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Arte

Esculturas de Luis Manuel Otero Alcántara llegan a una exposición en Miami como 'testimonio de un cuerpo político'

'Mostrar estas obras no es un gesto neutro, es permitir que la voz de un artista preso sea vista, dialogue e interpele'.

Miami
Fragmento de una escultura de Luis Manuel Otero Alcántara en Miami.
Fragmento de una escultura de Luis Manuel Otero Alcántara en Miami. L.M.O.A/Facebook

Varias esculturas del artista y preso político cubano Luis Manuel Otero Alcántara forman parte de la exposición No seasoning. The artworks from seven afro-descendant Cuban outsider artists, inaugurada recientemente en Miami. Sus obras "no estuvieron simplemente presentes: resistieron", sostuvo la página de Facebook del artista, gestionada por sus colaboradores, quienes agregaron que "resistieron como resiste el cuerpo cuando está atado".

"Sus esculturas —armadas con fragmentos de madera quemada, retazos de tela recogidos, cuerdas, cartones, restos encontrados— no son objetos: son organismos. Son cuerpos ensamblados desde la precariedad. Son la memoria material de lo que sobrevive cuando todo parece haber sido desmantelado", destacaron. La exposición fue curada por Elvia Rosa Castro, en colaboración con la NAEMI Collection y CopperBridge Foundation.

En las esculturas de Otero Alcántara, "las ataduras que envuelven sus figuras no son solo un recurso formal; son comentario político, son la visualización de un país donde el cuerpo es vigilado, restringido y castigado", subrayaron. Además, enfatizaron que "son también la metáfora de un artista hoy encarcelado por ejercer la libertad de expresión".

Así, el preso político cubano "trabaja con lo que queda, con lo que el fuego no terminó de consumir, con lo que la calle ofrece, con lo que el sistema desecha". En tal sentido, "las esculturas condensan una tensión que atraviesa toda la muestra: espiritualidad y violencia, juego e ironía, crítica y ternura".

Sus piezas se exhiben ahora como parte de una muestra que reúne a siete artistas afrodescendientes cubanos, quienes "amplían la noción de outsider art", según los organizadores. Estos enfatizaron que "la presencia de Luis Manuel no puede leerse solo en términos estéticos. Se lee también como testimonio de un cuerpo político, de una práctica que no separa arte y vida, de una generación que convirtió la precariedad en estrategia visual".

Al mismo tiempo, resaltaron que "mostrar estas obras no es un gesto neutro; es permitir que la voz de un artista preso sea vista, dialogue e interpele". "Las esculturas de Luis Manuel no piden compasión. Piden una mirada crítica. Nos obligan a preguntarnos qué significa reconstruirse con restos, qué significa atarse para no desintegrarse, qué significa caminar aun cuando el suelo es inestable", añadieron.

"En tiempos en que la memoria es frágil, estas obras nos recuerdan que la fe puede estar hecha de cartón, de tela rota, de madera astillada, y aun así sostenerse", afirmaron. Asimismo, recalcaron: "El arte aquí no es ornamento. Es supervivencia. Es insistencia. Es dignidad. Y esa dignidad no se encarcela".

Bajo una premisa que también apela a la fe, hace poco más de diez días, en la madrugada del 19 de febrero, los colaboradores de Otero Alcántara llevaron a cabo el performance Maferefun, de la serie Momento cero. Con la curaduría de Anamely Ramos, la obra supuso el despliegue, en una calle de la barriada habanera de Párraga, de decenas de figuras de santos de diferentes tamaños y colores, dispuestas en forma de marcha.

"El santo que está en casa, en el altar, en alto o escondido en una urna, sale hoy a la calle en una marcha silenciosa pero potente. Nos enseña a estar conectados", dijo Otero Alcántara sobre la obra, según escribió Ramos en su perfil de Facebook. "Nos enseña que, a pesar de los diferentes colores o tamaños, tenemos que salir y romper la vitrina de cristal", agregó.

Otero Alcántara fue arrestado en julio de 2021, cuando intentaba unirse a las protestas. Posteriormente fue condenado a cinco años de cárcel por los supuestos delitos de "ultraje a los símbolos patrios", "desacato" y "desórdenes públicos", y enviado a la prisión de Guanajay. Su detención y juicio han sido ampliamente denunciados por organizaciones de derechos humanos como parte de la criminalización sistemática del disenso en Cuba.

A pesar de su encierro, su obra ha seguido circulando, tanto en Cuba como en el extranjero, gracias a la voluntad de sus colaboradores y de instituciones que lo respaldan.

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1 comentario

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Me parece muy significativo que las esculturas de Luis Manuel Otero Alcántara se estén mostrando en Miami. Más allá del valor artístico, creo que también funcionan como un testimonio de la situación que viven muchos artistas cubanos https://ozgames.io/subway-s… hoy. El hecho de que estén hechas con materiales simples o encontrados —madera quemada, tela, cuerdas— les da todavía más fuerza, como si cada pieza contara una historia de resistencia.