Las condiciones de vida en las cárceles del régimen de Cuba son "alarmantes", denunció recientemente el Centro de Documentación de Prisiones Cubana en un informe al respecto. En tal sentido, el preso político Luis Manuel Otero Alcántara, recluido en la cárcel de Guanajay, lleva incomunicado desde el 21 de agosto, denunciaron activistas cercanos al líder opositor a través de su perfil de Facebook.
"Desde el 21 de agosto de 2025 no tenemos ninguna comunicación con Luis Manuel. Hoy debía llamar y no lo hizo, tampoco el martes 26", indicaron, al tiempo que subrayaron que "su vida corre peligro: en las cárceles cubanas puede ser enfermado, golpeado, aislado o castigado sin que nadie lo sepa".
Así, los activistas recordaron que "el régimen ya lo ha hecho con otros presos políticos como Maykel Osorbo, sometido a violencia constante y a nuevas acusaciones fabricadas dentro de la cárcel". En tal sentido, exigieron saber por qué Otero Alcántara no llama, así como que cese la represión y que el artista sea excarcelado de forma inmediata.
En la última llamada telefónica a sus colaboradores, Otero Alcántara confirmó que tiene sarna. Sin embargo, tras ser llevado al médico del penal, le diagnosticaron "hongos por la humedad". "Sabemos que este diagnóstico puede ser errado o incluso arbitrario, de manera consciente o no. Por ello, responsabilizamos únicamente al régimen cubano de cualquier secuela o agravamiento de la enfermedad que pueda sufrir Luis ", subrayó la activista Yanelys Núñez Leyva.
"También le indicaron bañarse con hojas de guayaba como si estuviese en su casa", sostuvo, al tiempo que denunció que "las prisiones en Cuba son un foco de enfermedades, violencias, negligencias y sufrimiento. Allí se encuentra Luisma, expuesto a brotes de sarna, tuberculosis, hepatitis, dengue, etc". "En su casa, con su familia y amigos, es donde debería estar, y no enfermando en prisión", concluyó.
"Esta situación genera preocupación internacional por su seguridad y salud, pues ha sido víctima reiterada de hostigamiento, privación de atención médica y castigos dentro de la cárcel", apuntó, por su parte, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos a través de su perfil de Facebook.
Otero Alcántara fue arrestado en julio de 2021, cuando intentaba unirse a las protestas. Posteriormente fue condenado a cinco años de cárcel por los supuestos delitos de "ultraje a los símbolos patrios", "desacato" y "desórdenes públicos", y encerrado en la prisión de máxima seguridad de Guanajay. Su detención y juicio han sido ampliamente denunciados por organizaciones de derechos humanos como parte de la criminalización sistemática del disenso en Cuba.
Amnistía Internacional lo ha reconocido como preso de conciencia, y organizaciones internacionales como Human Rights Watch y PEN International han exigido reiteradamente su liberación inmediata. "Su único 'delito' ha sido crear arte. Un arte justo. Un arte libre. Un arte profundamente comprometido con la realidad de su país", subrayaron sus colaboradores en su página de Facebook.
El líder del Movimiento San Isidro es uno de los presos políticos cubanos más conocidos a nivel internacional. Recientemente, fue galardonado con el Premio Václav Havel a la Disidencia Creativa, que otorgan las organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos Human Rights Foundation y Oslo Freedom Forum.
En julio, el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas registró un total de 91 eventos relacionados con personas privadas de libertad. Además, destacó que "las condiciones materiales en las cárceles siguen siendo críticas: alimentación deficiente, ausencia de medicamentos, agua potable contaminada, hacinamiento que obliga a muchos reclusos a dormir en el suelo, soportando un calor sofocante y la presencia constante de chinches, mosquitos y otras plagas. Esta situación favorece la propagación de enfermedades transmisibles como tuberculosis, hepatitis, gripes y escabiosis, documentadas en el mes".