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Presos políticos

Sin atención médica, la salud del preso político Roberto Pérez Fonseca se resquebraja: 'No se le quitan los dolores'

En el puesto médico de la cárcel de Quivicán no hay médicos y el manifestante del 11J tendrá que esperar hasta el 21 de mayo para ser atendido por un especialista.

Artemisa
Roberto Pérez Fonseca, en una imagen de archivo y en la protesta del 11J con pulóver blanco.
Roberto Pérez Fonseca, en una imagen de archivo y en la protesta del 11J con pulóver blanco. Albert Fonse / Facebook

La salud del preso político cubano Roberto Pérez Fonseca se sigue resquebrajando, mientras padece la falta de atención médica en la prisión de Quivicán, dijo su madre, Liset Fonseca, a Martí Noticias, tras visitarlo en prisión. "Los dolores ya no se le quitan, a veces son un poco más o un poco menos fuertes, pero no se le quitan", afirmó.

El preso del 11J tiene úlceras estomacales, que en los últimos días le han provocado dolores intensos y sangrado intestinal. Necesita inyecciones frecuentes y medicamentos que su familia debe conseguir por su cuenta, explicó la semana pasada en su perfil de X el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).

Más de una semana después de que su condición física se agravara, Pérez Fonseca fue trasladado de vuelta a su destacamento, desde el puesto médico del penal, "porque en el puesto médico no hay médicos", explicó Fonseca. "¿Quién los está observando? Nadie, ahí no hay médico y no tenía sentido que estuviera en ese lugar", dijo.

Pese a la situación de salud que presenta Pérez Fonseca y a que conocen su diagnóstico médico, las autoridades de la presión no lo trasladaron a un hospital hasta la semana pasada. No obstante, según su madre, el preso político deberá continuar soportando los dolores y las pésimas condiciones del penal, como mínimo hasta el próximo 21 de mayo, cuando será atendido por un especialista que, tal vez, alivie en algo su condición.

No es la primera vez que Pérez Fonseca sufre en prisión los dolores que le provocan las úlceras y no recibe la atención médica necesaria. En enero de 2024 tuvo dolores y vómitos durante varios días, pero en la cárcel no había medicamentos para tratarlo, lo que fue denunciado por su familia.

El grupo de asesoría jurídica Cubalex recordó en aquel momento en su cuenta de X que "la denegación de atención médica va en contra de los principios establecidos en la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes".

Pérez Fonseca fue condenado por el Tribunal Municipal de San José de las Lajas, en la provincia Mayabeque, a diez años de privación de libertad por romper un retrato de Fidel Castro durante las protestas antigubernamentales de julio de 2021, en San José de las Lajas.

Sobre las condiciones del penal en el que cumple su condena Pérez Fonseca, su hermano, el activista Albert Fonse, escribió este martes en su perfil de Facebook: "En la prisión de Quivicán, provincia de Mayabeque, los reclusos llevan cinco días sin agua. No tienen ni una gota para beber, para asearse ni para limpiar las celdas. Ante la desesperación, las autoridades militares no ofrecen soluciones, solo represión y castigos".

"Como si no bastara el hambre que ya padecen, la falta total de medicinas y la ausencia de atención médica, ahora se suma la imposibilidad de bañarse o hidratarse. La prisión está sobrepoblada, con entre 15 y 20 presos más por destacamento de lo permitido. Esto ha provocado un aumento de enfermedades, brotes de violencia y un clima de tensión permanente entre los internos", agregó.

"Lo que ocurre en Quivicán no es un caso aislado: todas las prisiones cubanas funcionan como campos de concentración, como centros de exterminio silencioso donde la vida y la dignidad de un ser humano no valen nada, donde castiga al ser humano eliminándole la dignidad", concluyó.

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