El periodista cubano exiliado Abraham Jiménez Enoa fue galardonado con el Premio Magnitsky 2025, que reconoció su labor de denuncia de las violaciones de derechos humanos en la Isla y se sumó a otros reconocimientos internacionales que ha recibido a lo largo de su carrera.
La organización Global Magnitsky Justice Campaign (Campaña mundial por la justicia Magnitsky) describió el trabajo del cubano como un modelo de integridad periodística, al dar a conocer el premio en su cuenta de la red social X el 3 de noviembre.
"Abraham Jiménez Enoa es el ganador del Premio Magnitsky 2025 al 'Periodista Destacado'. Su persistente labor de exposición de los abusos contra los derechos humanos en Cuba, pese a las constantes amenazas y censura, es un modelo de integridad periodística", destacó la organización.
El Magnitsky fue creado en Estados Unidos en 2015 para reconocer la labor de periodistas, políticos y activistas valientes en el ámbito de los derechos humanos. Lleva el nombre de Sergei Magnitsky, un abogado que testificó contra funcionarios del Gobierno ruso a los que acusó de robar millones de dólares estadounidenses en impuestos federales, en 2008. Fue arrestado y encarcelado sin juicio. Murió en prisión en Rusia en 2009.
Jiménez Enoa fundó en 2016, junto al periodista Carlos Manuel Álvarez, la revista de periodismo narrativo El Estornudo. Ha colaborado con medios como The Washington Post, The New York Times, BBC World, Aljazeera, Vice News, El País y Revista Gatopardo.
En 2023, sumó a su palmarés el galardón de Periodista del Año, otorgado por la ONG inglesa One Young World, organización que reconoce a líderes jóvenes de todo el mundo, y el Lyra Mckee Award for Bravery, que otorga la misma ONG.
En 2022, el Comité para la Protección de los Periodistas le otorgó el Premio Internacional a la Libertad de Prensa de ese año, que recibió junto a tres reporteros del Kurdistán iraquí, Ucrania y Vietnam.
Abraham Jiménez salió de Cuba y se exilió en España en octubre de 2022, tras años de acoso, vigilancia y censura por parte del régimen.
En octubre de 2020 el periodista denunció a través de sus redes sociales que la policía política lo amenazó con encarcelarlo de volver a publicar en The Washington Post, pero la amenaza no impidió que continuara colaborando con el medio estadounidense.