Activistas del Centro por una Cuba Libre (CFC) realizaron una protesta en Washington contra los regímenes de La Habana y Moscú este 2 de octubre, cuando recordaron a opositores asesinados y exigieron la devolución de niños ucranianos secuestrados por el invasor ruso.
En el Día Internacional de la No Violencia, Frank Calzón y John Suárez, del CFC, realizaron una protesta frente a la Embajada de Cuba y la residencia del embajador ruso en Washington DC para denunciar también la participación de jóvenes cubanos en la guerra de Rusia contra Ucrania.
Una audiencia virtual convocada por el congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart expuso recientemente en Miami el uso de cubanos por parte de Rusia en la guerra de Ucrania, un fenómeno que autoridades de Kiev y legisladores estadounidenses calificaron como "imposible" sin la participación del Gobierno de La Habana.
El encuentro reunió también a los congresistas María Elvira Salazar y Carlos Giménez junto a asesores de Volodímir Zelenski y activistas, quienes revelaron que hay "identificados al menos 20.000 cubanos reclutados por Rusia".
"Más de 1.000 han sido verificados con nombre y contrato. Muchos de ellos murieron sin que sus familias recibieran compensación", dijo el portavoz de la inteligencia militar ucraniana, Andriy Yusov.
Los datos de Kiev apuntan que Cuba encabeza la lista de países proveedores de combatientes extranjeros a Moscú tras Corea del Norte, con reclutas que mayoritariamente son hombres de 20 a 60 años, enrolados con promesas de salarios de 2.000 a 2.500 dólares mensuales.
Sin embargo, activistas y exiliados en EEUU reportan que las condiciones reales implican engaños, privación de pagos y contratos incumplidos, llegando a registrarse entre 200 y 300 muertos, según estimaciones ucranianas y listados parciales.
Durante la manifestación del jueves, los organizadores mostraron documentos de identidad de algunos de los cubanos reclutados y enviados al frente, y recordaron que varios de ellos ya han muerto en el conflicto.
"No hay razón para que cubanos mueran en Ucrania", declaró Calzón, quien pidió enviar cartas a la Embajada rusa en Washington para exigir el regreso de los niños ucranianos secuestrados por Moscú.
Los activistas portaban pancartas con fotos de Alexei Navalni, Oswaldo Payá, Boris Nemtsov y Orlando Zapata Tamayo, para denunciar lo que calificaron como la naturaleza criminal de los regímenes de Putin y de Castro.
"El Centro por una Cuba Libre ratifica su compromiso de denunciar los crímenes y actos de lesa humanidad perpetrados por regímenes liderados por delincuentes como lo son Cuba y Rusia", afirmó la organización en su comunicado.
Ucrania, secuela de Angola. A los jóvenes que llevaron a Angola les prometieron grados de sargento, de capitán, etc. y al regreso no les dieron nada. Un grupo estaba cuidando las instalaciones de Chevron; esta compañia le pagaba a F. Castro $1000 mensuales por cada recluta y ellos recibían la migaja de 7 pesos cubanos. Hoy los que van a Rusia a luchar contra Ucrania, una vez que están allí se arrepienten, los tratan a patadas por el c...