Javier Ernesto Martín Gutiérrez, deportista de artes marciales mixtas conocido como "Spiderman", "no tiene ningún problema mental". Así lo determinó un grupo de psiquiatras tras examinarlo este jueves bajo vigilancia de la Seguridad del Estado, informó su hermana, Yuneisy Gutiérrez, en su perfil de Facebook.
Tal información desmonta el discurso trazado por el régimen, que lo arrestó de forma violenta hace una semana y aseguró que padecía "trastornos psiquiátricos no diagnosticados" por protestar de forma pacífica.
Gutiérrez reprochó el comportamiento de quienes "tildaron a Javi de loco", pero no apoyaron a "un 'loco' que solo quiere lo que a todos nos prohíben en ese Gobierno: libertad de expresión, no más miseria, no más apagones, no más crueldad y vivir como seres humanos y no como animales salvajes".
Luego de encarcelarlo en Villa Marista, el centro de operaciones y tortura de la Seguridad del Estado en La Habana, el régimen busca imponer un nuevo cargo a Martín Gutiérrez: "incitar a la población a manifestarse". Así lo denunció su pareja, Lisandra Cuza, a Martí Noticias, tras lograr verlo en prisión este miércoles.
"A él, por su forma de pensar, no lo pueden acusar de nada... él lo dijo ahí bien clarito: 'Aquí el presidente no sirve'", detalló Cuza, al tiempo que relató que, ante esta nueva acusación, el joven, quien había protagonizado protestas en solitario contra el régimen antes de su arresto, respondió: "¿Por qué nadie salió? Porque todo el mundo tiene miedo y esa es la realidad. Y como yo no tenía miedo, yo sí salí a manifestarme, pero yo sabía que iba a terminar aquí".
Asimismo, Cuza destacó que Martín Gutiérrez tiene "algunas marcas" en su cuerpo de los golpes perpetrados por los agentes represivos durante su arresto. En tal sentido, el "Spiderman" cubano denunció que, en la operación parapolicial, le "cayeron arriba diez hombres vestidos de civil".
Antes de que fuera arrestado, la periodista independiente Camila Acosta lo entrevistó en su domicilio y confirmó que Martín Gutiérrez "preveía que esto sucediera, que fuera detenido o citado, y también que intentaran desacreditarlo alegando que tiene trastornos mentales".
"Si ha estado tan cuerdo y coherente como para competir y representar a Cuba en el deporte, también lo está en sus convicciones. Su única 'locura' es decir la verdad, exponer la crítica situación de Cuba y denunciar al sistema comunista por conducirnos a esta barbarie y negarse a abandonar el poder", enfatizó Acosta, al tiempo que la familia del detenido reafirma que "va a estar ahí (en Villa Marista) no se sabe qué tiempo", sin acusación formal y en condiciones que generan numerosas conjeturas.
No le falta cerebro, eso sí, le sobran coj... Si todos los cubanos fueran como él, ya los Castro serían historia.