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Represión

Envenenar la comida, tupir los baños: la guerra sucia del régimen cubano contra la UNPACU

Una colaboradora del comedor de José Daniel Ferrer en Santiago de Cuba denuncia cómo la Seguridad del Estado la quiso utilizar.

Santiago de Cuba
Arresto de colaboradores de UNPACU en las cercanías del comedor de la organización en Santiago de Cuba.
Arresto de colaboradores de UNPACU en las cercanías del comedor de la organización en Santiago de Cuba. José Daniel Ferrer / Facebook

La Seguridad del Estado cubana ordenó a una colaboradora de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) en Santiago de Cuba envenenar la comida y crear problemas en el funcionamiento del comedor social que sostiene José Daniel Ferrer en su casa familiar, denunció el líder opositor.

En una confesión grabada en video, una mujer llamada Josefina Reyes Londres, quien según Ferrer era su vecina y colabora en las labores de alimentación que sostiene la organización, por la que se alimenta cada día a decenas de personas, al tiempo que se ofrece atención médica, refirió las tareas que le habría encargado la policía política.

"Él quería que le echara un polvo, que ellos me iban a dar, a la comida. Quería también que cuando fuera a orinar le echara trapos a la taza, para que se tupiera. Quería que le echara chincha en los cuartos, (aunque) yo no tengo entrada al cuarto", relató Reyes Londres. 

"Le dije que no, que cómo iba a echarle cosas a la comida cuando mis hijos también comían de ahí y cuando hay un niño pequeño en la casa", afirmó.

La mujer denunció que las presiones que recibió fueron a través del agente Mario Raciel Solari Garcés, quien la habría presionado para que trabajara para el aparato represivo bajo chantaje y con la amenaza de despojarla de su vivienda, donde reside con sus hijos.

"Le dije que no podía morder la mano que me da de comer y que no me sentía bien trabajando para ellos", refirió Reyes Londres.

"Como siempre pasa, la policía política, siempre que se emprende cualquier tipo de labor a favor de la democratización de Cuba o de los más necesitados, empieza con las detenciones, amenazas, e intenta convertir a todos en agentes", puntualizó Ferrer en el video.

"De la noche a la mañana, con terrorismo, con amenazas de prisión, de quitarle hijos, le impusieron a esta santiaguera que ella era la agente Román, y que tenía que hacer lo que ellos le dijesen. Román era su difunto esposo y, bajos como son, le dijeron que este hombre había sido agente de ellos", señaló.

Según refirió el líder de la UNPACU, Reyes Londres decidió sincerarse con él, aunque ahora teme mayores represalias de los agentes. Añadió la mujer que el superior de Solari Garcés y otros cuatro agentes la visitaron en su casa para pedirle información sobre las relaciones entre Ferrer y su esposa e hijo, interrogándola sobre si el exprisionero político los golpea y maltrata.

"Así es cómo fabrica la infame policía política agentes y quieren envenenar a ancianos, a mi familia y a mi hijo de cinco años de edad. Esto no lo hizo el agente porque se le ocurrió, sino porque lo mandaron", enfatizó Ferrer.

El régimen ha arreciado en las últimas semanas el asedio de la sede de UNPACU, con arrestos, amenazas, postas policiales en las cercanías de la vivienda e incluso marchas oficialistas por la calle donde está ubicada.

Al hostigamiento se suma una campaña de desprestigio. Este fin de semana, el sitio de la Seguridad del Estado Razones de Cuba aseguró que "un comedor social gestionado por el contrarrevolucionario José Daniel Ferrer ha generado polémica por presuntas prácticas de instrumentalización política. Aunque Ferrer lo presenta como un proyecto humanitario para apoyar a ancianos, discapacitados y familias vulnerables, críticos denuncian que su verdadero fin es reclutar seguidores, recaudar fondos internacionales y promover una narrativa contraria al Gobierno cubano".

El texto, a falta de pruebas, cita presuntas denuncias en redes sociales que aseguran que "Ferrer alimenta a vagos y elementos radicales, no a quienes realmente necesitan", y señala que las raciones que se reparten allí son mínimas. Ello, mientras el propio régimen no es capaz de cumplir con la distribución y venta de alimentos a través de la libreta de racionamiento y dolariza las tiendas de productos mejor abastecidas.

Razones de Cuba cita a un "exempleado anónimo", que habría dicho: "Siempre hay dinero para grabar videos profesionales, pero no para comprar frijoles". No obstante, los videos que comparte Ferrer de su labor son todo menos profesionales y se graban con un teléfono.

La Seguridad del Estado silencia, en cambio, que la compra y cocción de los alimentos que reparte la UNPACU han sido blanco de los operativos policiales. Tampoco explica por qué el Gobierno permite que tantas personas pasen necesidades al punto de llegar a pedir ayuda a una organización opositora, amén de las consecuencias que esto tendría para ellos y sus familias.

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3 comentarios

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Pero si ya no hace falta que nadie envenene la comida, si poca llega en condiciones a la mesa.

Los comunistas, una vez más, rompiendo el hijoeputómetro.

Profile picture for user Plutarco Cuero

No es veneno del que ustedes conocen, son polvos de ganga ... Los Castro y sus secuaces son paleros, mayomberos ... y sobretodo nigromantes ( de necromancia )