El opositor cubano Guillermo del Sol fue trasladado de urgencia este viernes a un hospital de Santa Clara, "en grave estado y tras perder el conocimiento", en el que es su día 72 en huelga de hambre, informó su hijo, Adrián del Sol Alfonso.
Mientras la vida del activista "pende de un hilo, consumida día a día por la indiferencia de un régimen atroz que castiga la dignidad con el exterminio silencioso", denunció su hijo, Del Sol "presenta la presión arterial muy elevada y un fuerte dolor en el pecho", detalló. En la entidad hospitalaria, espera por la realización de un electrocardiograma, "después de semanas de deterioro progresivo y múltiples episodios de descompensación".
"La vida de Guillermo del Sol está en grave peligro. Responsabilizamos a las autoridades cubanas por cualquier consecuencia irreversible para su vida e integridad y exigimos que reciba atención médica adecuada, permanente y sin interferencias", subrayó la organización Cuba Decide, de la que el activista es promotor.
El opositor cubano, quien el pasado martes sufrió "una fuerte descompensación de la presión arterial, con registros que han alcanzado valores extremos", no ingiere alimentos desde el pasado 18 de junio, cuando se declaró en huelga para exigir la excarcelación de 18 presos políticos, entre ellos Donaida Pérez Paseiro, Saylí Navarro Álvarez, Lizandra Góngora, Loreto Hernández García, Félix Navarro, José Barrenechea y los hermanos Jorge y Nadir Martín Perdomo.
"Las cifras de su estado de salud ya no son solo datos médicos, son la condena manifiesta de una tiranía que prefiere ver morir a sus ciudadanos antes que otorgar justicia", enfatizó Del Sol Alfonso y sostuvo que su padre está "llevando su cuerpo al límite absoluto en un reclamo desgarrador pero legítimo: la libertad de los presos políticos en Cuba".
Esta semana, Del Sol Alfonso reiteró su llamado a la comunidad internacional para que ejecute "acciones, pronunciamientos y una presión real sobre la dictadura cubana antes de que sea demasiado tarde".
A raíz de su caso, integrantes y ex prisioneros de conciencia del Grupo de los 75 de la Primavera Negra de Cuba ponderaron en una declaración que "no podemos esperar a que ocurra una tragedia para reaccionar". Asimismo, exigieron al régimen "que garantice la vida, integridad física y atención médica adecuada de Guillermo del Sol, y que dé respuesta a las causas que originaron esta protesta".
Mientras, según criterios médicos, Del Sol está cada vez más próximo a un estado de coma y a sufrir un paro cardíaco o un accidente cerebrovascular. "Estamos a tiempo de evitar una tragedia", alertó en días recientes el Consejo para la Transición Democrática en Cuba, y exigió al régimen que actúe de inmediato, toda vez que el activista "no puede convertirse en otro mártir de la represión política en Cuba".
Para el grupo de asesoría legal Cubalex, la huelga de hambre de Del Sol da cuenta de una realidad alarmante: "en un contexto represivo como el cubano, donde quienes disienten cuentan con escasas o ninguna vía efectiva para reclamar sus derechos y ser escuchados, poner en riesgo la propia salud y la vida termina convirtiéndose en uno de los últimos recursos para hacer valer sus demandas". Resaltó, en tal sentido, que la protesta extrema de Del Sol "evidencia la falta de mecanismos efectivos para reclamar derechos y obtener respuesta".