"Vigilancia, censura y propaganda: el control digital del régimen cubano", una reciente investigación de DIARIO DE CUBA y ProBoxVe, concluyó que actualmente el régimen de La Habana se apoya en siete pilares para reprimir la libertad de expresión en internet: vigilancia; ciberacoso y campañas de difamación; citaciones, amenazas e intimidación; detenciones arbitrarias; multas y confiscación de equipos; bloqueo y restricción del acceso a internet; y control absoluto de la infraestructura digital.
"Son un mismo engranaje, que combina la represión física con la digital. Medidas arbitrarias que buscan censurar, y promover la propaganda como un sistema integral de control digital a los ciudadanos", dijo Estefanía da Silva, directora del Observatorio Digital ProBoxVe, durante el programa Los Puntos a las Íes, de DDC.
Edel González, abogado de DIARIO DE CUBA, indicó que las penas más graves contra los ciudadanos son las privativas de libertad, que oscilan fundamentalmente entre 10 y 15 años de prisión.
"Pero también el decomiso de bienes para poder ejercitar el derecho, como teléfonos, tabletas, computadoras, hasta registros domiciliarios, detenciones arbitrarias y multas", recordó González.
Estefanía da Silva advirtió que el patrón se repite en otras partes de América Latina: "Cuba no es un caso aislado. Este modelo de control digital tiene eco en toda la región, especialmente en los regímenes autoritarios o con tendencias autoritarias".
Puso como ejemplo a Venezuela, donde se aplica la Ley contra el Odio, que ha servido para encarcelar a personas por sus publicaciones en redes sociales. Además, la existencia de un ejército de cuentas organizadas y semiautomatizadas para posicionar la narrativa y la propaganda del Estado.