de junio pasado García Lorenzo fue citado por la Unidad de Delitos contra la Seguridad del Estado de Villa Clara. Según su propio relato, los agentes le advirtieron que podía enfrentarse a penas de entre diez y 30 años de prisión, o incluso a la pena capital, si publicaba imágenes de instalaciones militares cubanas o proporcionaba información sobre ellas a EEUU.
Los agentes también intentaron que firmara un documento en el que se comprometiera a no realizar esas publicaciones, pero García Lorenzo se negó. Además, le dijeron que estaba sometido a "otro tipo de seguimiento" desde que había recibido en su casa a diplomáticos de la Embajada de EEUU en Cuba.
García Lorenzo fue uno de los jóvenes que participaron en las protestas del 11 de julio de 2021 en Santa Clara, a la edad de 23 años. Por esa razón, fue condenado a cuatro años de prisión y permaneció encarcelado hasta el 7 de julio de 2025, cuando cumplió íntegramente la condena.
Desde su liberación, ha mantenido una actividad pública en redes sociales, denunciando la situación económica y social de Cuba, los apagones y las violaciones de derechos humanos.
El hostigamiento en su contra forma parte de un patrón continuado de violaciones de los derechos humanos y de la libertad de expresión, practicado por el régimen cubano para amedrentar a los ex prisioneros políticos. Se trata, en suma, de "una herramienta de control social y represión política", denunció el grupo de asesoría legal Cubalex.