Un total de 12 peloteros nacidos en Cuba firmaron contratos con franquicias de las Grandes Ligas el 15 de enero, cuando sonó el pistoletazo de arrancada de periodo de firmas internacionales en el mejor béisbol del mundo, que culminará el 15 de diciembre.
Las 12 firmas, reportadas por el especialista cubano en béisbol Francys Romero en su página de Facebook, representan la cuarta parte de los fichajes de peloteros de la Isla durante el periodo de 2025. Entre el 15 de enero y el 15 de diciembre del año pasado, 41 prospectos cubanos firmaron contratos, lo que significa que 2026 puede ser un año prolífero.
Varios de los jóvenes que acaban de dar el importante primer paso en lo que podrían ser exitosas carreras en la liga profesional de béisbol más exigente del planeta salieron de Cuba con 13 años, según la información ofrecida por Romero sobre ellos en su página. Algunos fueron integrantes de selecciones nacionales en las categorías inferiores, lo que pone de manifiesto la indetenible pérdida de talento que sufre el que todavía es considerado el deporte nacional de la Isla.
Ese es el caso del jardinero Darián Rojas, quien firmó con los Atléticos de Oakland por 200.000 dólares. En 2024, integró el equipo sub-18 de Cuba y "destaca por su atleticismo y contacto", señaló Romero sobre él.
También el pitcher Jordan Pérez fue miembro de un equipo nacional de Cuba en 2024, pero en su caso fue el de menores de 15 años. Acaba de firmar con los Padres de San Diego por 300.000 dólares. Su velocidad oscila entre 88 y 91 millas por hora y tiene "una slider élite", según el periodista.
El campo corto Jaider Suárez fue parte del equipo nacional sub-15, pero en el año 2022. Este joven, descrito por Romero como un "prospecto élite", acaba de fichar por los Reales de Kansas nada menos que por 1.700.000 dólares.
Con solo 13 años emigraron el jardinero Rolthemnay Marquetti, quien acaba de estampar su firma en un contrato con los Piratas de Pittsburgh por 40.000 dólares; el short stop Joniel Hernández, quien se unió a los Padres de San Diego por 1,4 millones de dólares; el pitcher derecho Luis Yamilk Riscart, cuya slider está "por encima del promedio", según Romero y firmó con los Dodgers de Los Ángeles por 50.000 dólares, y el jardinero Loidel Amaya, quien rubricó un acuerdo con las Serpientes de Arizona por 560.000 dólares, además de otros140.000 en estudios.
Junto a Amaya, dentro de los también llamados Cascabeles de Arizona, estará el infielder Leonardo Sevilla, quien partió de Cuba a mediados de 2025 y desde entonces logró captar el interés de organizaciones de MLB. Menos de un año después de emigrar ha firmado por 750.000 dólares. "Es un bateador consistente frente a lanzadores y demostró que puede batear a nivel profesional", dice sobre él el periodista especializado en béisbol.
Otra adquisición cubana para Arizona en el recién comenzado periodo de firmas es el campo corto Rubén Gallego, quien fichó por 1.8 millones de dólares. Francys Romero lo ubicó entre los mejores talentos internacionales de 2025-2026.
Otro de los afortunados jóvenes cubanos que acaban de entrar en el sistema de las Grandes Ligas es Yhon Guerrero, quien se convirtió en el sexto pelotero de la Isla dentro de la franquicia de los Guardianes de Cleveland por un bono de 250.000 dólares. Romero lo describió como "otro gran talento que combina contacto con habilidad para batear".
El pitcher Yoenis Morales recibió una oportunidad con los Azulejos de Toronto a sus 21 años, "tras un gran tiempo de sacrificio en la República Dominicana", afirmó el experto cubano en béisbol, quien no precisó la suma por la que firmó este pelotero.
El jardinero Jack Valbrune firmó con los Astros de Houston por 375.000 dólares.
Además de estos jóvenes peloteros nacidos en Cuba, logró firmar un acuerdo el cátcher Ricardo Pullés, nacido en Rusia, el país de su madre, e hijo de un cubano. Estará con los Dodgers de Los Ángeles.