El opositor cubano de 65 años Francisco Rangel Manzano y condenado a seis años de cárcel por participar en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 y a quien el régimen niega beneficios carcelarios pese a que ha cumplido cinco años de la sanción, tuvo que ser trasladado a la enfermería de la cárcel el sábado, por una subida brusca de su presión arterial.
"Este sábado 18 de julio, mi esposo, a través de una llamada telefónica alrededor de las 12 y 20 del día desde la prisión Canaleta, en Perico, me comunicó que en la madrugada tuvieron que sacarlo con urgencia para la enfermería, ya que tuvo mucha falta de aire, fuerte dolor en el pecho y la presión súper alta", contó su esposa, Regla Burunate, al medio estadounidense Martí Noticias.
"Fue medicamentado, lo estabilizaron y, posteriormente, lo llevaron a la celda nuevamente", añadió la mujer.
"El padece una miocardiopatía de posible etiología isquémica con difusión sistólica de moderada a severa del ventrículo izquierdo, o sea que es una patología muy grave", explicó Burunate, quien es enfermera de profesión.
Francisco Rangel Manzano se sumó a las manifestaciones que tuvieron lugar en Colón, Matanzas, una de las decenas de ciudades y comunidades cubanas que fueron escenario del estallido del 11 de julio, que se extendió al día 12 y, en menor medida, al 13.
Fue acusado de los delitos de desórdenes públicos y desacato, por los que recibió una condena conjunta de seis años de privación de libertad, de las que ya ha cumplido cinco. Pese a ello, a su edad y a su delicado estado de salud, el régimen cubano se niega a otorgarle una licencia extrapenal o la libertad condicional.
Su esposa responsabiliza a la Seguridad del Estado de lo que pueda pasarle al opositor matancero en la prisión.
"Yo voy para la Seguridad del Estado, que al final es la que tiene que ver con todos esos casos. Ellos tienen que ver con los médicos, tienen que ver con las prisiones. El eslabón principal es la Seguridad del Estado, en este país", dijo Regla Burunate a Martí Noticias y señaló las pésimas condiciones de las cárceles cubanas, que son objeto de frecuentes denuncias por parte de los reclusos y sus familiares, y en las que han muerto 30 personas bajo custodia estatal durante 2026, según el subregistro del grupo de asesoría jurídica Cubalex.
"En un cubículo son muchos presos, no sé exactamente la cantidad, pero son las camas pegadas, una al lado de la otra, que no tienen ni espacio para nada, y entonces mucho calor, ahí no se puede tener un ventilador", describió la esposa del prisionero político.
"Responsabilizo a la Seguridad del Estado y a las autoridades de la prisión de lo que pueda suceder", recalcó. "El estado de salud de Pancho es muy delicado y ellos lo saben. Ya ha cumplido cinco años de una condena de seis y por tal motivo le pueden otorgar, por el tiempo que lleva, una licencia extrapenal o una libertad condicional y las autoridades del régimen se niegan a hacerlo", denunció.
Francisco Rangel Manzano es uno de los casi 20 presos políticos cubanos a cambio de los cuales el miembro del Parlamento ucraniano Maryan Zablotsky propuso, en 2025, entregar a La Habana a cuatro mercenarios capturados por Kiev.
La propuesta, presentada a nombre del Gobierno de Ucrania durante una conferencia de prensa en Miami organizada por la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), incluía la entrega de los restos mortales de otros 41 mercenarios caídos en combate a sus familias en Cuba.