Amnistía Internacional volvió a denunciar la represión política en Cuba y exigió la liberación inmediata e incondicional de Sayli Navarro Álvarez, activista, presa de conciencia y cofundadora del movimiento Damas de Blanco, condenada a ocho años de prisión por su participación en las protestas del 11 y 12 de julio de 2021.
En una publicación en sus redes sociales, la organización recordó que Navarro fue arrestada violentamente junto a su padre, el opositor Félix Navarro, cuando acudía a una estación policial en el municipio de Perico, Matanzas, para exigir información sobre otros miembros de su organización detenidos durante las manifestaciones.
Amnistía Internacional subrayó que la activista fue encarcelada por ejercer pacíficamente sus derechos y la identificó como presa de conciencia, una categoría que la organización reserva para personas privadas de libertad únicamente por sus ideas o activismo político.
Sayli Navarro creció bajo el acoso constante del aparato represivo cubano. Su padre, Félix Navarro, ha sido uno de los opositores más perseguidos del país desde la Primavera Negra de 2003, cuando el régimen encarceló a 75 disidentes y periodistas independientes.
La detención de ambos en julio de 2021 ocurrió en medio de la mayor ola de protestas antigubernamentales en décadas, que dejó cientos de detenidos, procesos judiciales sumarios y condenas severas contra manifestantes pacíficos.
Organizaciones de derechos humanos han denunciado reiteradamente que los juicios por el 11J estuvieron marcados por irregularidades, falta de garantías procesales y el uso del sistema penal como herramienta de castigo político.
Amnistía Internacional cerró su mensaje instando a la comunidad internacional a exigir al gobernante Miguel Díaz-Canel la liberación de Sayli Navarro, un caso que simboliza la continuidad de una política represiva que castiga la disidencia y criminaliza la protesta pacífica.
No hay justificación para mantener presos políticos en Cuba. El pueblo tiene derecho a protestar.
El régimen se caga en todo eso.