El Festival de Cine de Miami anunció los ganadores de los premios The Louies, una iniciativa que impulsa la realización de documentales, patrocinada por la Fundación Familiar Lynn & Louis Wolfson II. Se trata, declaró la entidad en un comunicado al respecto, de "apoyar nuevas películas que iluminen las historias, identidades culturales y figuras icónicas que definen el pasado y el presente del sur de Florida". Entre los seis beneficiarios de este año, la presencia de historias relacionadas con cubanos es notable.
Con un monto total de 100.000 dólares, los premios impulsan el desarrollo de un largometraje documental y cinco cortos, a razón de 50.000 dólares para el primero y 10.000 para cada uno de los otros. Además, dijo la entidad organizadora, "tendrán la oportunidad de estrenar su trabajo en futuras ediciones del Festival de Cine de Miami y recibir acceso ilimitado al Archivo de Imágenes en Movimiento de Florida Lynn & Louis Wolfson II en el Miami Dade College".
Así, el beneficiario para desarrollar un largometraje es el cineasta estadounidense de origen cubano Kareem Tabsch, cuya película Salvemos a nuestros niños "retoma la explosiva cruzada de la cantante y reina de belleza Anita Bryant en Miami en 1977, una campaña que se convirtió en el modelo de los ataques modernos contra las personas queer estadounidenses y la igualdad", reseñó la organización del certamen.
Por su parte, de los cinco cortos seleccionados, dos tienen relación directa con Cuba. Así, la cineasta Jessica Huppert Berman recibió apoyo para desarrollar el proyecto Twin Suns: The Scull Sisters Story, que "perfila a las icónicas hermanas Scull de Miami: gemelas idénticas y artistas cubanas cuyas coloridas pinturas tridimensionales se convirtieron en objetos queridos en los restaurantes y espacios culturales cubanos, creando un puente artístico entre La Habana y Miami", indicó el jurado.
Por su parte, el cineasta Carlos Gutiérrez recibió apoyo para terminar su documental El Proyecto Bahía de Cochinos, que "ofrece una mirada profundamente personal a los hombres que regresaron a Miami después de la fallida invasión de Cuba de la era Kennedy para reconstruir sus vidas, criar familias y forjar una nueva comunidad", indicó el Festival de Cine de Miami.
"Ellos lo dejaron todo en esa playa y pelearon por tres días hasta la última bala", dijo Gutiérrez a El Nuevo Herald y sostuvo que su documental "es una estatua visual dedicada a los brigadistas, que no tienen ningún monumento de recordación en Washington".
"Una de las dificultades con las que se ha topado Gutiérrez es el escaso material de archivo sobre Bahía de Cochinos, que fue una operación secreta, por lo que ha tenido que hacer una recreación de los hechos con la ayuda de actores y utilizando la tecnología Unreal Engine para la simulación de imágenes y espacios", detalló el citado medio.
Los otros beneficiarios de las subvenciones fueron Forrest Canaday, con su proyecto First Come, First Serve; Monica Sorelle, por Untitled Everglades Triptych, y Matt Deblinger, por Uncle Luke vs. America.
Esta selección demuestra cómo, en los últimos años, el Festival de Cine de Miami se ha consolidado como una plataforma del audiovisual cubano en el exilio, apoyando proyectos que buscan repensar el concepto de nación.