El escritor, periodista independiente y preso político cubano José Gabriel Barrenechea fue conducido este lunes desde la prisión La Pendiente hasta la funeraria municipal de Encrucijada, donde se realizó el sepelio de su madre, Zoila Esther Chávez Pérez.
De acuerdo con testimonios de familiares ofrecidos a Cubanet, el traslado se efectuó cerca de las 4:30AM en una ambulancia. Al llegar, le retiraron las esposas. El poco tiempo que le dejaron estar en el velorio estuvo bajo la custodia de cuatro militares vestidos de verde olivo, entre ellos el director del penal, quien poco antes le había negado la posibilidad de visitar a su madre con vida.
"Gabriel estaba muy triste por no haber podido pasar los últimos meses de vida de su mamá con ella, por no haber podido ni siquiera despedirse de ella en vida", relató un familiar.
Durante la breve estancia en la funeraria, sus allegados pudieron abrazarlo y conversar con él, aunque de manera limitada. "Lo vigilaban de cerca todo el tiempo, como si fuera un asesino o un capo", dijo la misma fuente, que también describió una fuerte presencia de agentes de la Seguridad del Estado vestidos de civil y patrullas en los alrededores.
A las 6:00AM, los oficiales informaron a Barrenechea que su tiempo había concluido y lo devolvieron al penal. "Hubo lágrimas, mucho dolor", agregó el familiar.
La vigilancia continuó incluso después del retiro del preso político, hasta la conclusión del entierro en el cementerio municipal, alrededor de las 11:00AM. La familia notó detalles inusuales, como la disponibilidad de un autobús para el traslado al cementerio. "Eso nunca se había visto. Todo fue muy extraño, parece que estaban tratando de evitar que se formara alguna protesta o algo así. Pero la familia estaba sumida en el dolor de la pérdida", añadió la fuente.
Zoila Esther Chávez Pérez, de 84 años, falleció la tarde del domingo tras casi dos semanas en cama, aquejada por un cáncer de vejiga con metástasis en la uretra y los riñones. Sus familiares se turnaban para acompañarla, conscientes de que el desenlace era inminente. En sus últimos días, según una fuente cercana, no cesaba de preguntar por su hijo.
Estuvo sola en sus últimos seis meses, marcada por la angustia y la tristeza tras el encarcelamiento de Barrenechea el 8 de noviembre de 2024, luego de participar en una protesta pacífica.
Dolor y denuncia tras la muerte de Zoila Chávez Pérez
La muerte de la madre de Barrenechea ha provocado reacciones públicas de indignación, entre ellas la del hermano de Johana Tablada, subdirectora general para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.
En una publicación en Facebook, el arquitecto expresó: "Muy triste esta noticia. Zoila falleció y no pudo ver a su hijo después de suplicar que antes de morir la dejaran verlo. Murió sufriendo por su enfermedad, pero peor aún, por su dolor como madre".
En su mensaje denunció la indiferencia institucional, el silencio de la prensa oficial y la represión política, y comparó lo ocurrido con "una película que relata crueldades de otro país y de otra época".
"Ya a los represores y a sus superiores no les importa ni la opinión pública, si al final el pueblo está con ellos y desfila contento. Como siempre, los periodistas oficiales, que en sus congresos se vanaglorian por decir la verdad, callan y esconden, temen y miran hacia el lado o hacia afuera. Aquí los reportajes sobre casos judiciales son para amenazar a los de abajo, nunca a los que de verdad tienen el poder, justo como ocurre en los lugares que critican", escribió.
"Mis condolencias a su hijo, que no debería estar encarcelado, a toda la familia y al pueblo de Encrucijada, que si vivieran en una sociedad con más cultura cívica y estuvieran más empoderados, no solo saldrían por un apagón, sino también para reclamar derechos como lo han hecho las madres de Plaza de Mayo o las madres santiagueras de otras épocas, antes de que prohibieran ser rebeldes", concluyó.
La publicación fue replicada por la madre de Tablada, Carolina de la Torre. Ambos se hicieron eco de la declaración realizada por el laboratorio de pensamiento cívico Cuba X Cuba a propósito de la muerte de Zoila Chávez.
La plataforma calificó lo sucedido como un "acto de burda y desmesurada crueldad consumado exactamente una semana antes del Día de las Madres".
"Zoila lloró, suplicó, preguntó una y otra vez como toda madre buena: '¿Pero, qué ha hecho mi hijo?' No mató, no hirió, no asaltó. Solo pensó, escribió, caminó con dignidad pidiendo una vida mejor. Por eso lo condenaron a no ver nunca más a su madre, por eso su madre murió sin el cuidado de su hijo. Este es el rostro verdadero de un régimen que agoniza en su indignidad y que por ello castiga a los que quieren ser libres. Que la vergüenza caiga sobre los verdugos y quienes los apoyan, mientras la justicia llega. Y llegará sin lugar a dudas", declaró Cuba X Cuba.
Parece que alguien sí tiene en cuenta los comentarios. Ya lo editaron y cambiaron velorio por sepelio. Ojalá le hayan dado un tirón de orejas al redactor analfabeta.
Ay, Cuba… mira que has parido y sigues pariendo hijos de pvta…!
Para los hampones socialistas la crueldad no es solo una tenaza para mantener el poder, es tambien una fuente de placer.
Sin embargo, el dia lejano que esa nacion se libere, no pocos abogaran por la clemencia, el perdon y el abrazo con los asesinos, algo asi como los que en EEUU estan mas preocupados por el bienestar de los pandilleros que por sus victimas.
Desde hace más de 40 años he estado completamente consciente de que lo menos que tiene ese régimen, es humanismo. La historia es larguísima de ejemplos como éste. Pedro Luis Boitel murió en las mazmorras socialistas de Fidel Castro, precisamente con una orden expresa de este último, de negársele hasta un vaso de agua y sin ver a su señora madre. ¡Eso sí! El Dictador en Jefe hasta preparaba su propia comida estando en el Presidio Modelo. ¿Humanismo? Al menos en el socialismo cubano eso continúa siendo inexistente. No puede haber nada de humanidad cuando se encierra a un hombre por el simple hecho de pensar diferente y encima, cargar con toda la ira de un sistema por negarse a ser como el sistema dicta.
Una disculpa por El comentario repetido.
Es triste ese tipo de situaciones, una manera de ensañarse más con los presos políticos. No es nuevo, es una práctica continuada de la dictadura. Por otro lado, no sé de dónde DDC saca sus redactores que desconocen la lengua castellana: la palabra sepelio se refiere al acto de inhumar, enterrar un cadáver. Eso no se hace en las funerarias, señores redactores de DDC.
Es triste ese tipo de situaciones, una manera de ensañarse más con los presos políticos. No es nuevo, es una práctica continuada de la dictadura. Por otro lado, no sé de dónde DDC saca sus redactores que desconocen la lengua castellana: la palabra sepelio se refiere al acto de inhumar, enterrar un cadáver. Eso no se hace en las funerarias, señores redactores de DDC.