El activista cubano Mario Alberto Hernández Leyva, vicepresidente del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), enfrenta cargos de denegación de auxilio y desobediencia, según conocieron dos integrantes de la organización al presentar un recurso de Habeas Corpus a su favor en el Tribunal Provincial de La Habana.
Hernández Leyva fue excarcelado el 14 de agosto tras cumplir íntegramente una condena de dos años de cárcel en la prisión 1580, de La Habana. A la salida fue interceptado por agentes de la Seguridad del Estado y estuvo una semana desaparecido, antes de que se conociera de su traslado al cuartel general de la policía política cubana, conocido como "Villa Marista". Actualmente, se encuentra en el penal conocido como Combinado del Este.
El opositor no habría tenido tiempo de cometer los delitos de los que lo acusa el régimen en la nueva causa que le ha abierto, como señaló al medio estadounidense Martí Noticias Evis Yuneiki García Coto, quien presentó el Habeas Corpus junto a Tony Alberto Salazar Deulofeo.
"La acusación que le están haciendo, lógicamente es arbitraria, porque si él estaba preso y lo sueltan en ese día y, afuera de la prisión, ya lo está esperando la Seguridad de Estado ¿en qué tiempo tuvo para cometer este delito por el que lo están acusando?", cuestionó García Coto. "Se supone que ya él estaba cumpliendo también por algo así o que ya lo hubieran imputado, antes o mientras estaba en la cárcel".
El integrante del MONR se mostró poco optimista en cuanto a la aceptación del recurso por parte del tribunal, teniendo en cuenta que las solicitudes de este tipo a favor de personas que critican abiertamente al régimen cubano por regla general son denegadas.
"Esperamos que lo acepten, aunque sabemos, ya de antemano, que esta gente (el régimen) va en contra de la ley", afirmó. El Tribunal Provincial de La Habana debe responder el próximo 10 de septiembre.
El documento, que citó Martí Noticias, señala que la detención de Mario Alberto Hernández Leyva se realizó "sin las formalidades y garantías que prevén la Constitución y la propia Ley".
"En primer lugar, su arresto el 14 de agosto de 2025 por agentes de la Seguridad del Estado, inmediatamente después de ser excarcelado de la prisión 1580, careció de base legal, pues no existía flagrancia ni orden expresa de autoridad competente que lo autorizara (...) Tampoco consta que se haya levantado ni entregado acta de detención, documento obligatorio que, conforme al artículo 346 de la ley procesal penal, debe reflejar fecha, hora, motivo de la privación de libertad y derechos del detenido", detalla el texto.
Hernández Leyva fue sentenciado a dos años de prisión en julio de 2024, tras ser acusado de los delitos de "resistencia" y "desacato". La acusación estuvo relacionada con un incidente ocurrido el 27 de febrero de 2023. Ese día, al salir de su casa, fue interceptado y golpeado por agentes de la Seguridad del Estado. Luego fue llevado a la sexta Unidad de la Policía de Marianao, acusado de resistencia, y enviado a la prisión de Valle Grande, primero, a la 1580, después.
En marzo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le otorgó medidas cautelares , al considerar que se encontraba en una situación de gravedad y urgencia de riesgo de daño irreparable a sus derechos en la Isla. Desde el año 2023, el opositor ha sido objeto de repetidas detenciones, durante las cuales se han reportado episodios de incomunicación, golpizas, inclusión en celdas de castigo y restricción de derechos como visitas y contacto con el exterior.
Así, la CIDH solicitó al Estado cubano que adoptara "las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida, integridad personal y salud" de Mario Alberto Hernández Leyva; que implementara "las medidas necesarias para que sus condiciones de detención se adecúen a los estándares internacionales aplicables", y en particular, que se realizaran "los diagnósticos médicos correspondientes y la definición de su tratamiento médico". El régimen de Cuba incumple estas obligaciones con las personas privadas de libertad, una y otra vez.
Parece que los agentes del G2 cubanos pasaron un curso en USA en la "ñicolópez" del Partido Republicano junto a agentes de la ICE.