El activista tunero Yoan Ricardo Llerena, colaborador del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) fue condenado a dos años de cárcel por criticar al régimen en sus redes sociales, cinco meses después de ser arrestado.
El delito por el que fue sancionado Llerena fue "desacato a la figura del presidente y otros funcionarios públicos", basado en los cuestionamientos a las autoridades que publicaba en sus redes sociales.
La sentencia fue dictada la semana por el Tribunal Municipal de Manatí, Las Tunas, tras un "juicio abreviado", explicó la esposa del activista, Disnelbys Vidal, al medio estadounidense Martí Noticias.
"Fue un juicio abreviado. Se le llama abreviado porque ahí no entregan petición fiscal y en el mismo juicio le dictan la sentencia", dijo Vidal.
Yoan Ricardo Llerena fue arrestado el 2 de diciembre, tras un registro que realizó la Seguridad del Estado en su vivienda, ubicada en el Cerro de Caisimú, en Manatí, denunció entonces el OCDH en sus redes sociales.
"Luis Ángel, el de la Seguridad del Estado en el municipio Manatí, y Ortelio Víctor, el delegado de aquí, de mi comunidad, que fue el testigo del registro, alegaron en el juicio varias cosas que no iban: un delito de salida ilegal que ya Joan fue sancionado por eso, con unas multas; que se juntaba con personas antisociales, que hacía reuniones en su casa, actividades; que pintaba graffitis, y la máxima sanción que el de la Seguridad del Estado quería que le echaran a Yoan era de ocho a diez años", contó Vidal, quien elogió el trabajo del abogado que defendió a su esposo.
"El abogado solicitó a la jueza que tuviera en cuenta que muchas cosas de las que decían ahí eran falsedades no probadas. Entonces, pidió dos años para Yoan", dijo la esposa del activista.
Aunque Llerena recibió una sentencia mucho más baja que la que esperaba la Seguridad del Estado, Vidal señaló que, si en Cuba hubiera libertad de expresión, su esposo no habría sido sancionado.
"Se supone que en la Constitución dice que tenemos libertad de expresión, y si tuviésemos de verdad libertad de expresión, esa sanción no debería de ser, porque él usó su derecho a expresarse en las redes sociales, en el medio que todo el mundo ve", criticó Vidal.
Aunque el Artículo 54 de Constitución aprobada en Cuba en 2019 establece que "El Estado reconoce, respeta y garantiza a las personas la libertad de pensamiento, conciencia y expresión", en la práctica, quienes ejercen ese derecho para criticar a las autoridades son castigados.
Son varios los cubanos que están en prisión en estos momentos, con condenas o en espera de juicio, por ejercer el derecho que reconoce la Carta Magna.
Entre esos presos políticos están Onaikel Infante Abreu —recientemente diagnosticado con un cáncer en la garganta—, quien cumple ocho años de cárcel por escribir frases antigubernamentales en una sábana y exhibirla desde la azotea de su vivienda; el opositor Alexander Fábregas, sancionado con siete años de privación de libertad bajo el cargo de "propaganda contra el orden constitucional", por sus publicaciones críticas en las redes sociales, y la influencer de 22 años Sulmira Martínez, quien podría pasar diez años bajo reclusión por instar a los cubanos a protestar en las calles contra el régimen.
La joven ha estado presa desde enero de 2023. Su juicio se realizó hace aproximadamente cinco meses y aún espera sentencia.
El Gobierno altera la Constitución ca cierto tiempo, pero a la hora de condenar, se pasa por las narices la Constitición. Total, que la Constitución es un papel que solo tiene uso sanitario.