La cifra de reclusos muertos en las prisiones de Cuba durante 2025 sigue en aumento, a la par que el abandono, el hacinamiento y la represión en los centros penitenciarios. Así, el prisionero común Serguey Marrero Faure falleció recientemente en la Prisión Provincial de Guantánamo, "tras presentar un cuadro de salud que no fue atendido adecuadamente", denunció el grupo de asesoría legal Cubalex.
Marrero Faure "acudió al puesto médico del penal con dolor en una pierna y fue diagnosticado con un trombo, sin recibir tratamiento. Poco después, perdió la vida", detalló.
"Su familia, que lo había visitado días antes y asegura que se encontraba bien, exige respuestas a las autoridades. Hasta el momento, no se han ofrecido detalles oficiales sobre las circunstancias de su muerte", denunció Cubalex, al tiempo que ratificó que "las autoridades penitenciarias están obligadas a garantizar atención médica oportuna y adecuada, y a investigar de forma inmediata e independiente cada muerte ocurrida bajo custodia".
Así, desde enero de 2025, Cubalex ha documentado 35 fallecimientos de personas privadas de libertad. "Estos casos revelan negligencia, falta de atención médica, violencia y ausencia de investigaciones independientes, reflejo de las condiciones inhumanas en las prisiones cubanas", destacó.
Hace poco menos de dos semanas, tras el fallecimiento del prisionero común Leudis Ramos Mejías en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, una de las más mortíferas del país. A raíz del hecho, las autoridades represivas del régimen desplegaron un enjambre de amenazas y coacciones a los reclusos para encubrir la responsabilidad estatal, denunció Cubalex.
Asimismo, los responsables del penal golpearon a un recluso "para forzarlo a confesar falsamente ser responsable de la muerte", indicó el grupo de asesoría legal.
En un reciente informe al respecto, Cubalex destacó que "la situación dentro de las cárceles es mucho peor que la que sufren a diario el resto de los cubanos". "A las carencias se suman patrones de tratos degradantes que ignoran la dignidad inherente a cualquier ser humano, sin importar que se encuentre privado de libertad", sostuvo.
"Los reclusos sobreviven en ambientes insalubres en los que proliferan enfermedades contagiosas como la tuberculosis y la hepatitis. La atención médica deficiente no solo incluye la carencia casi total de medicamentos, sino también la negación arbitraria de atención, practicada como forma de tortura, y los impedimentos para que reciban los medicamentos que llevan los familiares", detalló.
"A esto se suman las frecuentes golpizas, las reclusiones arbitrarias en celdas de castigo y la negación injustificada de beneficios penitenciarios que corresponden a los reclusos. Esto último, junto con la negación de atención médica y de acceso a la justicia, son de los principales motivos que llevan a los prisioneros a declararse en huelga de hambre o a realizar otro tipo de protestas, como las autolesiones", enfatizó Cubalex.