El preso político cubano Luis Manuel Otero Alcántara, a través de una llamada desde prisión con la artista y activista Coco Fusco, reflexionó en torno a "por qué será que Cuba no suelta a los presos políticos, con tanta presión, tanta miseria y tantos problemas que hay ahora mismo".
La respuesta, según su análisis, es que, si bien "el régimen está cada día más débil", "todavía quiere mostrarse con fuerza y, en su orgullo, hasta el último minuto nos usarán a los presos como moneda de cambio".
"El régimen cubano usa al pueblo como moneda de cambio, usa a los médicos en el exterior como mano de obra prácticamente esclava y, en el caso de los presos políticos, el régimen nos ha quitado históricamente nuestros derechos como humanos", subrayó.
Otero Alcántara alertó con preocupación que, "si ellos ven que el fin es inminente, qué les importa matarnos a nosotros en nuestras celdas".
"Le pido al régimen, apelando a la parte humana que habita hasta en la peor de las bestias, que piense en las tantas familias que sufren hoy y que cedan la dirección de este país a las voces democráticas", destacó, al tiempo que sostuvo su exigencia de que todo cambio suceda "de una forma pacífica".
Esta semana, justamente, el congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart confirmó en entrevista con América TeVé que la Administración Trump mantiene conversaciones con el régimen de La Habana. Indicó, asimismo, que "viene mucha más presión" sobre las autoridades de la Isla, toda vez que dichas conversaciones "no son para mantener al régimen ni darle concesiones".
Dichas conversaciones y presiones incluirían el tema de los presos políticos en Cuba y, para redoblar esfuerzos en aras de su excarcelación, nació la semana pasada la plataforma de articulación ciudadana Foro Acción por la Amnistía 2026, "bajo la premisa de que la amnistía y la despenalización del disenso son el umbral indispensable para cualquier escenario real de reconstrucción democrática en Cuba", sostuvo la plataforma en un comunicado de prensa.
En este contexto, la ONG Prisoners Defenders elevó esta semana a 1.207 la cifra de personas que permanecen en las cárceles del régimen cubano por razones políticas. Con 18 ingresos en enero, este número constituye, según la organización, un nuevo récord histórico.
Al propio tiempo, con el propósito de mantener la presión por todos los frentes, activistas cubanos entregaron una petición ciudadana a la Asamblea Nacional, exigiendo una ley de amnistía. "La libertad de nuestros presos políticos, en medio de la crisis humanitaria que vive el país, es un tema urgente que interpela hoy a la responsabilidad, el sentido de justicia y el humanismo de cada cubano y es, asimismo, un punto que ha logrado articular a un espectro amplísimo de opiniones", indicaron.
"Esta no es solo una petición amparada en la ley y el ejercicio de un derecho, sino una acción simbólica y cívica que permite expresar la voluntad de la ciudadanía de acompañar el dolor de cientos de familias e impedir que siga abierta esa herida, por no aceptar el disenso, en el alma de la nación cubana", agregaron.
Coincido. Los usan como moneda de cambio hasta último momento. Siempre fueron cínicos.