El expelotero y manager del equipo de Sancti Spíritus que interviene en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, Eriel Sánchez, protagonizó el sábado un episodio de violencia que empañó la victoria de su equipo sobre Isla de la Juventud y podría llevar una sanción contundente.
Fuentes dentro de la Isla confirmaron a DIARIO DE CUBA que Sánchez protestó una decisión arbitral que dejó a los Gallos sin una carrera e insultó al comisario técnico Miguel Rojas. Al final del partido, disputado en el estadio "José Antonio Huelga", cuartel general de los Gallos, que a la postre resultaron vencedores, Rojas se acercó al manager vencedor y este lo golpeó con un bate en la cabeza.
Una foto publicada en Facebook por el periodista de la prensa oficial cubana Boris Luis Cabrera muestra la herida en la cabeza y la sangre que corre por la cara del funcionario.
Según testimonios recogidos por el medio independiente Café Fuerte, Miguel Rojas fue trasladado inmediatamente al Hospital Provincial "Camilo Cienfuegos", donde recibió cinco puntos en la herida y fue puesto en observación. No parece presentar daños cerebrales ni craneales, pero debe regresar a la consulta esta semana.
En un texto publicado en su página de Facebook y reproducido por el portal oficial Cubadebate, Cabrera opinó que el ataque "no puede quedar impune" ni ser relativizado "como un simple altercado".
"Un director que recurre a la violencia, y peor aún, utilizando un objeto contundente, traiciona el espíritu del juego y envía un mensaje devastador a los atletas, a los aficionados y a las nuevas generaciones", criticó el periodista.
Asimismo, consideró que la estatal Federación Cubana de Béisbol y Softbol (FCBS) "y las autoridades competentes" son las responsables de "actuar con urgencia y sin contemplaciones", ante lo sucedido.
"No basta una amonestación o una sanción simbólica: se necesita una medida ejemplar que proteja la integridad del juego y envíe una señal clara de que en el béisbol cubano no hay espacio para la violencia", subrayó.
El golpe en la cabeza propinado por Sánchez a Rojas es al menos el segundo incidente violento que se produce en la edición 64 del campeonato cubano de béisbol en septiembre.
A inicios de mes, el lanzador guantanamero Álvaro Damián Savón Tejeda, de 21 años, tuvo que ser sancionado por agredir a un árbitro.
Al dar a conocer la sanción, consistente en 20 partidos sin jugar, la Comisión Nacional señaló que el infractor estaba jugando apenas su segunda Serie Nacional, por lo que busca que el castigo tenga carácter educativo.
Sin embargo, la falta de experiencia no sería un atenuante en el caso de Eriel Sánchez, quien fue integrante tanto de selecciones de su provincia como de equipos Cuba. Como timonel, ha estado al frente de los Gallos en más de una ocasión y también dirigió al equipo sub-23 que representó a la Isla en el Mundial de la categoría disputado en México, en 2021.
El director técnico fue fuertemente criticado entonces por excluir de ese plantel a dos de los mejores lanzadores que tenía Cuba en aquel momento —Yunior Tur y Yosimar Cousín— y por el argumento que esgrimió para dejarlos fuera del conjunto: les faltaba patriotismo.
Aunque el cuarto lugar en el que finalizó el equipo no fue un resultado pésimo —teniendo en cuenta el descalabro del que aún es considerado el deporte nacional de Cuba— la participación del roster "patriótico" en el certamen es recordada por la cantidad de abandonos que sufrió. Solo 12 de los 24 integrantes retornaron a la Isla. Y muchos han emigrado en los años siguientes.
Eriel Sánchez, a quien las fugas de peloteros cubanos en ese torneo dejaron en ridículo, ahora podría desaparecer de la pelota nacional.
La capacidad de discutir y discrepar civilizadamente se ha perdido totalmente en Cuba. En mi opinión le achaco esta violencia innecesaria a varios factores, primero la falta de educación cívica en la población, segundo, la impotencia, el hartazgo y la amargura conque vive ese pueblo, que se manifiesta contra la familia, el vecino y cualquier otro ciudadano común, que está pasando por las mismas miserias, pero nunca contra el verdadero enemigo y culpable.
Todo ataque entre esbirros, lo mismo verbalmente que a batazos es siempre una buena noticia.
El camarada Eriel Sánchez tuvo varias oportunidades de escapar del campo de concentracion socialista, pero su respetable decision de quedarse y la menos respetable de servir incodicionalmente a los verdugos de su pueblo, no seran suficientes para que despues de esta trifulca cederista, sus amos barrigones y billonarios le aceleren el paso a la miseria absoluta y el olvido, como a miles de glorias cientificas, atleticas y artisticas 1000 veces mas renombradas que este servil.