Amnistía Internacional (AI) expresó su profunda preocupación por el estado del artista y preso político cubano Maykel Castillo Pérez, conocido como Maykel Osorbo, quien recientemente se declaró en huelga de hambre en la prisión 5 y 1/2 en Pinar del Río.
Johanna Cilano, investigadora para el Caribe de AI, advirtió a través de la red social X que las condiciones del músico —reconocido por su activismo a través del arte y por ser coautor de la canción Patria y Vida— continúan siendo alarmantes.
"Maykel cumple una injusta condena por ejercer sus derechos humanos. Su arte y lucha han sido símbolo de la resistencia y las demandas de libertad de las y los cubanos los últimos años. Las amenazas, la negativa de derechos de visita y de beneficios penales han sido una constante durante sus años en prisión", condenó.
Cilano también denunció el posible traslado de Osorbo a una prisión aún más alejada de su lugar de residencia, medida que calificó como un nuevo intento de castigar tanto al preso como a sus seres queridos, limitando aún más su contacto con el exterior.
Recordó que el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU ha señalado que el encarcelamiento de Maykel Osorbo es arbitrario. Tanto Amnistía Internacional como diversas organizaciones internacionales de derechos humanos exigen su liberación inmediata e incondicional.
La activista Anamely Ramos, exiliada en Estados Unidos, publicó en Facebook una actualización sobre la situación de Osorbo a través del perfil del oficial del artista.
Según informó Ramos, funcionarios del penal se reunieron con la familia del rapero y confirmaron que estuvo en huelga de hambre, pero aseguraron que ya la había abandonado y que no sería trasladado a otra provincia.
La ex profesora del ISA, sin embargo, cuestionó la veracidad de esa versión y reiteró la necesidad de escuchar directamente la voz del propio Maykel.
"Maykel no debería estar preso. Si quieren quitarse el problema de Maykel de arriba, libérenlo", reclamó. "Seguimos esperando la llamada de Maykel", finalizó, en referencia al pedido lanzado en publicaciones anteriores. Sus allegados advierten que solo él puede decir lo que ha pasado, en qué condiciones se encuentra y si ha dejado o no su protesta.
Maykel Osorbo permanece recluido desde mayo de 2021 y fue condenado en 2022 a nueve años de prisión por los supuestos delitos de desacato, atentado, desórdenes públicos y difamación de las instituciones, cargos que han sido ampliamente cuestionados por organismos independientes por considerarlos de carácter político.