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Crítica

Líquidas fronteras y campo inexplorado

Susannah R. Drissi inventa un lenguaje híbrido entre el español, el latín, el italiano y el francés, con el que escribe los poemas de este libro.

Los Ángeles
Susannah R. Drissi.
Susannah R. Drissi. DDC

Toda literatura supone un ejercicio de magia una simulación o una koiné entre el texto y el lector donde se escenifica una comunicación que, en última instancia, no existe.

Desde esa fidelidad a la esencia de la literatura, la laureada autora cubana afincada en Los Ángeles, Susannah R. Drissi nos ofrece el libro de poesía The Latin Poet's Guide to the Cosmos (Floricanto Press, 2019). Con la certeza de los verdaderos escritores que escribir no es disipar el misterio, sino acrecentarlo, Drissi inventa un lenguaje híbrido entre el español, el latín, el italiano y el francés, con el que va a escribir los poemas de este libro. Más allá de la axialidad lingüística la autora conduce al lector a ese vacío anterior a la palabra preñado de significación del que hablan los cabalistas, creando la hermosa paradoja de una guía para orientarnos por el Cosmos, pero una guía que no podemos descifrar.

Nada prepara al lector para este viaje de exploración poética. Ni siquiera el hecho similar de intentar leer un texto en una lengua real que no comprendemos, ya que sabemos que estamos retardando el camino del encuentro, porque es posible de alguna manera ya que esa lengua existe y hay forma de entenderla. La poesía pura busca el significado último de las palabras, esa crispación o silencio anterior a la palabra que ya intuían los místicos y que solo los verdaderos poetas, los solitarios, los que se enfrentan a la incomprensión son capaces de encarar.

El contacto con lo inefable lleva al místico español Juan de la Cruz en su Cántico espiritual a expresar "un no sé qué que quedan balbuciendo". Vaciar la palabra de evocación cultural lleva a la autora a la pureza de un significado profundamente misterioso y casi cabalístico. Porque si la palabra no es una construcción social, ¿qué es? ¿Es sonido? ¿Es ruido? ¿Es eco? Hay una urgencia en llenarla de significado cuanto antes, y es un proceso intransferible y personal. Y en esa tarea el lector es creador, y el lector está gozosamente solo, como el místico está solo ante la visión de la divinidad.

También podríamos decir que esto ya se ha hecho antes, que es posible encontrar ejemplos en el dadaísmo europeo o en los poemas creacionistas sudamericanos, pero mientras que ellos están a salvo por la asemantización de su poesía o por la completa disociación entre significante y significado, Drissi nos lleva por caminos más tortuosos: la similitud de la lengua usada en  The Latin Poet's Guide to the Cosmos con el italiano, el español o con el latín es otra burla de la autora, ya que nos lleva a un sistema de decepciones lingüísticas donde creemos entender y no sabemos si entendemos, y eso nos lleva a hacer esfuerzos de analogías evocadoras.

Porque ¿qué significa ese "nicropasiente finale"? ¿está "nicro" relacionado con Necro o con Micro? ¿"pasiente" se relaciona con el paseante o con el paciente? ¿o el "merdoso shemento pishe"? ¿nos evoca "merdoso" la mierda o el miedo? ¿Ese "shemento" es el cemento o es una mera aliteración con nombre "pishe"? ¿es un eulogismo de "pene" o es forzar el argentino "pibe" a una aliteración con "shemento"?  Y así Drissi nos hace vivir ese cuento de Borges donde el argentino cuenta cómo un amigo que le regaló un cuadro murió antes de poder pintarlo, y de esa forma el cuadro es poliforme y múltiple e inabarcable y el mejor regalo que Borges recibió, que cambia con el estado de ánimo.

No en vano una cita de Borges abre este libro. Así los poemas de Drissi pueden cambiar completamente su semántica, depende de en qué estado se encuentre el lector ya que nada nos da una clave que restrinja la significación de semejante audacia.

El verdadero sentido del poemario es la confección de este ritmo cadencioso a veces y otras altisonante. Porque en la sonoridad de esta poética retumba una sensualidad firme y gozosa, muy al gusto medieval, que acaban en burla o juego, en una jocosidad mediterránea y estival. Por otra parte, la intromisión de palabras concernientes al mundo académico da idea también de una deliciosa vendetta personal, la de la poeta versus la Academia, institución de la que Susannah Drissi forma parte como profesora del departamento de Writing Programs in UCLA, y que como un goliardo de los versos de la Carmina Burana, no se atiene a autoridades ni fronteras, y canta con palabras incomprensibles un cosmos que todavía está por comprenderse.

Como diría el poeta chileno Huidobro, vanguardista que supo asomarse a esos universos todavía no cartografiados en el canto V de su libro Altazor: "Aquí comienza el campo inexplorado/ Redondo a causa de los ojos que lo miran". O según nuestra autora: "il poeta latino a la longui se aferra/ cual vagabondo a la galaxia".

Pero todo en literatura es una trampa, y todo esto es mentira, porque un libro es un acto íntimo de exhibicionismo, una paradoja, un contrasentido, y las mayores originalidades están ya encuadradas en una tradición literaria, y Drissi lo sabe. Porque como dice Silvio Rodríguez, "hay muertos que alumbran los caminos".

No en vano en este poemario se encuentra un pequeño homenaje al "filiflama alabe cundre" de Mariano Brull. Y una vez establecido el peso de la tradición, la autora se sacude el recuerdo del maestro cubano, y nos seduce con un humor propio de una greguería, porque todo es lúdico. También, como Brull, Drissi está a caballo entre varios países (el paisaje mediterráneo, cubano, californiano, magrebí) como un animal fronterizo y verboso que habla todas las lenguas y ninguna y acerca todos estos paisajes al lector, desplegando los mapas lingüísticos, volviendo líquidas las fronteras, desvaneciendo los muros, tendiendo puentes y estirando la lengua hacia la última vanguardia.

Sea pues este libro-artefacto un libro homenaje a la literatura, a la fastuosidad del lenguaje anterior a la palabra, libro para olvidarse otros libros, para regalar a un ser al que queremos incitar al juego, un libro que no termina de acabarse, que nunca se alcanza, y así, nos alcanza.


Susannah R. Drissi, The Latin Poet's Guide to the Cosmos (Floricanto Press, 2019).

Fragmentos de esta reseña han sido publicados en una traducción al inglés en Los Angeles Review of Books.

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