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Artes visuales

Artistas cubanos en ARCO Madrid 2026: entre la diáspora, la memoria y el mercado global

Creadores de la Isla y el exilio participan en la principal feria de arte contemporáneo de España, con obras que dialogan sobre identidad, política y desplazamiento.

Madrid
Stand de Cuban Art Hub en la CAN Art Fair.
Stand de Cuban Art Hub en la CAN Art Fair. Giselle Lucía Navarro/Instagram

Cada año, durante unos días de marzo, ARCO Madrid convierte a la capital española en uno de los principales nodos del arte contemporáneo mundial. La feria, celebrada en el recinto IFEMA y acompañada por decenas de exposiciones, performances y proyectos paralelos, transforma la ciudad en un territorio de circulación artística donde galerías, coleccionistas y creadores dialogan más allá del espacio expositivo.

En ese mapa amplio y a veces disperso, los artistas cubanos vuelven a tener una presencia notable en la edición de 2026, desplegando propuestas que abordan cuestiones como la memoria, el lenguaje, el territorio o la identidad. Sus obras aparecen tanto en la feria principal como en eventos paralelos, revelando la diversidad y vitalidad de una escena que se mueve entre la Isla, Europa y la diáspora.

De La Habana a Madrid: miradas desde la realidad cubana

Uno de los espacios que apuesta por artistas que viven y trabajan en Cuba es Cuban Art Hub, cuya propuesta busca visibilizar creadores emergentes y de mediana carrera que dialogan con su contexto inmediato. Su presencia en Madrid se materializa en la CAN Art Fair, feria que se celebra en el Centro Cultural Matadero y funciona como plataforma paralela a ARCO.

En su stand se presentan obras de Giselle Lucía Navarro, Arles del Río y Carlos Zorrilla, tres artistas que articulan inquietudes personales y sociales desde la experiencia cubana contemporánea. La iniciativa busca tender puentes entre escenas artísticas, mostrando cómo estos creadores dialogan con el pasado y se proyectan hacia el futuro pese a las limitaciones de su entorno.

Arquitectura y memoria en la obra de Alexandre Arrechea

La semana del arte madrileña también sirve de escenario para exposiciones individuales. Es el caso de Alexandre Arrechea, quien presenta Esquinas en el showroom de MINIM Madrid, en colaboración con la Galería Casado Santapau.

La muestra reúne once obras y un tapiz inspirados en esquinas arquitectónicas de Cuba. A partir de fotografías tomadas en La Habana, Arrechea transforma esas estructuras urbanas en máscaras simbólicas que condensan memoria, fricción e identidad urbana. La esquina —ese lugar donde convergen trayectorias y tensiones— aparece aquí como metáfora de la ciudad y de la experiencia colectiva.

El Apartamento y las múltiples narrativas sobre Cuba

Dentro de ARCO, la galería El Apartamento presenta a varios artistas cubanos cuyas obras ofrecen perspectivas distintas sobre la realidad social y política de la Isla. Entre ellos se encuentran Juan Carlos Alom, Roberto Diago y Reynier Leyva Novo.

"La fotografía y el cine en blanco y negro de Alom exploran la textura emocional de la vida cotidiana, donde la intimidad se convierte en un espacio de reflexión sobre la precariedad y la existencia.
Diago confronta los legados del colonialismo y la condición de los afrodescendientes en Cuba, construyendo un lenguaje visual de resistencia que dialoga con debates globales sobre raza e historia. Novo, por su parte, investiga el poder y la ideología a través de documentos históricos transformados en instalaciones que cuestionan la autoridad y la construcción de la verdad", indicó la galería en su perfil de Instagram.

El stand de la galería reúne además obras de Leandro Feal, Diana Fonseca, Flavio Garciandía, Eduardo Ponjuán, Lázaro Saavedra, José Bedia, Ariel Cabrera, Brenda Cabrera, Ariamna Contino, Alex Hernández, Raúl Díaz Reyes y el colectivo Los Bravú, entre otros artistas, mostrando una panorámica amplia de la producción contemporánea vinculada a Cuba.

Paisaje e historia en la pintura de Maikel Sotomayor

La programación paralela también incluye la exposición No hay dos sin tres, de Maikel Sotomayor, en la galería OB Contemporary, que reseñó: "Su pintura aborda el paisaje como una construcción cultural donde se cruzan historia, identidad y conflicto. El territorio aparece como un texto vivo en el que se inscriben procesos de transformación, transculturación y desplazamiento derivados del encuentro entre culturas originarias, europeas y africanas en el Caribe".

En sus obras, la figura humana convive con el entorno activando una revisión crítica de los relatos históricos. El paisaje deja de ser fondo y se convierte en escenario de tensiones entre memoria y contemporaneidad.

Lenguaje, poesía y experimentación

Otros proyectos amplían la presencia cubana en la semana del arte madrileña. La exposición Reconverso, comisariada por Diana Cuéllar Ledesma, continúa abierta en la ciudad y se integra a su tejido artístico. Reúne a quince artistas internacionales en dos sedes madrileñas —el estudio de Dagoberto Rodríguez y el espacio La Caja Muda— e incluye la participación de los cubanos Guibert Rosales Abreu y Dagoberto Rodríguez. La muestra explora el poder del lenguaje a través de la poesía, la retórica política, la oralidad y el silencio.

En un registro diferente, la Sala Siroco acoge la sesión de JamPoetry El cuarto pliegue, basada en textos del poeta Jorge Pablo Lima y en una articulación sonora de Juan Miguel Pozo, que mezcla poesía, archivo sonoro y ritmo electrónico para explorar nuevas formas de expresión contemporánea.

Daniel Barrio y la exploración del espacio

La semana del arte madrileña también abre espacio para voces emergentes. El artista cubano Daniel Barrio participa en el programa Open Booth de la feria Art Madrid con el proyecto Despiece. Protocolo de mutación, una instalación site-specific que interviene el espacio expositivo como un laboratorio perceptivo.

Barrio concibe el entorno como un archivo que puede ser excavado y reinterpretado. Su trabajo utiliza la pintura y la manipulación de imágenes para cuestionar la cultura mediática y explorar cómo los imaginarios sociales se construyen y se desarman.

Una presencia diversa

La presencia cubana en la semana de ARCO 2026 no responde a una única narrativa. Desde la arquitectura transformada en metáfora hasta la investigación histórica, el paisaje cultural o el poder del lenguaje, estos artistas exploran múltiples formas de pensar el presente.

Madrid se convierte así en un punto de convergencia donde distintas generaciones y geografías dialogan. Más que una simple coincidencia en el calendario artístico, esta presencia revela la persistencia de una comunidad creativa que continúa interrogando el mundo desde sus propias fisuras, memorias y desplazamientos.

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